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¿Cómo puede abrirse Iván Cepeda para atraer el centro?
Elecciones Colombia 2026

¿Cómo puede abrirse Iván Cepeda para atraer el centro?

Con el 6 por ciento de los votos, los candidatos derrotados pueden inclinar la balanza a favor del aspirante de la izquierda. Sergio Fajardo dice que Abelardo de la Espriella es un “fantoche”, Claudia López que “no votaría ni muerta” por él y Oviedo que hizo una campaña “machista y homofóbica”.

Por: Armando Neira

Decía el profesor Francisco Maturana que perder es ganar un poco. La frase cobra vigencia en el escenario político actual, en donde el centro fue el gran derrotado en la primera vuelta de las elecciones presidenciales celebradas este domingo, pero que ahora se valoriza porque, en plata blanca, puede darle vuelta al resultado.

Abelardo de la Espriella obtuvo 10.361.499 votos (43,74 por ciento) y Cepeda, 9.688.361 votos (40,90  por ciento). Esto representa una diferencia de 2,84 puntos. En Colombia hay poca fidelidad partidaria, por lo que los electores no necesariamente votan según la instrucción de su líder.

Esto significa que un aspirante que obtuvo, por ejemplo, 500.000 votos, no los va a trasladar en bloque tras su derrota hacia donde él indique. Sin embargo, cuando hay valores comunes, es posible sacarle una buena tajada. Sergio Fajardo obtuvo 1.009.073 votos (4,26 por ciento) y Claudia López, 225.517 votos (0,95 por ciento). Cepeda podría sumar ese 5,21 por ciento que concentran los dos candidatos a quienes une su indignación ante la posibilidad de que Abelardo llegue a la Presidencia.

En un resultado en que los extremos se devoraron la gran mayoría de votos y dejaron apenas unas migajas para los demás aspirantes, es natural que al verlos individualmente parezcan débiles, pero al agruparlos adquieren una fortaleza decisiva. 

Es el caso de Mauricio Lizcano, que obtuvo 53.839 votos (0,22 por ciento), y de Roy Barreras, con 14.108 votos (0,05 por ciento), una cifra casi marginal, pero que está en manos de dos operadores políticos que conocen el país y saben moverse en estas tres semanas de infarto. Su aporte a la elección de Petro en 2022 fue indiscutible.

Los votos de Oviedo

De hecho, hay también un elemento digno de atención. Los 1.639.685 votos (6,92 por ciento) de Paloma Valencia, ¿son de ella o de Juan Daniel Oviedo? Al poner en perspectiva los números de la Gran Consulta por Colombia, la duda es razonable. 

 

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Ella obtuvo en esa ocasión 3.236.286 votos y él, 1.255.510. Es casi evidente que todo el uribismo duro se fue con Abelardo y que el sector de centro de esa coalición se quedó con Oviedo. Por eso es natural pensar que de ese bloque también Cepeda podría sumar votos.

Por si fuera poco, todos, de una u otra manera, han expresado su total desacuerdo con Abelardo. Fajardo lo llama un “fantoche, pero peligroso”. Claudia López dice que “no votaría por él ni muerta”. Y Oviedo señaló que la campaña que los derrotó fue “machista y homofóbica”.

Entonces, estos actores cuentan con una postura que hoy vale su peso en oro. Pero, ¿y el candidato? ¿Qué podría ceder Cepeda para atraer esos votantes?

La hora de la liberación

“Yo sé que Iván es un hombre decente, pero Iván querido, no te pueden hacer la campaña eternamente. Llegó la hora de asumir el liderazgo de tu propia campaña, de poner la cara, de debatir y de defender tus tesis”, dijo Claudia López al ser consultada sobre a quién apoyará en la segunda vuelta presidencial.

En este caso, el problema no es solo que Iván se apropie de su campaña, sino que le cierre la puerta a Petro que para muchos en este momento le quita más de lo que le pone. Y por lo visto este lunes, eso es difícil de lograr. Es más: el jefe de Estado ya anunció que se pondrá al frente, porque, según argumenta, “aquí vamos a ganar”.

Petro no se retractó de las acusaciones que lanzó en la noche electoral contra el sistema de votación; en cambio, cambió el foco de sus críticas. “Sé de la cantidad de votos que compraron a manos llenas, a 150.000 y 200.000 pesos el voto”, afirmó sin mostrar pruebas.

 

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En esa línea declaró abiertamente su intención de hacer campaña a favor de Cepeda, algo prohibido por la ley. “Sé que buscan la desbandada y alistan los cuchillos y los colmillos. Sé de las debilidades de la campaña progresista. Pero vamos a ganar y derrotar al fascismo”, al que en otro aparte llamó “el fascismo mafioso que ya ha gobernado en Colombia”.

Ruido en la campaña 

La intervención del presidente genera un ruido en la campaña que Cepeda no ha dado muestras de disipar. Por el contrario, en su primera intervención de la noche copió sus tesis de irregularidades en el conteo de votos, aunque este lunes ya la matizó. Entre otras cosas, porque el tiempo corre de prisa y mientras naufraga en una pelea estéril por lo que pasó, De la Espriella corre hacia adelante.

