
Del auge de Paloma a la remontada de Abelardo: los cambios en intención de voto retratados en las cinco encuestas del CNC
El Termómetro de Opinión del CNC para CAMBIO ha captado los giros más importantes de la contienda presidencial desde finales de enero: el liderazgo sostenido de Iván Cepeda, el ascenso fugaz de Paloma Valencia y el momento estelar de Abelardo de la Espriella, que volvió a reducir la distancia en la carrera hacia Casa de Nariño.
Por: Jonathan Beltrán
Cada encuesta del CNC para CAMBIO ha sido una fotografía distinta de una campaña en movimiento. La primera mostró a Iván Cepeda corriendo con ventaja mientras la derecha seguía dispersa; después, surgió el ascenso inesperado de Paloma Valencia, que por un momento pareció arrebatarle a Abelardo de la Espriella el lugar de principal rival del petrismo; y ahora, a pocos días de la primera vuelta, la imagen volvió a cambiar con el crecimiento acelerado del abogado.

La primera medición, publicada el 25 de enero, mostraba una carrera todavía desordenada. Valencia apenas llevaba un mes como candidata oficial del uribismo y ni siquiera tenía asegurada la victoria en la Gran Consulta, donde protagonizaba una competencia cerrada con Vicky Dávila. Por eso, la senadora figuraba lejos de los cinco punteros, con apenas 2,3 por ciento de intención de voto. Arriba estaba Cepeda, que arrancaba la campaña con 28,2 por ciento y una ventaja cómoda sobre De la Espriella, quien marcaba 15,5 por ciento y se consolidaba como su principal perseguidor.
La segunda encuesta, publicada una semana antes de las consultas interpartidistas, mostró un tablero más definido. La senadora del Centro Democrático ya aparecía consolidada como la favorita de la consulta de derecha y, por primera vez, rompía el margen de error, con 4,1 por ciento de intención de voto en primera vuelta. En ese escenario, el candidato del Pacto Histórico alcanzaba 35,4 por ciento, mientras que el abogado se mantenía estable en el segundo lugar, con 16,7 por ciento.
- Los candidatos que podrían quedar endeudados: ¿cuántos votos necesitan para acceder a la reposición?
Impulsada por su victoria en la Gran Consulta y la llegada de Juan Daniel Oviedo como fórmula vicepresidencial, la candidata uribista saltó hasta el 22,2 por ciento de intención de voto y desplazó a De la Espriella del segundo lugar en la medición del 22 de marzo. Pero la fotografía volvió a cambiar en la encuesta publicada dos semanas después, en la que Paloma perdió terreno luego de que tanto el senador de izquierda como el líder de Defensores de la Patria rompieran su techo una vez más.
La última fotografía del CNC antes de la jornada electoral del 31 de mayo confirma el reordenamiento del tablero electoral. Cepeda se mantiene al frente con 33,4 por ciento, seguido de cerca por el abogado con 30,9 por ciento. Más atrás, Paloma Valencia cae a 12,6 por ciento y pierde el impulso de las semanas previas, mientras Sergio Fajardo y Claudia López cierran la contienda sin margen de reacción en la recta final.

