
'El coronel no tiene quien le escriba' en el Teatro Colón
Montaje de 'El coronel no tiene quien le escriba' que dirige Jorge Alí Triana.
El gran director Jorge Alí Triana completa la función número 50 de su adaptación al teatro de ‘El coronel no tiene quien le escriba’, un hito que se suma a su trayectoria como uno de los directores que trabajó directamente con Gabriel García Márquez en teatro y cine. Se presentará del primero al 9 de agosto en el Teatro Colón.
Por: Eduardo Arias
Después de participar en el Festival de Teatro Chéjov en Rusia, la adaptación teatral de la novela El coronel no tiene quien le escriba de Gabriel García Márquez regresa a Bogotá del primero al 9 de agosto en el Teatro Colón de Bogotá.
Este montaje lo dirige Jorge Alí Triana, quien escribió el texto en colaboración con Verónica Triana. Cuenta la historia de un coronel retirado que espera desde hace 15 años el pago de una pensión que nunca llega, mientras cuida a su esposa enferma y cifra todas sus esperanzas en un gallo de pelea que heredó de su hijo.
Este montaje llegará el viernes primero de agosto a su función número 50. No es una obra cualquiera para Jorge Alí Triana, ya que él trabajó varias veces con Gabriel García Márquez. Dirigió Tiempo de morir (1985) y Edipo alcalde (1996), dos películas con guiones originales del escritor. También llevó a los escenarios una versión del relato La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada y otra de la novela Crónica de una muerte anunciada.
El elenco lo componen Germán Jaramillo, Laura García, Santiago Moure, Jhon Alex Toro, Luis Hurtado, Christian Ballesteros, Víctor Navarro, Diego Sarmiento, Patricia Tamayo y Juan Prada. CAMBIO habló con Laura García acerca de esta obra, del montaje y de su trabajo como actriz con Jorge Alí Triana.
CAMBIO: ¿Qué ha significado para usted interpretar este personaje y otros que nacieron de la pluma de Gabriel García Márquez?
Laura García: A mí siempre me ha encantado, y he tenido mucha suerte con eso, interpretar personajes de Gabriel García Márquez. El primero fue el monólogo Diatriba de amor contra un hombre sentado, que tuvo mucha repercusión internacional y se presentó durante tres años. También hice La abuela desalmada en Washington; La casa, una aproximación al primer tercio de Cien años de soledad, y este de la mujer del coronel.

CAMBIO: ¿Cómo ve usted este personaje?
L.G.: La mujer del coronel es un personaje muy singular. Primero porque no tiene nombre. Es curioso, pero también tiene una explicación. Muchos hombres siempre hablan de mi mujer, “esta es mi mujer, mi mujer para acá, mi mujer para allá” y yo pienso que esa fue la idea que tuvo Gabo. Quiso representarla como la mujer de cualquier pensionado que no recibe la pensión. Es un personaje fascinante. Además tiene unas escalas emocionales que van desde la desesperación, la enfermedad, la soledad, el amor, el desamor y el odio, el odio hacia ese gallo que no pueden vender, el amor hacia su marido, pero al mismo tiempo esa desesperación de que no quiera vender el gallo y que no tenga ni con qué cocinar.
CAMBIO: ¿Es fácil plasmar en un escenario una obra escrita para ser leída?
L.G.: No es fácil plasmar una novela o un cuento en teatro, pero yo pienso que esta versión es muy afortunada. No dejan nada por fuera, la esencia de esta gran novela está en la pieza de teatro y Jorge Ali se ocupó de tener un elenco apropiado para este proyecto y creo que lo consiguió. Ya llevamos 50 funciones y el mismo número habla por sí solo.
CAMBIO: Háblenos un poco del montaje.
L.G.: Este es un montaje concebido de una manera muy minimalista. Son muy pocos los elementos escenográficos, apenas unos dispositivos que dividen los espacios. La casa del coronel con el dormitorio de la mujer. De pronto por el movimiento de los paneles se convierte en la casa de Don Sabas, de pronto se convierte en la casa de Álvaro, donde están los amigos del hijo muerto. Yo diría que hay un peso muy grande en la iluminación de la obra, que cumple un papel fundamental, así como el sonido. Los sonidos lejanos de las campanas, de la gallera, de la tormenta que cae sobre el coronel y la mujer una noche. El sonido es un gran protagonista. La utilería es muy poca, también es muy sencilla, muy fundamental.
