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'La sostenibilidad territorial ya no puede medirse solo en promesas': el diagnóstico de Ecopetrol sobre la transición energética en Colombia
Ecopetrol ha incorporado proyectos de energías renovables como parte de su estrategia de transición energética en las regiones | Crédito: Colprensa
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'La sostenibilidad territorial ya no puede medirse solo en promesas': el diagnóstico de Ecopetrol sobre la transición energética en Colombia

Tras destinar USD 750 millones a proyectos de transición energética y superar su meta de capacidad instalada en energías renovables durante 2025, Ecopetrol expuso su visión sobre los desafíos del sector en Colombia. Diego Castro, gerente de Estrategia de Energías para la Transición, explicó por qué la sostenibilidad territorial dependerá de resultados concretos y verificables en las regiones.

La transición energética en Colombia no solo implica un cambio en la forma de producir energía, sino también en la manera en que las empresas se relacionan con los territorios. Así lo plantea Diego Castro, gerente de Estrategia de Energías para la Transición de Ecopetrol, quien advierte que el país enfrenta el reto de pasar de las promesas a resultados verificables en las regiones.

En medio del debate sobre el papel del gas, los combustibles fósiles y el avance hacia fuentes más limpias, el directivo sostiene que la llamada “sostenibilidad territorial” debe entenderse desde sus efectos concretos en las comunidades. En su diagnóstico, identificó tres tendencias que marcarán ese enfoque: impacto medible, confianza y una transición energética con perspectiva regional. 

“Ya no será suficiente decir que una empresa tiene compromisos sociales o ambientales. La conversación se va a mover hacia resultados verificables”, afirmó. Entre estos últimos están las capacidades instaladas, la generación de empleo, la reducción de emisiones y el fortalecimiento de economías locales.

En esa misma línea, señaló que el principal cambio en la relación entre empresas y territorios está en la participación de las comunidades. “Cada vez más, los territorios quieren participar en la definición de los proyectos, entender sus beneficios, conocer sus riesgos y tener mecanismos claros de seguimiento”, sostuvo.

El directivo añadió que Colombia debe avanzar hacia una matriz energética más diversificada, y que esta transición “tiene que ser ordenada, confiable y territorialmente diferenciada”, debido a las distintas capacidades, necesidades y vocaciones productivas de las regiones.

¿Cómo impactará la transición energética en los territorios?

Para Castro, la transición energética cambiará las dinámicas económicas y sociales de las regiones: “No solo por el cambio tecnológico, sino porque transforma infraestructura, empleo, cadenas de proveeduría, capacidades locales y modelos productivos”, sostuvo.

Insistió, además, en que el papel del gas sigue siendo clave como energético de respaldo para garantizar una transición gradual y confiable, especialmente en zonas donde aún no hay sustitutos inmediatos. “El país necesita avanzar hacia fuentes de más bajas emisiones sin perder de vista la seguridad energética ni la competitividad. Por eso el gas sigue siendo importante como energético de respaldo y como habilitador de una transición ordenada”, explicó.

Según Castro, en 2025 Ecopetrol destinó USD 750 millones a proyectos de Energías Para la Transición. La mayor parte de esos recursos se enfocó en el fortalecimiento de la cadena de gas, especialmente en proyectos offshore (costa afuera) en el Caribe y en el Piedemonte Llanero. Además, se comercializaron anticipadamente 249 GBTUD de gas del proyecto Sirius, con entrada prevista en 2030. 

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El proyecto Sirius, desarrollado por Ecopetrol y Petrobras en el Caribe colombiano, es una de las principales apuestas del país para fortalecer la seguridad energética durante la transición hacia fuentes más limpias | Crédito: Colprensa

 

En paralelo, la empresa destacó avances en el fortalecimiento de energías renovables. Cerró 2025 con una capacidad de 951 MW en su portafolio de energías renovables, con lo que superó la meta pactada para ese año. 

Más allá de las cifras, Castro resaltó que el impacto de la transición energética se evidencia en iniciativas locales como las comunidades energéticas. Estas buscan ampliar el acceso a la energía, fortalecer capacidades en los territorios y acompañar procesos de transformación social.

Por ejemplo, en 2025 Ecopetrol consolidó 27 iniciativas de operación o construcción, desarrolladas desde 2021, con una capacidad instalada de 3,8 MWp en soluciones renovables. Según la compañía, estos proyectos han beneficiado a más de 60.000 personas con acceso a energía más asequible y confiable, además de impactos en productividad, reducción de costos energéticos, educación y calidad de vida.

Los desafíos y oportunidades de la sostenibilidad territorial

Para Castro el mayor desafío de la sostenibilidad territorial es “pasar de iniciativas aisladas a transformaciones sostenibles en el tiempo”. Además, existe un reto de coherencia; pues “no se puede hablar de sostenibilidad si la energía no es confiable, si los costos afectan la operación o si los proyectos no conversan con las necesidades locales”. 

Para el directivo, el futuro de la sostenibilidad territorial dependerá de la capacidad de articular empresas, Estado, comunidades y otros actores alrededor de objetivos comunes. “La sostenibilidad territorial debería evolucionar hacia apuestas integrales por región: energía, agua, biodiversidad, productividad, educación, empleo e infraestructura trabajando bajo una misma visión”, cerró. 

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