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Abelardo de La Espriella e Iván Cepeda. Fotoilustración: Kim Vega-CAMBIO
Poder

La Rama Judicial frente al próximo presidente, Abelardo o Cepeda: así está el mapa de equilibrio de poderes

Abelardo de La Espriella e Iván Cepeda. Fotoilustración: Kim Vega-CAMBIO

El rol de la justicia será clave en el nuevo gobierno, sea de ultraderecha o de izquierda. Si bien las Cortes tienen una tradición de responder siempre ante disparates, las relaciones públicas, el tono de gobierno, las propuestas de reformas a la Constitución, entre otros, serán claves. ¿Cómo está el panorama en la Rama Judicial y qué cambios vienen? CAMBIO consultó en las Cortes por la suerte del equilibrio de poderes. Le contamos.

Por: Alejandra Bonilla Mora

La recta final de la contienda entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda por la Presidencia despierta la pregunta por la suerte del equilibrio de poderes y el contrapeso que tendrán de parte de la Rama Judicial. Dos modelos de país completamente diferentes: una ultraderecha populista que viene con un discurso de mano dura, posturas anti derechos y la promesa de eliminación de múltiples entidades estatales; y un proyecto de izquierda progresista que genera dudas en algunos sectores, que tiene en su espalda el fracaso de la paz total, las fallas de gestión del Gobierno de Gustavo Petro y los fantasmas de una constituyente.

¿Cómo está el mapa del equilibrio de poderes en las altas cortes? ¿Qué cambios vienen? ¿Qué le espera al próximo presidente de Colombia? El panorama no es fácil. Sin embargo, más de 15 fuentes consultadas por CAMBIO en las Cortes plantean un escenario de tranquilidad en medio de cierto temor, esencialmente por el tono y la forma cómo gobierne el ganador de la jornada electoral de este 21 de junio.

Una tesis apunta a que sólo en el Gobierno Petro se vino a sentir el contrapoder y que al mandatario le dieron “duro” en las Cortes, que se perciben de una tendencia de derecha. Esta posición, no obstante, es discutida férreamente por magistrados y exmagistrados que piden reconocer que la justicia siempre ha estado para responder a “disparates” constitucionales: ya sea la segunda reelección de Álvaro Uribe o múltiples normas promovidas en los gobiernos de Juan Manuel Santos y de Iván Duque, este último quien también, como Petro, llegó a criticar la misma esencia de la Corte Constitucional al decir que “cinco personas” no podían fijar lineamientos para toda la nación cuando se despenalizó el aborto hasta la semana 24.

Pero la Corte, compuesta por nueve personas que son elegidas por el Congreso por postulaciones de la Presidencia, el Consejo de Estado y la Corte Suprema, es la que toma las decisiones que, en muchos casos, el Congreso se niega a hacer. La Corte sí reacciona a los excesos y ha sido efectiva en frenar Estados de Excepción. Con Petro, la Corte reevaluó sus propias competencias para frenar el constante uso de la declaratoria de emergencias que no eran emergencias y estrenó la posibilidad de suspenderlas. Un cambio que en la lectura de equilibrio de poderes es estructural. ¿Si llega Abelardo de la Espriella, quien sorprendió en votación y lidera en las encuestas recientes, tendrá el mismo contrapoder?

Hay quienes creen que no, que con Petro la respuesta fue tan fuerte no sólo por los decretos contrarios irregulares sino por lo que él representa. Pero múltiples voces consultadas enfatizan que lo que pasó estos últimos cuatros años fue normal. “La gente tiene la sensación de que hubo un control muy seguido, pero porque nunca hubo tantos excesos como en este Gobierno”, dijo una fuente consultada. Ahora, si bien podría haber un cambio en las relaciones públicas, De la Espriella tendría el mismo tratamiento.

El abogado ha insistido en que en su eventual gobierno las relaciones serán las mejores y que se moverá entre lo que le permita la Constitución y la Ley. Dicho esto, su estilo que busca emular a figuras cuestionadas de la derecha global como Donald Trump, Javier Milei o Nayib Bukele, deja la pregunta en el aire sobre si habrá un giro autoritario. “Reducir el Estado en un 40 por ciento es ya un campanazo de alerta. El panorama es complicado porque hemos visto cómo ese tipo de gobiernos entra en conflicto con los controles que le estorban. Pero un presidente, por autoritario que sea, se va a encontrar con contrapesos”, le dijo a CAMBIO un exmagistrado del Consejo de Estado.

Un exmagistrado de la Corte Constitucional lo pone así: “no será inferior la intensidad de la Rama Judicial frente a las decisiones de De la Espriella. En un momento de polarización, la Rama Judicial ha sido el principal elemento de control y un contexto de extrema derecha, seguirá haciéndolo”.  “No veo que las Cortes vayan a permitir desmanes de la derecha o retrocesos en derechos. Creo que habrá un tema más de transición”, dijo a su vez otra fuente consultada. Bajo esta visión, una cosa son las propuestas y otra realidad el Gobierno.

