
Tres mujeres denuncian por presunto acoso sexual a exdirectivo gremial: “Fue con morbo para esculcar en mi vida íntima”
Greison Camargo, exdirector jurídico Asocoldro. Foto: redes sociales.
Tres mujeres jóvenes denunciaron ante la Fiscalía a Greison Camargo por acoso sexual en su ambiente laboral. Sus testimonios describen preguntas sobre su vida íntima, insinuaciones sexuales y propuestas que, según las denunciantes, revelarían un presunto patrón de conductas con subalternas. El señalado negó las acusaciones y dio su versión de los hechos a CAMBIO.
Por: Lina Cuitiva
‘Te espero en mi habitación en 15 minutos’, “deberías experimentar con hombres mayores” o “¿has sentido un orgasmo?” son algunas de las frases que tres mujeres jóvenes recuerdan de los episodios por los que denunciaron por presunto acoso sexual ante la Fiscalía a Greison Camargo Quintero, quien hasta comienzos de 2026 ocupaba el cargo más poderoso en la Asociación Colombiana de Droguistas Detallistas (Asocoldro).
En testimonios entregados por separado a CAMBIO, las denunciantes describen acercamientos que, según sus relatos, comenzaron con conversaciones personales o laborales y terminaron en preguntas sobre su vida sexual, insinuaciones y propuestas que las hicieron sentir incómodas y vulnerables. En respuesta a este medio, Camargo Quintero negó todas las acusaciones y señaló supuestas rencillas empresariales.
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Las denunciantes aseguran que durante meses no hablaron públicamente de lo ocurrido por temor a perder su trabajo, a que no les creyeran o a enfrentarse al poder que, según ellas, tenía Camargo dentro de la organización.
Camargo Quintero es un abogado con más de diez años de experiencia en el sector farmacéutico y en la Asociación ocupaba, hasta enero de 2026, el cargo de director jurídico. Quienes trabajaron con él lo describen como una persona cordial, pero imponente y de carácter fuerte. Antes de salir de la compañía, además de estar al frente de su área, ejercía una posición de amplia autoridad dentro de Asocoldro, en un momento en que el cargo de director ejecutivo se encontraba vacante.

Esa concentración de poder es un elemento central en los relatos de las tres mujeres que hoy lo señalan ante la Fiscalía por presunto acoso sexual.
En febrero de 2026 la asociación publicó un comunicado en el que confirmó la salida del entonces director jurídico, aunque no especificó las razones detrás de esa decisión.
Una conversación a puerta cerrada
Luisa ubica el episodio que denuncia en 2024. Para entonces tenía 22 años y Camargo era el superior de su jefe directo. Por esa razón, rara vez había tenido contacto directo con él. Según su relato, una tarde Camargo le pidió que fuera a su oficina porque quería hablar con ella. Cuenta que la petición le pareció extraña porque nunca había tenido una reunión privada así y menos a puerta cerrada.
Camargo comenzó por preguntarle asuntos personales como con quién vivía, le preguntó si tenía novio y cuánto tiempo llevaba de relación sentimental. Le dijo que eran preguntas que él regularmente hacía para conocer más a sus empleados. Después, según la denunciante, la conversación tomó un rumbo sexual.
" '¿Has sentido un orgasmo? ¿Cómo lo has vivido? Cuenta', eran algunas de las preguntas que ella dice recordar de ese día. “Yo no le decía nada. En un momento él se levantó de la silla, se fue al baño, se lavó las manos, y me dijo: ‘¿Por qué no me dices nada? Ves que te dejé pensando con todo lo que te dije?’".
Luisa* cuenta que se sintió sorprendida e intimidada. Según su testimonio, Camargo también le preguntó por sus preferencias sexuales, por con cuántos hombres había tenidos relaciones sexuales y le planteó que estaba perdiéndose de “cosas mucho más interesantes” por tener novio. La conversación, asegura, continuó pese a que ella dejó varias preguntas sin responder.
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“Me seguía preguntando cosas de relaciones sexuales, que cómo me gustaba que me lo hicieran, hasta cómo me gustaban los penes. Incluso me preguntó cuál era la frecuencia con la que yo tenía relaciones con mi pareja, fue como con un morbo para esculcar de mi vida íntima”, le dijo Luisa* a CAMBIO.
