
¿Por qué los hogares colombianos están pagando el gas más caro? Los problemas en el mercado que vio Superservicios
Un nuevo análisis de la entidad encontró fallas en la forma en que se fijan los precios del gas en el país. Para la Superservicios, esto provoca que los hogares y las pequeñas empresas terminen pagando de más.
Por: Juan David Cano
La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios) alertó acerca de la manera en que se establecen los precios del gas natural en Colombia. Según un análisis de la entidad, el sistema tiene fallas que terminan castigando a los hogares y las pequeñas y medianas empresas.
El estudio se llama "Análisis de Formación de Precios del Gas Natural en Colombia: Mercados Primario, Secundario y Minorista" y se hizo con información del Gestor del Mercado de Gas Natural y de 18 empresas productoras, mirando lo ocurrido entre 2020 y 2026.
En Colombia el precio del gas no lo fija el Estado de manera estricta, sino que se negocia entre las empresas bajo un esquema de "libertad vigilada".
El problema de ese sistema, según la Superservicios, es que en la mayoría de los casos ese precio no se calcula a partir de lo que realmente cuesta producir el gas en el país, sino tomando como referencia el valor del gas importado y los precios internacionales.

¿Por qué el gas en Colombia sale tan caro según Superservicios?
Para la entidad, el precio interno del gas está muy por encima del referente internacional conocido como Henry Hub, que es el indicador de precios del gas en Estados Unidos. En concreto, el gas en Colombia supera ese referente en un 199 por ciento, es decir, cuesta casi el triple.
La entidad explica que existen dos grandes "mercados" donde se compra y vende el gas. Uno es el mercado primario, en el que las empresas productoras venden directamente. El otro es el mercado secundario, una especie de reventa donde se negocian los excedentes de los contratos. Y ahí está parte del problema, el gas que se consigue en ese segundo mercado sale sistemáticamente más caro que en el primero.
Superservicios mostró cifras. Durante 2026, en el mercado secundario los contratos más flexibles (interrumpibles) costaron en promedio 13,08 dólares por unidad de medida (MBTU) y los más estables (firmes), 10,73 dólares. En el mercado primario, en cambio, esos mismos contratos costaron 8,06 y 8,60 dólares. La diferencia la terminan asumiendo los usuarios pequeños.
"La Superservicios identificó que los precios en el mercado secundario superan sistemáticamente los del mercado primario. Ello revela que son los usuarios más vulnerables quienes absorben las señales de escasez del mercado mayorista", afirmó.
Ahora bien, en el mercado del gas hay dos tipos de clientes: la demanda regulada (los hogares, los comercios y las pequeñas empresas, que no pueden negociar libremente sus precios) y la demanda no regulada (los grandes consumidores, que sí negocian directamente y consiguen mejores condiciones).

El estudio encontró que, en 2025, la demanda regulada pagó en promedio un 48,9 por ciento más que la no regulada. Esa brecha se redujo en 2026 a un 21,6 por ciento, pero no desapareció. Es decir, los usuarios grandes consiguen el gas más barato y los pequeños lo pagan más caro, aun siendo los que tienen menos capacidad de absorber esos costos.
Para el superintendente, el país necesita cambios de fondo en las reglas para corregir esto. "Los precios deben estar, además, como lo he dicho el presidente de la República, atados a los costos de producción", expresó Durán.
Cada vez menos gas propio y más importado
El informe reconoce que le problema detrás de todo esto tiene que ver con que Colombia pasó de ser autosuficiente en gas a depender cada vez más del gas importado. Hoy las reservas alcanzan para apenas 5,9 años al ritmo de consumo de 2024, según el cálculo de la entidad.
Esa escasez disparó las importaciones de gas natural licuado (GNL). Por ejemplo, para la generación eléctrica, las compras de GNL crecieron un 2.546 por ciento en 2023 frente a 2022 y un 164,6 por ciento adicional en 2024, aunque en 2025 bajaron un 20,7 por ciento por las lluvias, que permitieron usar más energía de las hidroeléctricas.
A esto se suma un cuello de botella: la única terminal que opera para importar gas, SPEC LNG en Cartagena, tiene cerca del 85 por ciento de su capacidad comprometida con tres plantas térmicas (Tebsa, Termocandelaria y Termoflores). Eso deja muy poco margen para atender el consumo de hogares y comercios.
Frente a este panorama, gremios del sector como Naturgas han insistido en que la salida de fondo no está solo en importar, sino en producir más gas propio. Para el gremio, recuperar la autosuficiencia pasa por acelerar la exploración de nuevos pozos, tanto en tierra como en el mar, y por sacar adelante los proyectos que ya están identificados, superando las trabas que hoy los frenan, en especial las demoras en licencias ambientales y consultas previas con comunidades.

El punto es que esta estrategia choca, en buena medida, con la apuesta del gobierno de Gustavo Petro, que mantiene la decisión de no firmar nuevos contratos de exploración de petróleo y gas como parte de su política de transición energética. Esto ha complicado ampliar las reservas disponibles que tiene el país.
¿Qué recomienda la Superservicios?
A pesar de esto, Superservicios decidió hacer recomendaciones directamente a las empresas del mercado. Con base en estos hallazgos, la entidad hizo una serie de recomendaciones a la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) y a las demás autoridades del sector.
Entre las principales están: fijar los precios del gas nacional con base en lo que realmente cuesta producirlo y no en referencias internacionales; poner un tope a los precios del mercado secundario para proteger a los hogares; ampliar la capacidad de la terminal de importación para que no quede concentrada en las térmicas; y crear mecanismos que garanticen que, cuando haya escasez, los usuarios residenciales tengan prioridad en el suministro y en las tarifas.
La entidad también planteó impulsar nueva infraestructura para importar gas, incluidos proyectos de Ecopetrol en Buga, Coveñas y La Guajira, y estudiar la reactivación de la conexión con Venezuela, con el fin de no depender de un solo punto de entrada.
Finalmente, la Superservicios advirtió que hará seguimiento al comportamiento de las empresas y que, si encuentra incumplimientos o prácticas que vayan en contra de los usuarios, tomará las medidas administrativas que correspondan.
1 comentario