CAMBIO: ¿Cómo definiría usted el elenco de actores?
L.G.: Somos apenas siete actores muy bien escogidos, cada uno en su papel, con las características fisionómicas y la edad que se necesita. Todos actores experimentados de teatro, de cine, de televisión. Hay un personaje que es el eje de toda la obra que es el gallo. Ese gallo que la mujer del coronel quiere vender porque ya no tienen que comer y que el coronel defiende a capa y espada para que pueda llegar a la gallera en el mes de enero. Es el gallo que de alguna manera hizo que su hijo muriera porque lo llevó a la gallera el 3 de enero de ese mismo año en que lo mataron en la gallera. El gallo es fundamental y, es más, se lleva todos los aplausos finales. Es el más aplaudido de todos.
**CAMBIO: ¿Siempre es el mismo gallo?
L.G.:** No. Se ha cambiado porque hay gallos que se han enfermado, otros han muerto o cuando la obra gira en otros países no se puede llevar un gallo en el avión, entonces se escogen gallos locales y siempre tienen unos nombres curiosos de poetas latinos.
CAMBIO: ¿Cómo ha sido su relación profesional con Jorge Alí Triana?
L.G.: Yo llevo actuando con Jorge Alí desde 1975. Ya cumplimos 50 años este año. La primera obra que hice profesionalmente fue la Ópera de los tres centavos de Bertolt Brecht, la hice con Jorge Alí. Con él también hice El tío Vania de Chejov, Ricardo III de Shakespeare, La primera independencia de Luis Alberto García y varios especiales para televisión Después en 2011, ahí hubo un salto, y me invitó a actuar en Washington como la abuela desalmada en La cándida Eréndira en el montaje del Gala Theater de Washington. En 2020 íbamos a hacer El coronel, pero por la pandemia no se pudo y se aplazó hasta 2021, cuando se estrenó la pieza en el Colón. Ya ha tenido cuatro años de éxitos nacionales e internacionales personales. Siempre ha sido una relación de mucha amistad profesional, de mucho ‘toma y daca’, de mucha complicidad, si se quiere, exigencia también de lado y lado. Ha sido una relación muy fluida profesionalmente, muy agradable y muy enriquecedora.
CAMBIO: ¿Cómo reciben los públicos jóvenes?
L.G.: Yo pienso que los jóvenes se entusiasman mucho con la obra porque es una adaptación de una gran novela de García Márquez y seguramente es posible que la hayan leído en el colegio o en la universidad. Entonces les gusta mucho ver plasmado en el escenario esa historia que ellos leyeron en la penumbra de su casa. Yo creo que les hace recordar situaciones familiares parecidas. En todas las familias siempre hay algún abuelo que está esperando la pensión y que nunca le llega. También hay familias que han tenido hijos muertos, asesinados en algún sitio público, en una gallera, en un restaurante, un bar o en una discoteca. Entonces yo creo que los jóvenes se identifican mucho con la historia. También hay actores jóvenes en la obra. Algunos que tocan el acordeón y cantan y eso les gusta mucho. Y además porque la obra tiene mucho humor, que es fundamental para conectar con la gente. En medio de esa gran tragedia tiene mucho humor. Curiosamente, García Márquez siempre pensó hacer de su novela una comedia. No le salió una comedia pero indudablemente está teñida de humor garciamarquiano y caribeño que no se puede esconder. Es palpable.
El coronel no tiene quien le escriba
Primero al 9 de agosto de 2025
Viernes primero, sábado 2 de agosto 7:30 de la noche.
Jueves 7 de agosto cinco de la tarde.
Viernes 8 de agosto 7:30 de la noche.
Sábado 9 de agosto tres de la tarde.
Teatro Colón, Centro Nacional de las Artes
Calle 10 No. 5-32.
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