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Abelardo de la Espriella, candidato presidencial | Crédito: Ana María Cañón
Elecciones Colombia 2026

Sí a una Constituyente y críticas a Donald Trump: las contradicciones entre el Abelardo columnista y el Abelardo candidato

Abelardo de la Espriella, candidato presidencial | Crédito: Ana María Cañón

La “extrema coherencia” es una de las consignas favoritas del abogado. Sin embargo, mucho antes de convertirse en candidato, defendía el llamado a una Constituyente, describía a Donald Trump como un líder “populista y vocinglero” y advertía sobre los riesgos de la industria petrolera.

Por: Jonathan Beltrán

Durante años, Abelardo de la Espriella escribió sobre política con la misma contundencia con la que hoy hace campaña. Desde sus columnas opinó sobre presidentes, candidatos, protestas y hasta sobre el futuro institucional del país. Una revisión de esos escritos muestra cómo ha cambiado de posición en asuntos que hoy ocupan un lugar central en su discurso presidencial.

Buena parte de estas columnas fueron publicadas hace casi una década, en un contexto social y político muy distinto al actual. Sin embargo, más allá de la distancia temporal, sus contenidos permiten reconstruir las posiciones que defendía el abogado cuando no estaba en la búsqueda de votos para ser elegido presidente de la república.

De impulsar la Asamblea Constituyente a combatirla como bandera de campaña

En su columna 'Sí a la Constituyente', publicada en El Heraldo a mediados de 2016, De la Espriella sostenía que Colombia necesitaba una transformación profunda de sus instituciones y no solo reformas parciales. Argumentaba que una Asamblea Nacional Constituyente era el mecanismo adecuado para enfrentar problemas como la desigualdad, la crisis de la justicia, las deficiencias en salud y educación, e incluso para dar estabilidad a los acuerdos que se negociaban con las Farc.

“Los problemas estructurales que tiene Colombia no se resuelven con pañitos de agua tibia.(...) Urge una Asamblea Nacional Constituyente, para erradicar la desigualdad social a través de mecanismos legales idóneos que le permitan al ciudadano de a pie tener acceso real y de calidad a la salud, a la administración de justicia, a la educación, al trabajo y, en general, a una vida digna”, escribió.

De la Espriella planteaba la Constituyente como un gran acuerdo en el que debían participar todas las fuerzas políticas y sociales. “(...) Sin distingo de colores e interés, pues se trata de buscar lo mejor para el país y para la gente más necesitada”, decía. Incluso, apelaba a la democracia participativa para defender la iniciativa: “Que sea el pueblo el que escoja por medio del voto popular a quienes deben ser sus representantes”.

Abelardo de la Espriella en su cierre de campaña en Barranquilla.
Crédito: Ana María Cañón

 

Nueve años después, la posición del hoy candidato presidencial es radicalmente opuesta. La iniciativa de una Asamblea Constituyente se convirtió en uno de sus principales blancos de ataque contra el presidente Gustavo Petro y el senador Iván Cepeda. De hecho, ha reiterado en su plan de gobierno que ese mecanismo sería inviable jurídica y políticamente, y que haría parte de un intento por desestabilizar las instituciones democráticas.

Trump: del líder “vocinglero” al gran aliado internacional de Abelardo de la Espriella

En noviembre de 2016, el abogado dedicó una columna a analizar la llegada de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos. Pocos días después de la victoria del magnate republicano, el hoy candidato presidencial también expresó su admiración por la capacidad del mandatario para desafiar al establecimiento político con reparos a su estilo de campaña y a la forma en que construyó su conexión con los votantes.

Programa de Abelardo de la Esprielal 2.jpg
Crédito: Ana María Cañón

 

Antes de convertirse en uno de sus principales aliados internacionales en esta elección, Trump era para De la Espriella un fenómeno político exitoso como polémico. En su columna lo describió como un dirigente que logró sobreponerse a las encuestas, los medios y buena parte de la opinión pública, pese a que “hizo todo lo que no se puede hacer en una campaña”. 