Y aunque es indiscutible el valor de Petro de haber llevado a la izquierda al poder, él empieza a ser el pasado mientras Cepeda puede ser el futuro. Por eso, en los cuarteles del Pacto Histórico empieza a sentirse la incomodidad.

“Cerremos ya el capítulo de la discusión sobre los resultados y concentrémonos en la convocatoria amplia a todos los sectores democráticos de este país para enfrentar a la ultraderecha con Iván Cepeda. No hay tiempo para perder en eso, y afortunadamente ya lo entendió nuestro candidato de la Alianza por la Vida”, dijo el exministro del Interior Juan Fernando Cristo.

Pero además, en el proceso de independizarse de Petro, Cepeda debe mostrarse absolutamente tajante en que no insistirá en ningún camino que abra la puerta a una asamblea nacional constituyente, porque es el tema que más lo separa de Claudia, Juan Daniel y Sergio.

La Constituyente, el tema más sensible

En efecto, en ese tema choca de frente con Fajardo, quien lidera un referendo para frenar esa propuesta y blindar la carta magna. Para el exgobernador de Antioquia y exalcalde de Medellín, ese es el mayor acuerdo social logrado en décadas y debe defenderse de la polarización y los caprichos de Petro.

El comité promotor avanza en el plazo de seis meses para recoger más de 2 millones de firmas válidas que respalden la convocatoria a ese referendo.

 

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Fajardo ha sido enfático en señalar que una constituyente sería una “calamidad” y un factor de parálisis nacional, ya que implicaría aproximadamente dos años de disputas políticas, elecciones y polarización, en lugar de solucionar los problemas sociales urgentes mediante los mecanismos legislativos ya existentes.

También, desde el punto de vista de la mecánica electoral, Cepeda tendría que abrir más su campaña, que hasta ahora ha sido controlada por un núcleo duro en el que las voces disidentes tienen poco espacio.

“Progresistas: se puede ganar. Hay que ir por el centro. Si la campaña de Iván Cepeda toma esa decisión, hay que ir por ellos; son 3 millones de votos que no son de extrema derecha y nunca se irán con Abelardo. Hay que generarles confianza y tranquilidad para que el progresismo tenga la oportunidad de unir a Colombia”, dice Roy Barreras.

Las afinidades

El programa de Cepeda representa explícitamente la continuidad del Gobierno de Petro y promete profundizar cada una de sus reformas. Sin embargo, hay algunos puntos donde sus propuestas se tocan con posiciones de centro.

Así, por ejemplo, Cepeda propone una “paz con justicia social” basada en el concepto de seguridad humana, interviniendo en las causas estructurales de la violencia, como la desigualdad y la pobreza. Esta visión integral de la seguridad también es compartida por líderes como Fajardo.

Con su programa 'Te pagamos por estudiar”, Cepeda busca que el Estado garantice la permanencia estudiantil mediante apoyos económicos directos. La idea de transferencias condicionadas para educación es valorada también desde el centro.

Así mismo, Cepeda lidera en número y profundidad de propuestas ambientales, con iniciativas de soberanía alimentaria, protección de ecosistemas y aceleración de la transición energética. En esto converge con sectores de 'centroverde' como la Alianza Verde.

En resumen, Cepeda comparte con el centro la preocupación por la educación, la paz y el medioambiente, pero su programa en conjunto es de izquierda progresista, no de centro. Y en esta recta final debe acondicionarse a lo que puede y no solo a lo que quiere.

“Sin duda, el presidente Petro logró algo importante: darles voz a regiones que no la tenían y a comunidades que sentían que no eran reconocidas dentro de esta sociedad tan desigual. Eso es muy importante y se siente en muchos espacios que no son los de los grandes centros urbanos. Y eso no tiene reversa”, le dijo Fajardo hace unos días a CAMBIO.

“Respeto profundamente a un candidato como Iván Cepeda, porque creo que es una persona seria, pero me entristece mucho su ausencia en los debates y sus pronunciamientos frente a cosas que ha hecho el actual Gobierno, por ejemplo, frente al gravísimo tema de la corrupción”, le aseguró su fórmula vicepresidencial, Edna Bonilla, también en una entrevista con CAMBIO.

Es decir, hay elementos comunes en los que ambos muestran una sintonía que podría materializarse en acuerdos para la segunda vuelta. “Vamos a ser protagonistas de estas elecciones”, dijo Fajardo al reivindicar el valor de ese millón de votos, y anticipó que se sentará con su equipo de trabajo antes de hacer más anuncios. “Nosotros representamos la esperanza de este país”, agregó.

¿Cómo leer esa afirmación? “Hablemos de lo importante: renunciar a la Constituyente, reconocer los resultados electorales, concertar asuntos medulares como la salud, la seguridad, la energía... Esa conversación sí es importante”, le dijo la senadora y jefa de debate de la campaña de Fajardo, Jennifer Pedraza, a Cepeda. 

El candidato de izquierda tiene la palabra.

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