Iván Cepeda, el puntero imbatible de la campaña presidencial
Desde que se impuso frente a Carolina Corcho en la consulta interna del Pacto Histórico, el senador ha cabalgado la intención de voto de cara a la primera vuelta presidencial. Desde la primera medición del CNC para CAMBIO, Cepeda siempre mantuvo una ventaja superior a los 12 puntos porcentuales frente a su perseguidor más cercano y, en algunos momentos de la campaña, logró ampliarla hasta el 19 por ciento.
El crecimiento del candidato del Pacto Histórico fue constante durante los primeros meses de campaña. Pasó de 28,2 por ciento en enero a 35,4 por ciento en la medición previa a las consultas interpartidistas y, aunque en marzo se estancó en una cifra similar, volvió a romper su techo a inicios de mayo tras convencer al 37,2 por ciento de los encuestados.
Han pasado ya cuatro meses desde la primera medición y Cepeda se mantiene aferrado al primer lugar. En ese trayecto ha sorteado varios escenarios adversos: el desgaste del Gobierno, del que se presenta como una opción de continuidad, y los cuestionamientos derivados de sus propias controversias durante la campaña. Sin embargo, ninguna de esas turbulencias ha logrado poner en riesgo su liderazgo en la contienda.
Pero no todo está resuelto para Cepeda. La evolución de las encuestas también muestra los límites de su candidatura: aunque se mantiene puntero, nunca logró acercarse al porcentaje necesario para ganar en primera vuelta. Además, la medición más reciente retrata un escenario incómodo para el petrismo. Por primera vez, De la Espriella supera al senador en un hipotético balotaje.
“Mantenemos la ventaja, pero no podemos celebrar antes de tiempo. El triunfalismo puede convertirse en nuestro principal rival”, reconocen desde la campaña.
El tire y afloje entre Paloma y Abelardo por el tiquete a segunda vuelta
En la medición de finales de enero, Abelardo de la Espriella no veía a Paloma Valencia siquiera como una rival real en la disputa por el paso a segunda vuelta. Mientras el abogado aparecía con 15,5 por ciento de intención de voto, la senadora apenas alcanzaba 2,3 por ciento. Pero el tablero cambió después de las consultas interpartidistas, cuando se convirtió en la principal amenaza para el liderazgo del abogado entre las candidaturas de oposición.
Desde ahí comenzó un tire y afloje entre ambos. En la encuesta del 22 de marzo, la senadora del Centro Democrático alcanzó 22,2 por ciento de intención de voto y le sacó casi siete puntos de ventaja al jurista, que cayó a 15,4 por ciento. Pero el abogado repuntó en la medición del 3 de mayo, cuando volvió a superarla con 20,4 por ciento frente al 15,6 de la senadora.
A solo una semana de las elecciones, la pelea entre ambos parece haber entrado en una nueva etapa. Mientras Valencia atraviesa el momento más crítico de su candidatura desde que ganó la Gran Consulta, De la Espriella vive su capítulo más estelar en la campaña. La última encuesta del CNC para CAMBIO muestra al abogado disparado en la intención de voto, mientras la candidata uribista pierde fuerza y se aleja de la posibilidad de disputar el tiquete a la segunda vuelta.
Pese a sus llamados a unir a distintos sectores de la derecha e incluso a conquistar a petristas arrepentidos, la candidatura de Valencia parece haberse desinflado en el tramo definitivo de la campaña. De la Espriella, en cambio, ha logrado resistir incluso después de protagonizar varias polémicas por comentarios misóginos durante la contienda, y hoy se mantiene como el aspirante más fuerte de su espectro político.
Ni siquiera el discurso del voto útil, que la senadora ha usado para intentar reagrupar apoyos de cara a una eventual segunda vuelta, parece favorecerle en la recta final. La encuesta más reciente muestra que el abogado tendría un mejor desempeño frente a Cepeda en un balotaje: alcanzaría 43,6 por ciento frente al 40,9 del candidato del Pacto Histórico, mientras que Valencia obtendría el 39,1 por ciento frente al 40,8 del senador.


Sergio Fajardo y Claudia López, protagonistas de un centro que nunca despegó
Mientras Cepeda consolidaba su ventaja y la pelea entre Paloma y De la Espriella se convertía en uno de los ejes de la campaña, el centro político nunca logró encontrar un espacio propio. Sergio Fajardo y Claudia López arrancaron la contienda con la promesa de convertirse en una alternativa moderada frente a la polarización, pero ambos terminaron atrapados en una carrera que avanzó sin ellos como protagonistas.
Durante buena parte de la campaña, ambos parecieron quedarse atrapados en el partidor mientras el resto de candidatos aceleraba el ritmo. En la antesala de las consultas interpartidistas, Fajardo y López lograron crecer levemente y por momentos dieron la impresión de que, juntos, podían intentar acercarse a De la Espriella. Pero la posibilidad de construir una alianza nunca prosperó.
La negativa del exgobernador antioqueño a conformar equipo con la exalcaldesa terminó por enfriar el impulso de ambos y dejó al centro nuevamente rezagado en la carrera presidencial. Ni sumadas sus intenciones de voto, Fajardo y López lograron poner realmente en aprietos a los candidatos de derecha, pese a que ambos llegaban a la campaña con experiencia administrativa y capacidad de gestión mucho más amplias que las de los punteros.
La más reciente encuesta del CNC es la autopsia del centro político en esta campaña. Claudia López, con 2,5, y Sergio Fajardo, con 2,1, cierran su participación en la contienda sin haber logrado transformar su experiencia en una fuerza electoral capaz de disputar la elección. El dato final termina por resumir su debacle: su principal rival no estuvo en los punteros, sino en el margen de error, que marcó desde el inicio el límite de sus aspiraciones.
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