
Venezuela ante la agresión del presidente Donald Trump
Crédito: Colprensa
Luis Eduardo Celis analiza la captura de Nicolás Maduro por parte del gobierno de Estados Unidos, sus implicaciones para Venezuela y las consecuencias para Colombia.
Por: Luis Eduardo Celis
Lo que ha ocurrido en Venezuela, con el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, y los ataques a instalaciones militares y a la infraestructura civil en Caracas y los estados de Aragua, La Guaira, Miranda y otros puntos por determinar, es una situación de la mayor gravedad y que debe ser condenada sin vacilación.
Lo que hoy vemos en Venezuela es un nuevo paso en el colapso del sistema internacional: no hay legalidad que se respete y seguimos entrando en la ley del más fuerte y, en este caso, esta fuerza la tiene el presidente Trump y lo ha dicho con claridad, la va a usar contra quienes considere sus enemigos. Hoy la usa contra Venezuela y ya la viene usando hace tres meses contra embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, lo cual ya deja más de 30 ataques y de 100 víctimas.
Venezuela ha vivido una profunda crisis política que se ha agudizado en los últimos 18 meses con un desconocimiento de los resultados de las elecciones presidenciales de 2024. Esta crisis real no puede ser tratada de manera militar, como lo hace la administración del presidente Trump, implementando una agresión, buscando el colapso del régimen. Es una abierta violación a toda la normatividad internacional, que debe ser rechazada. Hoy es Venezuela, mañana puede ser Colombia, México, el que se les oponga a su ímpetu de tener control sobre el continente americano como lo han establecido en su reciente política internacional.
La administración de Trump lo ha dicho con todas las letras: les interesa el petróleo venezolano, el cual consideran suyo. Eso es lo que los mueve y esta operación de despojo va hacia adelante.
Vamos a ver cómo evoluciona esta delicada situación, no es poca cosa que Nicolás Maduro y su esposa hayan sido secuestrados por tropas estadounidenses. Eso puede ocurrir con otros funcionarios que estén en altos cargos del régimen actual. Podríamos ver nuevos ataques en las próximas horas, días y semanas. Lo que hoy se abre en Venezuela es una profundización de la crisis política y con violencia. Lo deseable es que esto no sea así, pero una cosa es el deseo de paz y otra la dura realidad de una profundización de esa crisis.
El régimen chavista no es un tigre de papel, es una fuerza social, política y militar. No creo que vaya a colapsar como una torre de naipes. Ante nuevas agresiones se van a atrincherar de la forma en que les sea posible. Si el gobierno de Nicolás Maduro, hoy secuestrado por la administración del presidente Trump, es desplazado del poder vía violencia y si es impuesto un gobierno afín al gobierno de Estados Unidos, vamos a presenciar una amplia inestabilidad, con violencia también.
Desde Colombia debemos levantar nuestra voz de protesta ante esta agresión, como lo ha hecho el presidente Gustavo Petro; estar alertas sobre la llegada de población venezolana a nuestro territorio, para brindar la asistencia humanitaria que se requiera; y tener conciencia de que los próximos podemos ser nosotros.
Ante la pregunta sobre cómo va a reaccionar el ELN por estos hechos, veremos los pronunciamientos públicos criticando esta agresión, reafirmando que se opondrán a los designios del presidente Trump y que lucharán contra esta agresión. Es sabido que el ELN lleva años preparándose para ser una fuerza de contención en la extensa frontera entre Colombia y Venezuela.
Hoy se abre un nuevo capítulo en la crisis venezolana. Vienen días de mayor inestabilidad y eso tendrá impacto sobre Colombia.
*Luis Eduardo Celis es analista y sociólogo de la Universidad Nacional.
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