
Unidad, creatividad y redes sociales: así se tomó la base del Pacto Histórico la campaña
Tras el resultado de la primera vuelta, en la que el candidato Iván Cepeda aspiraba ganar arrasando, la estrategia cambió: las bases del Pacto Histórico se unieron en múltiples chats de WhatsApp para organizarse y aportar en la estrategia digital.
Por: Redacción Cambio
“Hoy más que nunca la unidad interna es necesaria, vernos para escuchar y evaluar este tramo de la campaña y poder proyectar lo que se viene para ganar en segunda”. Este mensaje llegó a las 8:33 de la mañana del primero de junio pasado al chat ‘Bogotá: el poder de la verdad’ con un objetivo claro: hacer un balance de la campaña de Iván Cepeda en la primera vuelta y empezar a proyectar la estrategia para la carrera decisiva por la Casa de Nariño frente a Abelardo de la Espriella.
El cambio fue notorio. Un grupo de comunicaciones en el que hablaban especialmente voceros de la campaña del senador del Pacto Histórico se abrió unos días antes de la jornada del 31 de marzo para que quien quisiera se sumara. Los resultados de la primera vuelta fueron claros: el abogado Abelardo de la Espriella, con más de 10 millones de votos obtenidos, se convirtió en el líder de una nueva ultraderecha populista, uniendo a casi todos los partidos a su favor y a miles, si no millones, de personas que rechazan la idea de la ‘paz total’, temen a una constituyente y ven en Cepeda la continuación de un modelo que consideran insuficientemente firme.
El desconsuelo inicial llevó a la acción. Ese grupo de WhatsApp llegó a tener, en 15 días, más de 1.000 personas. Algunos advirtieron que el resultado a favor del abogado era un “llamado a la humildad”. Un mensaje lo puso así: “Faltó una estrategia profesional, un posicionamiento de largo aliento que incluyera a los indiferentes. Otra persona apuntó: “Si desde la campaña de Iván Cepeda no logran comunicar su propuesta de seguridad y defensa va a ser muy difícil revertir la tendencia. El tema de seguridad es el que está marcando la diferencia en las preferencias. Por lo menos, las personas indecisas con las que he tenido la oportunidad de hablar tienen reservas con Cepeda porque ven muy flojas las propuestas de seguridad de la campaña”.
Los mensajes no provenían de personas de la campaña ni del círculo de Cepeda, sino de ciudadanos comunes y corrientes que, por su cuenta, decidieron vincularse a la campaña, dar ideas, participar en encuentros y marchas, todo de manera voluntaria. Los mensajes que se compartían allí llegaban uno tras otro, en una oleada de propuestas, preocupaciones y esperanza de ciudadanos que quieren ayudar a que el candidato que los representa logre la victoria en las urnas.
Por eso mismo, hay que precisar que se trata de chats de WhatsApp en donde hay presencia de integrantes de la campaña, pero que funcionan de manera autónoma, impulsados por la conversación de las personas que se sumaron. Los mensajes de crítica o incluso algunas propuestas no obtuvieron respuestas. Son una mezcla de canal de comunicación y chat oficial en el que más de un colado hubo. En Bogotá se abrieron chats por localidades. Hay una ‘Red Distrital de Jóvenes con Cepeda’ y otro llamado ‘Psicólogos para la vida con Iván Cepeda’.
Del desconcierto inicial empezaron a proponerse ideas para promover en redes sociales, con mayor eficiencia, al candidato Cepeda, con líneas claras: mandar un mensaje de que este sí abraza la diferencia, enfatizar en las propuestas del candidato, no entrar en debates con fanáticos del Tigre, enaltecer la figura de la candidata a la Vicepresidencia, Aída Quilcué, y no regalarle ‘clics’ a la campaña de De la Espriella. Es decir, no interactuar con el contenido del contendor para “hacer invisible su algoritmo”.
“Hay que buscar influencers”. “Si logran que Westcol haga entrevista con Cepeda puede significar un aumento de votos bastante fuerte”. “No paremos calles, cojamos plazas, lugares abiertos”. “No hay que confiarse en que quienes votaron por Paloma en la primera vuelta eran de Juan Daniel Oviedo y que en segunda van a votar por Cepeda”. Mensajes como estos se intercalaban con los oficiales de campaña, que compartían la agenda de actividades y pedían a las personas del grupo que participaran en ellas, se sumaran a la red de voluntarios o se inscribieran para ser testigos electorales en la jornada del 21 de junio. También se compartió un análisis del Instituto de Pensamiento Progresista con una radiografía territorial de la votación de la primera vuelta.
También había ideas más polémicas, como la de “meterle miedo” a los votantes con lo que podría ocurrir si Abelardo de la Espriella gana, a fin de atraer el voto de centro. Otra voz apuntó: “Romper la desinformación es clave. Quienes no votaron por Cepeda siguen hablando de guerrilla, aborto, daño a la naturaleza y a los animales por el conflicto armado, etcétera. Es allí donde hay que confrontar con propuestas y verdades”.
A través de estos chats, así como en redes sociales, se propagó el uso del eslogan ‘Me la juego por la vida’, acompañada de un emoticón que simboliza un corazón, un símbolo que viene del K-pop y de los K-dramas. También se hicieron convocatorias para múltiples eventos como una ‘Jornada Pedagógica por la Vida’ en el Parque de los Periodistas el 6 de junio, una ‘chiva por Puente Aranda’, un ‘Canelazo por la Vida’ en el Parque Country Sur, un ‘Estampatón por la vida’ en Usme.

Entre los múltiples temas de conversación, la preocupación por la seguridad fue uno relevante: las personas pedían tener en cuenta a familiares de militares, a las preocupaciones que tiene la gente en las calles en el día a día y enfatizar en las propuestas para ello. También hubo debate por el éxito, en términos de marketing político, que logró el abogado De la Espriella al usar la camiseta de la Selección Colombia y lograr que se identificara a quien la usara con él. A esto respondieron políticos del Pacto usando la camiseta y se hizo un llamado a optimizar estrategias de campaña para evitar que el abogado pudiera “arrebatar” nuevamente el símbolo de unidad que representan los símbolos patrios.
Incluso, algunas personas cuestionaron el fallo del Tribunal Superior de Bogotá que le ordenó a De la Espriella a no usar el lema ‘Firmes por la patria’, bajo la lectura de que esto terminaba victimizándolo. Esa orden fue revocada por la Corte Suprema el pasado 12 de junio. También hubo una invitación para suscribir un derecho de petición dirigido a De La Espriella para que aclarara declaraciones que ha hecho y que “afectarían directamente” los derechos humanos. Ante ello, algunos apoyaron y otros se preguntaron sobre la conveniencia de hacerlo, cuando el candidato Cepeda podía directamente abordar este tema sin ensalzar al candidato contendor.
“No sigamos haciendo publicidad buena o mala del enemigo. Concentrémonos en nuestro candidato”, decía uno de los mensajes mientras que se enviaban propuestas de ‘prompts’ para hacer piezas gráficas en inteligencia artificial, guiones para videos y hasta un guía para convencer votos en la familia.
Mientras las bases del Pacto se movilizan ampliamente en redes sociales, el candidato Cepeda hizo entrevistas en medios tradicionales y uno menos tradicional, como ‘Fuck News’, en donde se dejó ver más relajado y tiró varios dardos a su contrincante, a quien incluso llamó jocosamente como ‘el diablo’. El próximo domingo se sabrá quien gana esta batalla de marketing político.
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