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Marisol Gomez
Puntos de vista

El error fatal de ‘Mordisco’

Ya es historia vieja en Colombia que antes de unas elecciones presidenciales las Farc o Eln aumentaban sus ataques para demostrar vigencia, fuerza militar, para presionar diálogos o incluso para obtener mejores condiciones en una mesa de negociación ya instalada. Mal que bien, esas guerrillas —cuando el Eln todavía lo era— escalaban la violencia para enviar un mensaje político, porque sus objetivos eran esencialmente políticos.

Pero ‘Iván Mordisco’ y sus operadores no son las Farc ni el antiguo Eln. El país entero sabe, empezando por los candidatos presidenciales que irán a las elecciones del próximo 31 de mayo, que los disidentes del acuerdo de paz de 2016 son delincuencia organizada dedicada a enriquecerse con las rentas ilegales de la cocaína, la minería ilegal y la extorsión. 

Y masacrar 20 colombianos —la mayoría de ellos campesinos inocentes de la vereda La Palma de Cajibío— con una carga explosiva en la vía Cali-Popayán, como lo hicieron las disidencias de ‘Mordisco’ el pasado sábado, no tiene la más mínima oportunidad de ser considerado un mensaje político.

Se equivoca rotundamente ese jefe criminal al querer emular el comportamiento de las exguerrillas colombianas en vísperas de elecciones presidenciales, pues ni ‘Mordisco’ es guerrillero ni el país de hoy es el que era en los tiempos de las Farc. En ese entonces, la mayoría de los colombianos, aunque rechazaban a las Farc, consideraban importante una negociación de paz para cerrar el conflicto con esa guerrilla.

Pero quien resulte ganador en las próximas elecciones presidenciales tiene muy poco margen para entablar diálogos con bandas criminales como las que encabeza este disidente del acuerdo de paz con las Farc.  

El 61,7 por ciento de los consultados por la última encuesta de Invamer piensa que la política de Paz Total hizo de Colombia un país más inseguro. Esa es la realidad sobre la cual debe cabalgar el próximo presidente de Colombia.   

La brutalidad de alias Mordisco y su banda criminal contra los civiles que transitaban por la vía Panamericana en un rutinario mediodía de sábado, con la que además culminaron una jornada terrorista de 48 horas en el suroccidente del país —con 26 ataques entre viernes y sábado, según el comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo Alejandro López—, fue un error fatal para sus pretensiones de mostrar músculo militar. Se exhibieron claramente como terroristas.  

Quizás ‘Mordisco’ no se ha dado cuenta de todo lo que se parece a Pablo Escobar, y de cómo el entonces jefe del cartel de Medellín desbordó los límites de la violencia. Como Escobar, alias Mordisco cruzó el umbral que separa la violencia política del terrorismo puro contra civiles. Y eso tiene consecuencias.

Similar a la demostración de capacidad terrorista de ‘Mordisco’ y su banda fue el ataque de Escobar a un avión de Avianca que cubría la ruta Bogotá-Cali el 27 de noviembre de 1989, atentado en el que perdieron la vida los 107 ocupantes de la aeronave, incluida la tripulación, y tres personas más en tierra tras ser impactadas por partes del Boeing explotado que cayeron sobre Soacha.

Cuando se sobrepasan los límites de la violencia con actos terroristas que matan a civiles que nada tienen que ver con los conflictos, lo que le queda al Estado es usar toda su fuerza para enfrentar a los terroristas, tal como ocurrió con el otrora jefe del cartel de Medellín.

Eso es lo que único que puede esperar alias Mordisco, quien, con sus ataques en Cauca, Valle y Nariño, también terminó volcando a las Fuerzas Armadas sobre el suroccidente colombiano, donde ya ejecutaban una operación contra las disidencias que encabeza ese jefe criminal.

Como es obvio, en eso también le falló el cálculo a ‘Mordisco’, pues lo que menos le interesa es tener toda la atención de las Fuerzas Armadas sobre los yacimientos de oro que sus disidencias explotan ilegalmente en el Cauca y sobre los corredores del Pacífico, por donde, según información del Ministerio de Defensa, sale el 55 por ciento de la cocaína que se produce en el país.

‘Mordisco’, quien ha querido parecerse a las Farc cuando eran militarmente poderosas, ha fracasado en su intento, pues realmente cada vez nos recuerda más a Pablo Escobar y su destino final.

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