
Las claves de la negociación exprés del MinDefensa para implementar el escudo antidrones ordenado por el presidente
Si nada extraordinario ocurre, el Mindefensa adjudicará antes de la primera vuelta presidencial el contrato del sistema con que el país contrarrestará la amenaza de los ilegales que atacan con drones. Por ahora, el proceso genera incertidumbre, pues no se han divulgado mayores detalles. CAMBIO accedió a documentación reservada sobre las tecnologías que están en estudio.
Por: Ana María Cuesta
La orden se dio el 19 de diciembre, un día después de que siete soldados perdieran la vida en una base militar en Aguachica, Cesar, por explosivos que el Ejército de Liberación Nacional lanzó desde un dron.
El presidente de la República, Gustavo Petro, anunció ese viernes, tras un consejo de ministros, que su gobierno acudiría a la figura de la urgencia manifiesta para contratar con celeridad un sistema antidrones que busca proteger las vidas de quienes están en las regiones donde los grupos ilegales dominan dispositivos a control cargados que bien pueden adquirir en plataformas como Temu o Aliexpress.
Para el 29 de diciembre, el jefe de Estado le ordenó al ministro de defensa, Pedro Sánchez, priorizar esta compra, anunciando la preparación de un documento Conpes por 13 billones de pesos —que fue aprobado el pasado 27 de marzo—. “Si se quiere ganar la guerra, un pelotón no va a salir a atacar si no tiene antidrones, porque va derechito a la muerte (…) necesitamos antidrones ya; como sea”, dijo Petro.
Ya el 9 de enero, el ministro Sánchez le anunció al país que Colombia pondría en marcha un ‘Escudo Nacional Antidrones’ que costaría 6.3 billones de pesos —con una fase inicial por un billón—, y que sería contratado directamente entre el Gobierno y la compañía elegida, con el acompañamiento diplomático del Estado al que pertenezca el fabricante.
Desde el 16 de enero, Sánchez inició las deliberaciones con decenas de empresas del sector defensa que, hasta el 18 de abril, participarán en pruebas técnicas con delegados del Ministerio, mostrando el potencial de sus tecnologías en la interceptación y derribo de los drones enemigos.
Y el 19 de marzo, el Ministerio anunció que el contrato se adjudicará el 7 de mayo, si nada extraordinario ocurre, antes de la primera vuelta presidencial. Es un proceso contractual que apenas comenzó a estructurarse en enero, tras la orden del presidente Petro, sobre la que aún no hay nada definido y cuya decisión se tomará en los estudios previos de la contratación, a partir de los insumos de las pruebas técnicas —iniciadas el 25 de marzo y que se extenderán hasta el 18 de abril— con la participación de 41 empresas.
CAMBIO accedió a parte de la documentación reservada que el Ministerio socializa con los empresarios del sector, en la que se detallan aspectos de la tecnología a utilizar y algunos componentes hasta ahora no divulgados públicamente.
Crédito: Ejército.
¿Cómo funcionará el escudo nacional antidrones?
Algunos colombianos se preguntan si el escudo nacional antidrones trabajará como el domo de hierro o el escudo antimisiles de Israel. La información que ha trascendido entre los empresarios que participan de las reuniones para el contrato, y de las pruebas técnicas, dista de esa imagen distópica.
Por tratarse de un proceso que deberá confeccionarse a más tardar este mes, el Ministerio de Defensa revisará que las empresas que participen de las pruebas, que son confidenciales, cumplan con los requisitos mínimos de sistemas tácticos para pelotones, vehículos, unidades a flotes, sistemas tácticos detectores y sistemas semifijos y fijos.
Las compañías que por estos días realizan las pruebas deben estar en la capacidad de detectar un sistema aéreo no tripulado, por ejemplo, a través de un sensor. “Algunos sistemas, dependiendo de cómo estén configurados, pueden señalar cualquier objeto a su vista como detección (es decir, pájaros, aviones comerciales, entre otros), o pueden alertar al operador únicamente de los objetos que se consideran UAS, basados en sus capacidades”, señala un documento del Ministerio conocido por CAMBIO.
