
¿Cuál será la sorpresa que dará Edmundo González en Venezuela? Por Julio Londoño
El excanciller Julio Londoño, en un artículo exclusivo para CAMBIO, analiza la situación que generará la posesión de Maduro y, afirma, entre otras cosas, que ha pasado inadvertida la firma entre Estados Unidos y Trinidad-Tobago, el gran vecino insular de Venezuela, de un paquete de cinco acuerdos mediante los cuales se permite, en determinadas circunstancias, la presencia de fuerzas norteamericanas en la isla.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, en los últimos días de su gestión, ha hablado telefónicamente con la valiente líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, y con el candidato ganador de las elecciones del 28 de julio pasado, Edmundo González. Les expresó su respaldo y los alentó a hacer valer el triunfo. El único problema es que no dijo cómo.
Por su parte, María Corina hizo un llamamiento a las Fuerzas Armadas y les señaló que están “a un solo paso de hacer lo correcto”. Lo que naturalmente supone que deben evitar la nueva posesión de Maduro por lo menos hasta 2031, ya que es muy factible que, como Daniel Ortega en Nicaragua, modifique la Constitución para prolongar su mandato por algunos años más, acompañado naturalmente del infalible general Padrino López que en este momento el único título que no ostenta es el “mariscal de campo”.
Entre tanto, el emperador Nicolás Maduro hace igualmente arengas dirigidas a los militares, los insta a “defender la gran causa de la patria venezolana” y los alerta contra “el puñal de la traición”. Esa frasecita debe entenderse sin duda como ejecuciones sumarias para los que se atrevan a discrepar, como ocurrió con los desertores en la Primera Guerra Mundial.
En cualquier caso, con María Corina o sin ella, las Fuerzas Armadas venezolanas han sido y seguirán siendo los árbitros de la política tanto interna como internacional de Venezuela. El régimen militar como el que rige al país vecino ahora ha regido durante la mayor parte de su vida republicana desde Simón Bolívar hasta nuestros días, y les gusta a los venezolanos. Eso a veces no se entiende, especialmente en Colombia, donde las Fuerzas Militares y la Policía Nacional tienen un papel totalmente marginal en la dirección del Estado.
Además, debe reconocerse, aunque sea de mala gana, que la economía venezolana ha mejorado y el país no se encuentra en la situación de crisis que afrontó hace poco tiempo y que llevó a la emigración masiva de 7 millones de venezolanos. Corina Machado expresó en su momento que, si Maduro “ganaba” las elecciones, 5 millones más de venezolanos saldrían del país: eso no sucedió.
Entre tanto, los servicios de inteligencia y los matones que se encuentran al servicio del régimen de Maduro secuestran, detienen y desaparecen a los opositores, tal como sucedía en cualquier dictadura de los años sesenta. Todo el mundo sabe a qué atenerse.
Habrá que ver cuál es la línea que seguirá Trump frente a Venezuela. Sabe ya que los diversos intentos de derrocar a Maduro, con la ayuda especialmente de Colombia en su pasada administración, no surtieron efecto y, por el contrario, generaron un rechazo dentro del país y fuera de él. Además, ahora no va a contar a Colombia como cabeza de playa.

Pero ha sucedido un hecho que ha pasado en gran medida inadvertido: la firma de Estados Unidos con Trinidad-Tobago, el gran vecino insular de Venezuela, de un paquete de cinco acuerdos, mediante los cuales se permite, en determinadas circunstancias, la presencia de fuerzas norteamericanas en la isla. Aunque el primer ministro de Trinidad ha negado que los acuerdos tengan alguna referencia a un eventual conflicto en Venezuela, las explicaciones no han convencido a todos los sectores.
Trinidad ha tenido dificultades limítrofes con Venezuela, país con el que concertó el año pasado un acuerdo energético. Entre tanto, el 10 de marzo próximo es la elección del nuevo secretario general de la OEA. El que aparece hasta ahora con más opción es el ministro de Relaciones Exteriores de Surinam, Albert Ramdin. Surinam, como Trinidad, es miembro de Caricom.
Maduro se posesionará el 10 de enero. Edmundo González ha declarado que tiene una sorpresa para esa fecha y algunos afirman que también tomará posesión ante la Asamblea. Ya veremos cuál será la sorpresa y, especialmente, el epílogo.
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