Trump, con un discurso populista y vocinglero, logró capitalizar el descontento de millones de ciudadanos con la clase política tradicional. (...) A Trump le ayudó muchísimo el hecho de ser una celebridad reconocida por sus negocios, el concurso de Miss Universo, su reality y toda suerte de excentricidades. A la gente le gusta seguir y apoyar a aquellos que tienen fama. A veces de quien menos se espera es quien más puede dar”, escribió el abogado.  

En la carrera presidencial, Trump pasó de ser un dirigente cuestionado por su estilo y sus métodos a convertirse en uno de los principales referentes internacionales de De la Espriella. De hecho, varias de las características que el abogado identificó en el republicano hace nueve años –su discurso antiestablecimiento, la confrontación permanente con los medios, el tono desafiante y la capacidad de convertir la controversia en una ventaja política– terminaron apareciendo también en su campaña. 

¿Un lobo con piel de oveja o “un tipo decente”?: el cambio de opinión de Abelardo sobre Fajardo

En junio de 2017, cuando faltaba casi un año para las elecciones presidenciales, De la Espriella dedicó una de sus columnas en El Heraldo a cuestionar duramente la figura de Sergio Fajardo. Aunque reconocía que el exgobernador de Antioquia proyectaba una imagen moderada y alejada de la polarización, advertía que detrás de esa apariencia se escondía el “alma de un populista de izquierda”

Asistentes de evento de Abelardo de la Espriella.jpg
Crédito: Ana María Cañón

 

En ese texto, De la Espriella retrataba al excandidato presidencial como un político que ocultaba sus verdaderas convicciones detrás de una imagen de moderación. “No se dejen engañar. Sergio Fajardo tiene el alma de un populista de izquierda”, escribió. También cuestionaba sus alianzas políticas y sostenía que su discurso buscaba atraer a los sectores de centro para avanzar una agenda progresista. “Fajardo es un lobo con piel de oveja”, insistía. 

Ocho años después, el tono de De la Espriella hacia Fajardo cambió. En medio de la disputa por los votantes de centro y centroderecha, el abogado ha destacado públicamente las cualidades personales y políticas del exgobernador de Antioquia. Tras la primera vuelta, llegó a describirlo como “un tipo correcto y decente” y reconoció que, pese a las diferencias que mantienen en varios temas, representa una forma respetable de hacer política. 

Abelardo de la Espriella: de la advertencia ambiental al “fracking a lo que dé”

La columna 'La maldición del petróleo', publicada en febrero de 2016 en El Heraldo, se suma a una serie de textos en los que Abelardo de la Espriella ha abordado el debate energético desde posiciones que han ido variando con el tiempo. En este caso, el foco está en el papel del petróleo como motor económico y en la tensión entre su explotación y las preocupaciones ambientales. 

Abelardo_de_la_Espriella_lider_del_movimiento_Firmes_por_la_Patria.jpg
Crédito: Colprensa

 

En ese texto, el entonces columnista ponía el acento en los efectos negativos asociados al uso intensivo del crudo, especialmente en lo relacionado con el impacto ambiental de su combustión a gran escala. Advertía que el modelo energético basado en el petróleo estaba llevando a un escenario de riesgo global, marcado por la contaminación atmosférica y la alteración del equilibrio climático.

“¿Cuál es la verdadera crisis?, ¿la del dinero, o la de la vida por cuenta del holocausto ambiental que se crea al quemar esas inmensas cantidades de un combustible fósil como el petróleo y emitirlo al medioambiente en forma de gas carbónico o dióxido de carbono? Si contaminamos con un gas tóxico la Tierra y, de paso, alteramos peligrosamente los movimientos de la misma, estamos expuestos a lo peor”, escribía. 

De la Espriella cuestionaba también la continuidad del modelo energético basado en combustibles fósiles. “Es un gran error usar y seguir quemando el petróleo para producir energía”, decía. Esa lectura contrasta con algunas de las posturas que ha adoptado en su campaña, donde ha defendido expresiones como el “fracking a lo que dé”. Sin embargo, en las últimas semanas ha matizado su discurso, con la presentación de propuestas ambientales que buscan equilibrar la explotación de recursos con la sostenibilidad.

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