En ese contexto también le preguntó si alguna vez había estado con un hombre mayor y sugirió que alguien de más de 40 años, (la edad de el exalto directivo) podía hacerla vivir experiencias “más interesantes”.
Unos 40 minutos después, cuando finalmente salió de la oficina, Luisa* dice que se sintió asqueada y terminó llorando en su puesto de trabajo. Dice que también se sintió culpable al quedarse en silencio y no haber reaccionado de otra manera.
Poco después le escribió a su madre contándole lo que había pasado y cómo se sentía. Para ella, ese mensaje constituye uno de los pocos registros contemporáneos de lo ocurrido, pues asegura que en ese momento no había cámaras en la oficina.
“A mí también me dijo lo mismo”
Lizet* (25 años) dice que el episodio de presunto acoso que vivió ocurrió en julio de 2025. Ella ocupaba un cargo de servicio al cliente, por lo que nunca había tenido que comunicarse directamente con el entonces director jurídico.
Según su relato, Camargo la abordó después de la hora de almuerzo y le propuso salir a caminar por un parque cercano a la asociación porque “quería conocerla mejor”. Cuando ella le explicó que no podía abandonar su puesto de trabajo sin avisarle a su jefe directo, él respondió, según recuerda: “No te preocupes, el que manda aquí soy yo”.
Durante la caminata, la conversación pasó rápidamente de asuntos laborales a su vida personal. Lizet* cuenta que Camargo le preguntó por su edad, su pareja y sus relaciones anteriores. Luego, como en el caso de Luisa*, comenzó a hacerle preguntas más explícitas.
“Después me preguntó que sí yo sabía dónde quedaba el clítoris, que si había sentido un orgasmo, que cuántos penes yo había visto. Que si yo había visto más penes además del de mi pareja, o sea, empezó con una vulgaridad terrible”.
Ella dice que permaneció en silencio frente a varias de esas preguntas incómodas. Según Lizet*, era como si Camargo interpretara su silencio como una respuesta afirmativa y continuaba preguntándole por sus experiencias íntimas.
También aseguró que le dijo que las mujeres debían experimentar “más” antes de establecerse definitivamente con una pareja. En ese contexto, según su relato, el exalto directivo le planteó que un día podría llamarla a su teléfono personal para llevarla al teatro y que después podrían ir a “cine para adultos”. Lizet* le dijo que no acostumbraba salir con personas de la empresa. Sin embargo, ella cuenta que esa invitación nunca se materializó.
La conversación duró, según calcula, alrededor de una hora. “Me sentí muy asqueada”, responde.
Un par de días después le contó a su compañera Luisa* lo que había pasado en esa conversación con Camargo y ahí, Lizet* descubrió que la experiencia no era exclusiva de ella. “Entonces yo me puse a llorar y ella me dijo, "Liz, es que a mí ese señor también me dijo lo mismo."

Una tarjeta de habitación de hotel
El tercer relato corresponde a Sara* (27 años), quien también trabajó en la asociación farmacéutica mientras Camargo era director jurídico. Sara* asegura que, por la naturaleza de su cargo, tenía contacto esporádico con él, quien para ese entonces era uno de los principales voceros de la asociación, pero que las conversaciones no pasaban de lo laboral.
Su denuncia se concentra en un episodio ocurrido durante una Asamblea Nacional de Delegados, llevada a cabo en mayo de 2025 en un hotel de Bogotá.
Sara* cuenta que la primera noche del evento Camargo la llamó a su teléfono corporativo y le pidió que le avisara cuando terminara el evento. Ella continuó trabajando hasta cerca de la medianoche y se fue a dormir. Al día siguiente, según su relato, Camargo le reclamó que no lo hubiera llamado.
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Al otro día, en el segundo día del evento, según relata Sara*, la apartó y le dijo que quería hablar con ella. Le propuso tomarse algo y le explicó que estaba participando en el proceso para convertirse en director ejecutivo de la organización y que necesitaba “gente de confianza” a su lado.
Sara* le respondió que estaba trabajando y que podían hablar después. Horas más tarde, cuando ya había terminado el evento y se encontraba en el lobby del hotel, Camargo se habría sentado junto a ella y, según su relato, le entregó la tarjeta de su habitación individual.
