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Presidente Petro en consejo de ministros mayo 2026

Primicia: Documento de la Presidencia revela que el Gobierno Petro empezó a empacar las maletas y a preparar el empalme

Una comunicación del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República ordena a todos sus funcionarios y contratistas identificar los contratos que necesitarán recursos en 2027. La instrucción es clara: el gobierno actual no puede comprometer esa plata. Quien decida qué se financia el próximo año será el presidente que llegue en agosto

Hay documentos que no hacen ruido pero dicen mucho. La circular del 4 de mayo enviada por la subdirectora general del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (Dapre) es uno de ellos. En su lenguaje burocrático, el documento dice que este gobierno empezó a preparar el empalme con la siguiente administración, sea quien sea el nuevo presidente.

La comunicación les ordena a todos los funcionarios y contratistas de la Presidencia que identifiquen los contratos que van a necesitar recursos de vigencias futuras en 2027. Servicios recurrentes, proyectos de inversión, contratos próximos a vencer: todo lo que requiera plata el próximo año debe quedar listado antes del 30 de mayo. La razón que da el documento es concreta: el gobierno Petro no puede comprometer ese presupuesto. La ley lo prohíbe. Las vigencias futuras ordinarias no pueden superar el período de gobierno.

El argumento jurídico que sustenta la circular no es nuevo ni controversial. El Estatuto Orgánico del Presupuesto, el Decreto 1068 de 2015 y la Ley 819 de 2003 son claros: un gobierno no puede atarle las manos al siguiente comprometiendo recursos que corresponden a otra administración, salvo en casos excepcionales que el CONPES declare de importancia estratégica. Es una norma de sentido común presupuestal que todos los gobiernos deben atender en su recta final. Lo que hace interesante este documento no es lo que dice, sino cuándo lo dice y lo que revela sobre el estado de ánimo institucional de una presidencia que, a 24 días de la primera vuelta, ya está pensando en el traspaso.

El calendario que establece la circular es revelador en ese sentido: las dependencias tienen hasta el 30 de mayo, un día antes de la primera vuelta, para entregar su inventario de necesidades. Es decir, para cuando los colombianos vayan a las urnas a elegir quién reemplazará a Petro, la Casa de Nariño ya tendrá listo el paquete de contratos y proyectos que le entregará al presidente que llegue. Un kit de salida ordenado, numerado y firmado.

La circular también establece una distinción que vale la pena subrayar. Los contratos de funcionamiento —los que mantienen encendidas las luces y pagados los servicios básicos de la Presidencia— serán revisados por el Área Financiera. Los de inversión, en cambio, pasarán por la Oficina de Planeación. Dos ventanillas, dos tipos de necesidades, una sola conclusión: el Dapre está haciendo el inventario de lo que dejará inconcluso.

Que ese inventario quede listo antes del cambio de gobierno tiene una lógica administrativa simple. La nueva administración necesitará saber con qué se encuentra en la Casa de Nariño en épocas de finanzas públicas muy apretadas: contratos vigentes, los que están próximos a vencer, así como los proyectos que requieren continuidad presupuestal. 

Además, el documento señala que el alistamiento busca permitirle “a la nueva administración evaluar oportunamente las necesidades identificadas y determinar cuáles podrán ser radicadas para trámite formal”. En otras palabras: el gobierno Petro no va a decidir qué se financia en 2027. Va a dejar la lista y quien llegue después decidirá qué hace con ella.

Es la primera vez, en un documento oficial de la Presidencia, que el relevo de mandato aparece nombrado sin eufemismos como una certeza administrativa. El gobierno Petro empezó a hacer maletas.

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