Ir al contenido principal
Las codiciadas sillas del Banco de la República: ¿qué movimientos podrá hacer el próximo presidente?
La junta del Banco de la República la conforman el gerente, el ministro de Hacienda y cinco codirectores. Crédito imagen: CAMBIO / Fotoilustración Yamith Mariño.
Economía

Las codiciadas sillas del Banco de la República: ¿qué movimientos podrá hacer el próximo presidente?

Las sillas de la Junta Directiva del Banco de la República se perfilan como uno de los espacios de poder más codiciados de la próxima administración. Sin embargo, la independencia del banco central impide que el presidente controle sus decisiones a voluntad. ¿Cómo funciona la arquitectura institucional del Emisor para definir a los codirectores en la junta?

Por: Laura Lucía Becerra Elejalde

Todos los meses, en un encuentro casi solemne, siete personas se sientan en las sillas más respetadas de la política económica colombiana: la Junta Directiva del Banco de la República. Es una reunión técnica y confidencial donde se decide el rumbo de la política monetaria del país y, en particular, el nivel de las tasas de interés.

Los codirectores exponen sus posturas tras el análisis técnico de sus equipos, debaten y votan. El espacio es tan importante, que en los días previos a cada junta los codirectores del banco central colombiano entran en un ‘periodo de silencio’, en el que no pueden dar declaraciones públicas sobre la economía para evitar especulaciones del mercado.

A pesar de ser un organismo técnico, en los últimos meses la Junta Directiva del Emisor ha sido terreno de disputa durante el Gobierno de Gustavo Petro. El presidente ha arremetido varias veces contra la junta del Emisor. Ha acusado a sus miembros de estar politizados, de querer frenar el crecimiento económico;  incluso los ha calificado de "uribistas".

El punto más álgido de la tensión entre el Gobierno actual y la junta llegó a finales de abril, cuando el ministro de Hacienda, Germán Ávila, abandonó abruptamente la reunión mensual por diferencias con la mayoría de los miembros, quienes impulsaron la decisión de incrementar la tasa de interés.

  • Turbulenta reunión del Banco de la República: el ministro abandonó la junta y 'chivió' la decisión sobre tasas de interés

Esto desencadenó en un divorcio institucional sin precedentes: el Gobierno contra el banco. El presidente dijo que el Gobierno iba a abandonar la junta y durante semanas llovieron opiniones diversas y contrarias en la opinión pública entre atacantes y defensores del banco central.

Aunque Ávila cedió y volvió al mes siguiente a su silla, esa ruptura marcó de manera profunda el funcionamiento de la junta, al punto que el Consejo de Estado suspendió provisionalmente hace unas semanas una disposición de 1993 que establecía la presencia obligatoria de los ministros de Hacienda en las juntas directivas del Emisor.

Por eso, esas codiciadas sillas se convierten en una especie de botín para quien quiera que sea el nuevo presidente. Tanto Iván Cepeda como Abelardo de la Espriella tendrán la posibilidad, en teoría, de balancear las cargas en el banco. El próximo presidente sentará en la junta a quien designe al frente de la cartera de Hacienda y Crédito Público, y también tendrá la potestad de mover dos sillas en el Emisor.

Pero la junta no es un tablero de damas chinas o de ajedrez. Los codirectores son independientes, y el presidente de turno, por más que quiera influir en la política económica, está supeditado a una estructura que protege esa independencia del Emisor y que le impide mover los nombramientos a su gusto.

Junta BanRep Villar y Ávila
Este año el ministro de Hacienda anunció una 'ruptura' con el Banco de la República aunque un mes después volvió a la junta. Crédito imagen: Banco de la República. 

¿Cómo se conforma la junta del BanRepública?

El Banco de la República tiene más de 100 años de historia, pero su principal órgano directivo es mucho más joven. La Junta Directiva nació con la Constitución de 1991 con el objetivo de que el banco tuviera una política monetaria independiente. Hasta ese entonces existía era una junta monetaria conformada por varios ministros, el jefe del Departamento Nacional de Planeación y el gerente general del banco central.

La Constitución y una serie de leyes que complementaron su creación dieron espacio a una junta independiente.

El primer miembro, y el encargado de presidir la junta, es el ministro de Hacienda de turno, cuya presencia permite que exista coordinación entre las decisiones del Banco de la República y la política económica general del Gobierno, respetando la independencia y autonomía de la institución.

Otro de los puestos lo ocupa el gerente general del Banco de la República, elegido por la junta con un proceso de selección y votación riguroso. El gerente se escoge por periodos de cuatro años prorrogables dos veces. Esto quiere decir que puede permanecer en el cargo hasta 12 años.

El gerente actual es el economista Leonardo Villar, quien asumió su rol en enero de 2021 y fue ratificado para un segundo periodo a partir de enero de 2025.

Las otras cinco sillas son claves, pues son los puestos sobre los que tiene incidencia el presidente de turno. Son cinco miembros de dedicación exclusiva que también se designan por periodos fijos institucionales de cuatro años, prorrogables dos veces, al igual que los del gerente. De modo que tienen una permanencia de máximo 12 años en el cargo.

Cada mandatario tiene la posibilidad de reemplazar a dos de esos codirectores a partir de su segundo año de mandato en la Casa de Nariño.

Ana Fernanda Maiguashca, presidenta del Consejo Privado de Competitividad y ex codirectora del Banco de la República, destaca el esquema de traslape entre periodos de gobierno con el que está diseñado el sistema de elección de los codirectores.

“Cada cuatro años lo que ocurre es que dos de los codirectores son reemplazados. Con este esquema de cinco codirectores se garantiza que, en ausencia de contratiempos, tres codirectores vendrán de gobiernos pasados, porque muchos pueden ser ratificados por algunos gobiernos, y dos son nombrados por el gobierno de turno”, comenta Maiguashca.

