
Uno se demora toda la vida construyendo confianza, pero en un minuto puede defraudarla. Por eso es indispensable tener palabra. Empezando por algo tan elemental como pagar los sueldos a tiempo. Hace un año grabé un video que obtuvo más de siete millones de reproducciones donde digo que lo más importante es pagarle cumplidamente a la gente. La razón por la que ha sido tan popular es porque las personas se sintieron identificadas y escribieron mensajes contando lo mucho que les perjudicaba que les retrasaran los salarios en sus trabajos. Es tan habitual esa mala práctica, que incluso ni siquiera piden que les paguen bien, sino cuando es. Entonces, fuera de que hay jefes que pagan poco, también lo hacen a destiempo.
Yo también fui microempresario. Varias veces me tocó elegir entre pagar las deudas de los bancos y los servicios públicos o pagarle a la gente que trabajaba conmigo, porque los ingresos no alcanzaban para cubrir todo. Pero siempre les pagué a los empleados de primero porque la prioridad del gerente debe ser velar por la tranquilidad de quienes están trabajando duro para sacar la empresa adelante.
Es que los salarios son sagrados. Detrás de cada trabajador hay una familia que también está luchando para superar angustias y pagar obligaciones. Por eso yo invito a todos los candidatos que incluyan en sus planes de gobierno qué van a hacer para que las empresas pequeñas, medianas y grandes paguen cumplidamente, porque pagar a tiempo no es un favor; es valorar al ser humano, es honrar la palabra y es un deber contractual.
Pero tener palabra es incluso más trascendental cuando no hay contratos de por medio. Me explico. Hace 13 años puse el primer tornillo del ingenio que establecí en Villarrica. Ese es, sin duda alguna, el emprendimiento que más me ha costado sacar adelante, pues su rentabilidad es muy baja. Al punto de que no he podido distribuir utilidades como sí lo hago en San Marcos y Sidoc. Si yo pensara en mi bolsillo, hace rato lo habría cerrado. Lo que pasa es que cuando lo monté, lo hice con el objetivo de generar empleo en el norte del Cauca, una zona con escasas oportunidades laborales.
Actualmente 700 personas viven de ese ingenio. Además, tengo 320 proveedores de caña de azúcar. Con los trabajadores tengo un compromiso personal de aguantar los embates de la crisis azucarera porque sería un atropello de mi parte que ellos quedaran desempleados. Y con los colonos, muchos de los cuales tienen una hectárea y los más grandes hasta 50 hectáreas, tengo acuerdos de palabra que consisten en comprarles su caña, a pesar de que hay momentos en que el invierno hace que sea imposible cortarla. Desafortunadamente cuando eso ocurre, el incumplimiento es inevitable. Sin embargo, si no interrumpí esa relación con ellos durante la pandemia y el estallido social, mucho menos lo voy a hacer ahora.
En definitiva, la confianza no se pide; se construye. Poco a poco, hablando con la verdad, manteniendo la palabra y cumpliendo todos los compromisos, por más pequeños que parezcan. Hasta que redunde, más temprano que tarde, en un crecimiento compartido y en progreso colectivo.
@mauricearmitage Lo más importante para sacar adelante cualquier emprendimiento es pagarle cumplidamente a la gente. Lo demás puede esperar. #economia #emprendimientos #cali #jamundi #buga #yumbo #palmira #valledelcaucacolombia🇨🇴 ♬ sonido original - Armitage
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