“Puede haber un movimiento pendular: si antes las cortes estaban plantadas ante un gobierno populista de izquierda, pues lo harán nuevamente contra un movimiento populista de derecha. Los discursos tan radicales no tienen sintonía en quienes fungen de derecha en las Cortes y tampoco creo que sean capaces de desencuadernar el país”, señaló otra exmagistrado consultado.

La Corte, los cambios y el factor Camargo

Composición Corte Constitucional

La Rama Judicial conoce bien a una “derecha institucional” y le ha puesto límites. Petro se ganó con su actitud la resistencia de los magistrados y estos respondieron igual. Algunos, especialmente en la Corte Suprema y el Consejo de Estado optaron por usar una nueva disposición como excusa para no posesionarse más ante el presidente, lo cual cerró la puerta a charlas o cafés informales luego de las ceremonias en la Casa de Nariño. “Ese vínculo se rompió”, dijo una fuente. 

Entre tanto, el poder en la Corte Constitucional es hoy el factor más relevante. Hoy la Corte, en estricto sentido, tiene una mayoría conservadora, hecho inédito y que se reconfiguró en este gobierno cuando cambiaron cinco de sus integrantes. Allí está, sin ponencia para discutir, la reforma pensional, pilar de Gustavo Petro, que ha pasado en dos años por una revisión atropellada. El caso lo tiene la magistrada de tendencia conservadora Paola Meneses, ternada por el entonces presidente Iván Duque.

Los magistrados más antiguos son Jorge Enrique Ibáñez, quien termina su periodo en noviembre de 2028. Ternado por el Consejo de Estado, Ibáñez es reconocido conservador y en 2025 fue protagonista de un fuerte choque con Petro que le valieron aplausos, pero también los adjetivos de “operador político”. Luego le sigue Meneses quien finaliza periodo en enero de 2029; la liberal Natalia Ángel, quien saldrá en abril de 2030; y el liberal Juan Carlos Cortés quien lo hará en diciembre de 2030.

Esto quiere decir que, en el próximo gobierno, el nuevo presidente podrá ternar a un magistrado: el reemplazo de Meneses y habrá dos cambios más. El dato es relevante porque tradicionalmente el presidente terna a personas allegadas a su corriente política y así, tanto De la Espriella o Cepeda tendrán una oportunidad para cambiar las cargas ideológicas en la Corte. De lo que pase allí, también dependerá la movida de las otras cortes. 

En el Gobierno Petro estos movimientos fueron calculados: cuando Petro ternó a dos amigos suyos, liberales y progresistas, Vladimir Fernández (posesionado en diciembre de 2023) y Héctor Carvajal (posesión en julio de 2025), la Corte Suprema respondió ternando a la conservadora académica Lina Escobar, quien está en la Corte desde mediados del año pasado y llegó a ocupar una plaza que dejó el liberal José Fernando Reyes; mientras que el Consejo de Estado ternó a Miguel Polo Rosero, quien es conservador con algunas tendencias liberales en materia de derechos.

La cereza en el pastel fue el conservador Carlos Camargo quien dicen fuentes es cercano a Abelardo de La Espriella y llegó en medio de una fuerte polémica porque siendo defensor del Pueblo empleó a familiares de los magistrados de la Corte Suprema que terminaron ternándolo. ¿Hasta qué punto son realmente cercanos los abogados ? ¿Qué implicaciones tendría eso para eventuales normas promovidas ante el Congreso? La respuesta a esas preguntas en una Corte hoy con mayoría conservadora y en el escenario que De la Espriella sea presidente, pasa por cuántas reformas constitucionales presentaría el abogado o si, por ejemplo, acudirá al Estado de Excepción.

Magistrados que saldrán de la Corte

El Consejo de Estado y el cambio en la regla de tutelas

El Consejo de Estado es un toro diferente. Viene de ordenar al presidente Petro rectificar informaciones falsas o tendenciosas, limitar sus alocuciones, suspender el decreto del salario mínimo y otros como el que impedía al Banco de la República deliberar sin la presencia del ministerio de Hacienda. Las decisiones tomadas que impactaron el día a día del país político y generaron la reacción desmedida de Petro, han sido percibidas como ataques a un proyecto social, mientras que los magistrados insisten en que solo están haciendo lo que les corresponde. En días pasados, su presidente, el magistrado Alberto Montaña, dijo que la legitimidad consiste en acertar con la Constitución y la Ley, que deben hacer pedagogía de sus fallos y que si bien la crítica es permitida, hay formas para hacerlo.

Hablar de tendencias en el Consejo de Estado es más difícil. Los magistrados se eligen entre ellos en Sala Plena de un listado de diez aspirantes que entrega el Consejo Superior de la Judicatura por convocatoria pública. Son 31 y en las últimas elecciones se han presentado algunos cambios: más académicos de universidad privada que pública, menos presencia regional y más hombres que mujeres. Mientras que José Roberto Sáchica es más conservador, Myriam Gutiérrez es más progresista, pero, por ejemplo, esta última había suspendido un decreto que modificó las tarifas de autorretención y bases mínimas para practicar retención en la fuente y sus colegas de Sala, le revocaron esa decisión.

