
Se le cayó el truco a alias el Ilusionista, capturado por las autoridades en Bogotá
El hombre se hacía pasar por taxista para robar tarjetas y claves a sus pasajeros. Las autoridades detectaron hurtos por más de 500 millones de pesos mediante la modalidad del cambiazo.
Por: Javier Patiño C
Tras una rigurosa investigación de tres meses, un grupo especial de la Dijín de la Policía, a través del Centro Cibernético Policial y en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, propinó un contundente golpe contra la delincuencia informática.
Los seguimientos condujeron a la captura, en el norte de Bogotá, de Juan Carlos Naranjo Becerra, conocido con el alias del Ilusionista, identificado como el presunto responsable de una sistemática red de hurtos bajo la modalidad del cambiazo. Según las autoridades, esta actividad delictiva habría afectado el patrimonio de decenas de ciudadanos por un valor superior a los 500 millones de pesos.
De acuerdo con la investigación, el Ilusionista utilizaba la fachada de conductor de taxi para delinquir, principalmente en horario nocturno. Sus víctimas eran ciudadanos que salían de discotecas y establecimientos nocturnos, a quienes perfilaba estratégicamente. Al momento de pagar el servicio de transporte, les facilitaba datáfonos para realizar el pago electrónico.
Mediante destreza física, realizaba el cambio de las tarjetas de débito y crédito de los usuarios tras obtener sus claves personales de manera fraudulenta. Posteriormente, con la información y el plástico en su poder, efectuaba transacciones no autorizadas. Solo en 2025 se le atribuyen al menos 62 fraudes informáticos.
“En tres allanamientos realizados a inmuebles y a un vehículo, los investigadores del Centro Cibernético Policial lograron la materialización de la captura y la incautación de material probatorio clave”, explicó el coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, director de la Dijín de la Policía.

Durante los procedimientos, en las viviendas fueron encontradas 34 tarjetas de crédito y débito de diferentes entidades bancarias, dos datáfonos utilizados para los cobros fraudulentos, tres teléfonos celulares, una tarjeta de control de taxi, una cédula de ciudadanía presuntamente falsa y 726.000 pesos en efectivo.
Naranjo Becerra fue presentado ante un juez de control de garantías, quien legalizó los allanamientos, las incautaciones y la captura. Durante la diligencia, el procesado argumentó que padece diabetes y que, por esa razón, no podía ser enviado a un centro carcelario.

Sin embargo, la Fiscalía General de la Nación le imputó cargos por los delitos de hurto por medios informáticos y semejantes y violación de datos personales, y se ordenó su traslado a la cárcel La Picota.
Finalmente, las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para no perder de vista sus tarjetas bancarias al realizar pagos y cubrir siempre el teclado al digitar las claves personales.
Lea los comentarios







