
Paz, educación e inclusión social: las iniciativas del Ministerio de Igualdad y Equidad para los jóvenes
A través de una serie de programas enfocados en la paz, la cultura, el medio ambiente y la inclusión, la cartera liderada por Lucho Acosta ha apostado por cambiar la percepción de los jóvenes como una población vulnerable y, por el contrario, sumarlos como protagonistas de las transformaciones territoriales que necesita el país.
Con el objetivo de responder a los desafíos de los jóvenes rurales y de zonas afectadas por la violencia en el país, el Ministerio de Igualdad y Equidad, a través de su Viceministerio de la Juventud, avanza en el cierre de brechas de desigualdad que históricamente han afectado a esta población.
Por medio de una apuesta centrada en fortalecer la presencia de sus programas en las zonas más vulnerables del país, entre 2024 y 2025, el Ministerio llegó a 125 municipios con una inversión superior a los 158.982 millones de pesos. De acuerdo con las cifras de la cartera, para este año se proyecta una inversión similar de 102.700 millones de pesos en 113 nuevos municipios.
“Más allá de las cifras hay historias de jóvenes que, por primera vez, encuentran rutas claras para estudiar, emprender, participar y construir proyectos de vida con dignidad”, afirmó Lucho Acosta, ministro de Igualdad y Equidad.
Uno de los avances más importantes fue la construcción y formulación de la Política Pública Nacional de Juventudes 2026–2036, proceso que incluyó a más de 12.000 jóvenes del país que lograron aterrizar sus necesidades y realidades en propuestas concretas. A este ejercicio se sumó el desarrollo de dos Asambleas Nacionales de Juventud que convocaron a 4.415 jóvenes para debatir y proponer espacios reales de participación.
Una apuesta estratégica
Para lograr impactos y transformaciones en los diferentes territorios de Colombia, el Ministerio desarrolló diferentes programas entre los que se encuentran:
Jóvenes en Paz
Se trata de una de las iniciativas más importantes del Ministerio de Igualdad y Equidad, concebida como la primera ruta integral de atención juvenil en Colombia. Con 30.485 jóvenes beneficiarios en 73 municipios de diez departamentos del país, el programa ha buscado acompañar a esta población con oportunidades educativas y laborales que les permitan romper los ciclos de violencia de sus comunidades.
Según los datos de la cartera, 25.873 jóvenes han recibido hasta un millón de pesos para aliviar cargas económicas inmediatas; 20.844 han participado en procesos de salud integral, con énfasis en salud mental; 25.604 han contado con acompañamiento psicosocial y 24.134 han accedido a paquetes alimentarios.

Adicionalmente, uno de los componentes clave del programa, por supuesto, es la paz. En territorios como Cali y el Catatumbo se adelantaron estrategias de reconstrucción de memoria y liderazgo junto con instituciones nacionales y organismos internacionales.
Barrismo social
En las graderías del fútbol, donde antes predominaban los conflictos, el programa Aguante Popular por la Vida impulsa procesos comunitarios. Con enfoque en el barrismo social, la iniciativa caracterizó a 21.161 integrantes de grupos y a 1.034 subgrupos barristas reconociendo su papel como actores sociales.

Entre los resultados se destaca una reducción del 52 por ciento en muertes relacionadas con incidentes entre barras; disminución del 23 por ciento en conflictos entre organizaciones barristas y un incremento del 53 por ciento en actividades de barrismo social con impacto comunitario.
Guardianes del territorio y del futuro
Este programa centrado en departamentos históricamente excluidos como Cauca, Nariño y Chocó. Jóvenes Guardianes de la Naturaleza benefició a 1.500 jóvenes que actualmente lideran 115 iniciativas socioambientales. Se trata de una apuesta ambiental y social enfocada en procesos de economía circular, sostenibilidad y defensa del territorio.
“Son jóvenes que cuidan ríos, promueven el reciclaje, protegen ecosistemas y, al mismo tiempo, construyen liderazgo comunitario”, destacaron desde el ministerio.
Tecnología como puente hacia la inclusión
El acceso a la tecnología se mantiene como una de las grandes brechas del país. Teniendo esto en cuenta, la iniciativa Programadores para la Paz ha abierto nuevas puertas con formación tecnológica para 2.190 jóvenes de 30 departamentos. Con una inversión de 9.945 millones de pesos, la iniciativa priorizó a juventudes rurales, víctimas del conflicto y poblaciones vulnerables, quienes tuvieron por primera vez contacto con herramientas digitales.
Juventudes indígenas: liderazgo y cultura
El trabajo se hizo, especialmente, a través del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) y también ha dejado avances importantes. De acuerdo con la entidad, junto a ellos se logró fortalecer procesos organizativos de liderazgo juvenil y participación comunitaria, así como preservar la cultura y cosmovisión de las comunidades.
“Hoy, miles de jóvenes no sólo acceden a oportunidades, sino que participan activamente en la construcción de paz, en el fortalecimiento de sus comunidades y en el desarrollo del país”, destacó Lucho Acosta, ministro de Igualdad y Equidad al hablar sobre el balance de los principales programas para la juventud del país desde su cartera. En este momento, el Ministerio está a la espera de una definición sobre su continuidad. El tema se debate en las comisiones primeras del Congreso de la República.
Lea los comentarios