El Consejo de Estado este año mantuvo la personería jurídica del Pacto, la elección de Héctor Carvajal, frenó en seco el giro de 25 billones de pensiones de los fondos privados a Colpensiones, negó una demanda que pedía la ‘muerte política’ de Petro y acreditó, por ejemplo, que el candidato De la Espriella sí cumple los requisitos para aspirar a la Presidencia, un hecho relevante para recordar ahora cuando varios exmagistrados están enfrentados sobre la ciudadanía estadounidense que tiene el abogado. En estos cuatro años, también hubo fallos controversiales como el que sacó a Alexander López del Congreso, quien luego regresó por orden de la Corte Constitucional. Y se ha evidenciado un cambio más conservador en temas álgidos como la reparación integral a las víctimas.

El propio De la Espriella es un viejo conocido del litigio: ha demandado decretos importantes como el de las pensiones o el que pedía hacer cambios al sistema de salud. También le negaron por improcedente una tutela con la que pedía que el presidente Petro le diera más recursos a las Fuerzas Militares -luego que saliera un reportaje que afirmaba que había una supuesta desfinanciación. Incluso, con ponencia del magistrado Sáchica, se le advirtió que no podía usar la tutela para reclamar una supuesta vulneración de derechos, sin evidencia alguna, cuando pretendió por esa vía que se le ordenara al presidente abstenerse de impulsar una Constituyente popular con una papeleta.

Pero lo que marcará una diferencia para la próxima administración fue obra del actual: el Gobierno Petro hizo un cambio para que las tutelas que se presenten contra el jefe de Estado ya no lleguen exclusivamente al Consejo de Estado como estaba pasando y eso implicará que, si Cepeda o De la Espriella ganan, un reclamo podrá ser conocido por cualquier juez del país. En la práctica, la ciudadanía puede percibir que hay menos fallos contra el presidente o menos ‘mano dura’, cuando la realidad será otra.

Entre la Suprema, la Fiscalía y la Procuraduría y los fallos en campaña

En la Corte Suprema de Justicia la elección de magistrados también la hace la Sala Plena, de listado de la Judicatura. Su composición, no obstante, es variada y hay un ala importante de magistrados que son de tendencia conservadora en todas las Salas.

El proceso de elección más caliente hoy es el reemplazo de cinco magistrados de la Sala de Instrucción, la que investiga a los congresistas. Aunque el proceso va en fases primarias con 450 personas inscritas, desde la misma Corte alertaron en CAMBIO de un supuesto interés de los integrantes de la Sala Penal para poner allí a personas de su interés. En esa lista está por ejemplo Gloria Arizabaleta, hoy suspendida por haber pedido suspender al presidente Petro sin tener competencia para ello.

La Sala Plena de Corte Suprema también deberá elegir el reemplazo de la fiscal general Luz Adriana Camargo quien termina su periodo en marzo de 2028 y lo hará de terna del nuevo presidente. Se trata, tal vez, del rol más clave que tendrá el nuevo mandatario en materia de equilibrio de poderes. Camargo ha sido criticada por la demora en casos de alto impacto, aunque se le ha ‘parado’ al presidente Petro, frenando la suspensión de órdenes de captura y pidiendo expulsar de la ‘paz total’ a peligrosos delincuentes como alias Calarcá. Aun así, expertos estiman que no será allegada a ninguno de los dos candidatos e, incluso, de ser elegido De la Espriella, ya están sonando nombres de aspirantes para la terna.

La Corte Suprema también elegirá a uno de los ternados para procurador general, junto con el presidente y el Consejo de Estado, cosa que se hará para inicios de 2029. Solo a finales de la campaña el tono pasivo del procurador cambió con la suspensión de Arizabaleta y la del congresista Agmeth Escaf por insultar al candidato De La Espriella, sin que se hayan tomado medidas de fondo contra ministros que han participado abiertamente en política.

Fiscal y Procurador

En todo caso, la campaña ha mostrado qué puede llegar a pasar cuando hay un desafuero. La petición de suspensión del presidente desató una ola unánime de rechazo, tanto de la derecha como de la izquierda, que tenía como única base la defensa de la Constitución. Lo mismo sucedió, aunque en menor medida, con decisiones judiciales controversiales que han impedido el uso de la camiseta de la selección de fútbol o la expresión ‘firmes por la patria’, asuntos que han logrado impactar la campaña más que marcar pautas sobre el uso de estos símbolos. 

Sea como fuere, pase lo que pase, en las Cortes ya saben que se viene una dura tarea y hasta consideran que el ritmo fuerte que se vio en estos cuatro años los tiene listos. "Estamos preparados”, sentenció una fuente a CAMBIO.

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