
Secretaría de Salud alerta por el uso de vapeadores y cigarrillos electrónicos en jóvenes
Aunque el consumo de tabaco en los hogares bogotanos ha disminuido en los últimos años, las autoridades sanitarias advierten que los riesgos para la salud persisten, especialmente entre niños y adultos mayores. Además, el Distrito fortaleció los controles sobre vapeadores y cigarrillos electrónicos para prevenir sus efectos y reducir su impacto en la población.
El creciente consumo de vapeadores y cigarrillos electrónicos entre adolescentes y jóvenes encendió las alertas de las autoridades de salud en Bogotá. Según el Distrito, estos dispositivos han ganado popularidad debido a sus sabores, diseños atractivos y la promoción que reciben en entornos digitales, factores que han contribuido a reducir la percepción de riesgo sobre sus posibles efectos en la salud.
Dentro del Día Mundial Sin Tabaco, la Secretaría Distrital de Salud reiteró su llamado a prevenir el uso de productos que contienen nicotina, especialmente entre niños, niñas, adolescentes y jóvenes. La entidad recordó que, aunque los vapeadores suelen presentarse como una alternativa menos perjudicial que el cigarrillo convencional, continúan generando dependencia y pueden afectar el sistema respiratorio y cardiovascular.
La campaña distrital denominada 'Desvapea tu mente' se suma este año a la iniciativa internacional impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que busca visibilizar las estrategias de mercadeo utilizadas para atraer nuevos consumidores mediante sabores, empaques llamativos y mensajes que asocian estos productos con estilos de vida modernos.

Las cifras que preocupan a las autoridades sanitarias
Las cifras reflejan la dimensión del fenómeno. A nivel mundial, más de 100 millones de personas utilizan cigarrillos electrónicos, entre ellas cerca de 15 millones de adolescentes con edades entre los 13 y 15 años.
En Colombia, alrededor de 1,1 millones de personas han probado o utilizado vapeadores, mientras que la prevalencia alcanza cerca del 18,6 por ciento entre jóvenes de 12 a 24 años. Además, el tabaquismo continúa siendo un importante problema de salud pública, asociado a miles de muertes cada año y a elevados costos para el sistema sanitario.
Además de la preocupación por el uso de estos dispositivos, la Secretaría Distrital de Salud advirtió que la exposición al humo de tabaco continúa siendo un problema en los hogares bogotanos. Entre 2019 y 2025, la entidad realizó más de 57.000 encuestas a padres y cuidadores de menores de 14 años y encontró que, aunque el consumo de tabaco dentro de las viviendas disminuyó, cerca de uno de cada seis niños sigue conviviendo con al menos una persona fumadora.

Las localidades de La Candelaria y Antonio Nariño registraron las mayores proporciones de hogares con presencia de fumadores, mientras que en Sumapaz y Rafael Uribe Uribe se identificaron niveles más altos de exposición infantil al humo de tabaco.
Los análisis realizados por la entidad evidenciaron que los menores de cinco años expuestos al humo dentro de sus hogares presentan una mayor probabilidad de desarrollar síntomas respiratorios. Asimismo, cuando existió consumo de tabaco durante el embarazo, el riesgo de presentar sibilancias en los niños fue considerablemente superior.
Nuevos productos, mismos riesgos para la salud
De acuerdo con Sofía Ríos, subdirectora de Determinantes en Salud de la Secretaría Distrital de Salud, el reto actual va más allá del cigarrillo tradicional. La funcionaria señaló que los nuevos productos de nicotina suelen proyectar una imagen inofensiva o aspiracional, pese a que continúan generando adicción y consecuencias para la salud.

Los efectos también se han identificado en la población adulta mayor. Entre 2019 y 2025, más de 18.000 personas mayores de 60 años fueron caracterizadas por la Secretaría, encontrando una relación entre el consumo activo o pasivo de tabaco y síntomas como tos persistente, dificultad para respirar y sibilancias.
Como respuesta, el Distrito fortaleció las acciones de inspección y control sanitario. En los últimos seis años se realizaron más de 382.000 visitas de vigilancia, durante las cuales se detectaron incumplimientos relacionados con espacios libres de humo, medidas para desincentivar el consumo y la venta de cigarrillos por unidad.

Las autoridades también destacaron que la reciente Ley 2354 de 2024 y la Resolución 0624 de 2025 permitirán ampliar la supervisión sobre productos derivados del tabaco, incluidos vapeadores y cigarrillos electrónicos.
Al mismo tiempo, se han desarrollado jornadas pedagógicas y de prevención en colegios, universidades, parques, sedes del SENA y zonas rurales de Bogotá. Estas actividades han contado con el apoyo de entidades distritales, instituciones de educación superior y organizaciones comunitarias, con el objetivo de fortalecer la información y reducir el consumo de nicotina entre la población más joven.
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