El Ministerio también contempla incorporar sistemas de tecnología ‘micro Doppler’, que se basan en el efecto del mismo nombre, que se presenta cuando las ondas como el sonido o la señal de un radar cambian de frecuencia al reflejarse en un objeto en movimiento. Y, asimismo, el Gobierno también está abierto a probar tecnologías de ‘munición antidrones’, que hacen referencia a proyectiles diseñados para neutralizar drones en vuelo.
“Está considerada toda vez que la tecnología Doppler hace parte de los radares en sistemas fijos, tácticos y semifijos; la munición antidron puede hacer parte de la solución Hard Kill”, añade el documento.
¿Y qué es la solución Hard Kill? Es un sistema que actúa de forma cinética contra el dron, con base en su movimiento, y que es capaz de derribarlo del aire o de explotarlo en vuelo. El Ministerio ha pedido en sus requisitos una tecnología que sea capaz de neutralizar dispositivos a una distancia mínima de 800 metros.
También se están probando dispositivos que trabajan con radiofrecuencia en la detección de drones, como los sistemas tácticos ‘RF Tipo Rifle’, que están en la capacidad de apagar el dron, bloqueando o interfiriendo la señal entre el equipo y su operador; y ‘Detector RF’, que percibe las frecuencias emitidas por quienes controlan el dron. Para esta última tecnología, el Ministerio está solicitando que detecten drones en un radio de mínimo dos kilómetros de distancia y en un tiempo de 10 segundos.
Crédito: suministrado.
Las empresas que participan de las pruebas
Dentro de los documentos conocidos por CAMBIO, se reporta que hay 41 compañías participando de las pruebas técnicas para el contrato que el presidente ordenó: Baruc, Galileo, BTC, Nabco, Helios, Simplez, Geomarket, Comercializadora Bennu, Inncet, Boyra, SAE, LSASecurity, Newsat, Triton TS, Military Industries, SIACM, Milkor, Mydefence T4D, Altitude, KG Group, Aeroprof, Tridente SAS, Tekniam Colombia, UDS SAS, Aerotecnica SAS, Bansat, OJMA, Indra, Bharat Electronic, Norinco, Namco Defense, Grupo Nemex, Cerbair, Axon Dedrone, Thales, KG Group, Mangroves Taiwan Tec., Sketchpixel, Avinc, Motorola Solutions y Omnia.
Una vez finalicen las pruebas y se confeccionen los estudios previos, Colombia entrará en una etapa de prenegociación con las empresas, evaluará ofertas y suscribirá los contratos, con acuerdos Offset, en los que el contratista queda obligado a compensar de alguna manera al Estado.

Los 6.3 billones de pesos y los otros contratos
Una de las preguntas recurrentes en este proceso que fue ordenado el pasado diciembre es ¿de dónde sale la cifra de 6.3 billones de pesos para el escudo antidrones?
Voceros del Ministerio le advirtieron a CAMBIO que los altísimos valores se tomaron teniendo en cuenta las necesidades planteadas por cada una de las fuerzas —Ejército, Fuerza Aérea, Armada y Policía—, y que analizaron los costos de las contrataciones de sistemas antidrones previas.
Por ejemplo, el Ministerio contrató en diciembre de 2024 y por 116.800 millones de pesos —25 millones de dólares— a la empresa norteamericana Dedrone Defense Inc., para instalar sistemas de contramedidas C-UAS, como técnicamente se les conoce a los equipos antidrones que serían puestos al servicio del Ejército y de la Fuerza Aérea.
En diciembre del año pasado, la Policía Metropolitana de Popayán también contrató un sistema C-UAS por 10.233 millones de pesos, con la Unión Temporal G & G, conformada por Galileo Instruments SAS y Geomarket Surveying SAS; la misma UT que aparece con otro contrato suscrito en octubre con la Policía de Cúcuta por 15.170 millones de pesos. La Policía de Cali contrató además a Galileo por 4.310 millones de pesos.
Ante la incertidumbre y la poca información disponible en el contrato para el escudo nacional antidrones, que manejan con absoluta reserva por tratarse de un tema de seguridad nacional, y también con una evidente prisa, vale la pena preguntar si no se estarán duplicando las inversiones realizadas autónomamente por distintos departamentos de Policía y las contrataciones previas del Ministerio, y qué tan eficientes han sido los sistemas que se han adquirido hasta hoy.
ana.cuesta@cambiocolombia.com.
Lea los comentarios