La economista explica que este sistema es fundamental porque de esta manera durante los primeros dos años de cada gobierno el presidente de turno se encuentra con una junta directiva designada por gobiernos anteriores. “Y la forma de pensar de los codirectores que dicho gobierno decide nombrar entra a ser parte de la junta solo por los últimos dos años de su gobierno”, añade.

JUnta-Banco.png

¿Por qué Petro nombró a tres codirectores si la norma dice que puede nombrar dos?

Aunque en el papel el esquema con que se concibió la junta garantiza una independencia total de los gobiernos por los tiempos con los que se hacen los relevos, en la práctica en las últimas tres décadas se han presentado situaciones que han alterado este funcionamiento.

Con las reelecciones tanto de Álvaro Uribe como de Juan Manuel Santos cada presidente tuvo la posibilidad de nombrar el doble de los codirectores de los que la ley contemplaba originalmente.  Además, ante renuncias o salidas de la junta, el presidente de turno tiene la obligación de designar a otro codirector. Eso fue lo que sucedió con Petro.

En noviembre de 2025, el Consejo de Estado anuló el nombramiento de Alberto Carrasquilla como codirector del Banco de la República, pues con su designación se incumplió la Ley de Cuotas que exige que al menos 30 por ciento de la junta sean mujeres. Por eso Petro tuvo que designar a Olga Lucía Acosta como su reemplazo.

Pese a ello, Petro ha llegado a catalogar ese nombramiento como “el peor error de su gobierno”, por la posición neutral que ha asumido Acosta en las decisiones de política monetaria a pesar de la insistencia del presidente y la presión al banco por reducir las tasas de interés.

Además de Acosta, el presidente actual también es el responsable de los nombramientos más recientes en la junta, los de Laura Moisá y César Giraldo, designados por el presidente Petro en febrero de 2025.

Los codirectores que llevan más tiempo en la junta son Bibiana Taboada y Mauricio Villamizar. Ambos iniciaron su rol en febrero de 2021 y fueron designados por el expresidente Iván Duque. Los dos se encuentran en su segundo periodo de cuatro años, que terminaría en 2029.

junta_banco_de_la_republica_2.jpeg
La junta del Banco de la República la conforman el ministro de Hacienda, el gerente y cinco codirectores independientes. Crédito imagen: Banco de la República.

Aunque Acosta ingresó a la junta en enero de 2023, esto no implica que su periodo de cuatro años haya comenzado en esa fecha. Si un codirector, por alguna razón de fuerza mayor, se retira de su cargo, la persona que entra a reemplazarlo debe cubrir lo que resta de ese periodo, no se le cuenta un periodo individual.

En este caso, Acosta está completando el tiempo que tenía la ‘silla’ que ocupaba Alberto Carrasquilla, quien a su vez entró a reemplazar y completar el periodo que dejó Carolina Soto cuando renunció a la junta en 2021.

De hecho, durante el gobierno de Iván Duque también renunciaron José Antonio Ocampo y Arturo Galindo como codirectores del banco. En consecuencia, el expresidente también hizo más nombramientos de los dos que le correspondían en el periodo.

Por eso, así como en el caso de Taboada y de Villamizar, el segundo periodo institucional de Acosta culminará en 2029.

El economista y ex codirector del Banco de la República Salomón Kalmanovitz reconoce que, a pesar de que cada presidente puede nombrar dos miembros en la segunda parte de su mandato, y eso “dificulta que obtenga mayoría en la junta”, esto no ha funcionado idealmente. “Se dan renuncias y el período de cada codirector es de cuatro años pero no puede extenderse más de 12 años, así que el Gobierno ha tenido mayoría en la junta en varias ocasiones”, dice el economista.

Kalmanovitz destaca que, “lo importante es que el equipo técnico del banco juega un papel fundamental, poco conocido, en el análisis de la coyuntura y en las propuestas de política monetaria que hacen para enfrentar los problemas”. Según el ex codirector, el equipo técnico puede llegar a tener, incluso, una mejor preparación y experiencia que algunos codirectores.

“No importa tanto la conformación de la junta como el papel que juega la tecnocracia del propio Emisor para tomar las mejores y más informadas decisiones”, dice Kalmanovitz.

Banco de la república
El Banco de la República es el encargado de la política monetaria del país. Créditos: Colprensa

El siguiente cambio institucional de la junta se realizaría entre enero y febrero de 2029, y, antes de que ese proceso ocurra,  el proceso de elección o de ratificación del gerente del banco tendrá que surtirse de nuevo.

Es decir, es posible que, si Abelardo de la Espriella es elegido presidente, retire de la junta a Moisá y a Giraldo, nombrados por Petro, a pesar de ser los codirectores más nuevos. También puede suceder que, si sube a la presidencia Iván Cepeda, releve de sus puestos a Taboada y a Villamizar, los dos codirectores nombrados por Duque y los más antiguos en la junta.

Esto sin considerar que en cualquiera de los casos se pueden presentar renuncias o salidas por voluntad de los codirectores actuales.

La junta opera de forma independiente, y sus codirectores tienen una dedicación exclusiva a dicho rol, pero en un escenario tan polarizado como el que enfrenta actualmente el país, y con dos candidatos a la Presidencia con visiones diametralmente opuestas en materia económica, posiblemente sus decisiones sobre quienes consideran idóneos para ocupar una de estas codiciadas sillas estarán marcadas por personas por una visión económica afín a su proyecto político. 

Finalización del artículo

Lea los comentarios

Temas en este artículo

Artículo de libre acceso

Libre

Compartir en redes sociales