La frase que recuerda es: “Te espero arriba en 15 minutos”. Sara* le contó a CAMBIO que percibió el contexto sexual que había detrás de la oración.
En ese momento, según Sara*, apareció otro trabajador de la organización, quien habría visto la escena. La denunciante asegura que Camargo se molestó al verlo y abandonó el lugar.
Sara* dice que dejó la tarjeta en la recepción del hotel y se fue. Poco después, según cuenta, Camargo la llamó para preguntarle por qué no había llegado a la habitación. Sara* asegura que le respondió que no quería problemas ni malos entendidos y le pidió que una situación de ese tipo no volviera a ocurrir.
Según su testimonio, después de ese episodio comenzó a percibir comportamientos que considera hostigamiento laboral.
Camargo niega todas las acusaciones y atribuye las denuncias a un pleito legal
Este medio contactó a Camargo el pasado jueves 10 de septiembre para preguntarle por las acusaciones en su contra y su versión de los hechos denunciados. Sin embargo, no hubo respuesta hasta las 11:18 p.m. del martes 15 de septiembre, cuando el exdirector jurídico llamó por teléfono a la reportera de CAMBIO.
En la llamada nocturna, que se extendió por más 50 minutos, Camargo negó tajantemente los tres señalamientos por presunto acoso sexual en su contra y fue enfático en decir que, según él, este tipo de conversaciones con tono sexual no ocurrieron. Además, puso de presente su trayectoria como abogado y dijo haber tenido buena relación con sus subalternos mientras estuvo en Asocoldro.
Sobre el caso de Luisa*, negó que tuviera reuniones con trabajadores a solas porque, según explicó, compartía oficina y acostumbraba a estar acompañado de otros funcionarios. Sobre lo que Lizet* contó a este medio, Camargo también negó los hechos y aseguró que lo relatado por la trabajadora no correspondía con lo ocurrido.
Frente al testimonio de Sara*, cuestionó la versión de la denunciante y aseguró que, a su juicio, no resulta creíble que hubiera tenido ese comportamiento durante el evento en el hotel, aunque la denunciante aclaró a CAMBIO que el episodio sucedió al finalizar la jornada. Explicó que, en ese espacio, él se presentaba como líder de la asociación y, por ende, de todo el evento.
En la respuesta entregada a este medio, Camargo Quintero adujo que, según su interpretación, las denuncias en su contra estarían relacionadas con un pleito que mantiene actualmente con Asocoldro ante un juzgado laboral. Según contó, su salida de la asociación se produjo en enero de 2026 por un despido sin justa causa, por el cual recibió una indemnización. Aseguró además que había denunciado acoso laboral ante el comité interno de la asociación y que consideraba tener fuero laboral.
Por su parte, Asocoldro confirmó a CAMBIO que, en efecto, Camargo fue despedido en enero de 2026 como él dice, pero rechazó que tuviera fuero laboral y señaló que “ningún juez determinó que dicho acoso laboral ocurriera”. La asociación aseguró, además, que la terminación del vínculo estuvo relacionada con un presunto cobro irregular que Camargo habría exigido a una propietaria de una droguería afiliada. Por este último asunto, hoy cursa una investigación contra el abogado en la Comisión Seccional de Disciplina Judicial de Bogotá.
Lucia Monsalve, quien hoy es la directora ejecutiva de la Asociación, le dijo a CAMBIO que conoció de las denuncias de acoso sexual contra trabajadoras semanas después de que Camargo saliera de la empresa y rechazó que las denuncias en la Fiscalía sean vinculadas con el pleito legal y laboral.
Las tres mujeres coinciden en que tenían dudas de exponer sus casos, pero cuando se enteraron de que otras trabajadoras habían vivido experiencias similares, decidieron que lo mejor era que la justicia decidiera si los comportamientos de Camargo eran un delito.
En ese punto, y al considerar que había un patrón de conductas visible, el 19 junio pasado interpusieron una denuncia ante la Fiscalía General de la Nación por el delito de acoso sexual. Casi un mes después, el 15 de julio, Camargo radicó la denuncia en el juzgado laboral contra Asocoldro.
Hasta el momento, el ente investigador no ha citado a las denunciantes ni al presunto victimario para sumar sus testimonios oficialmente al proceso investigativo.
*Nombres cambiados a pedido de las denunciantes.
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