
“Son los de moda”: todo lo que debe saber sobre los Labubu, los extraños muñecos sorpresa que llegaron de China
Muñecos Labubu
El país asiático pasó de fabricar para marcas occidentales a inundar Occidente con diseños propios, apoyados en una estrategia de ventas en cajas sorpresa. En Colombia muchos llaman con el nombre genérico de Labubu a estos personajes que arrasan en redes sociales.
Por: Iván Serrano
Cientos de niños en Colombia les piden a sus papás el mismo regalo: los muñecos que vienen en cajas sorpresa. A algunos padres les causa curiosidad porque, desde el punto de vista clásico, estos juguetes pueden no parecerles “bonitos” y, por su tamaño, además pueden parecerles costosos, pero a la hora de los regalos mandan los niños. Se trata de los Labubu, y detrás de estos peluches existe una fiebre mundial que mezcla el trabajo de artistas y diseñadores con estrategias de marketing novedosas que está logrando un impacto comparable al de los G. I. Joe o las Barbie de décadas anteriores. “Los de moda, los de moda”, dirían en las calles colombianas.
Hay que decir que los Labubu también han conquistado a los adultos y se pueden ver colgados de morrales y hasta bolsos de diseñador.
La historia de los muñecos Labubu
Hace al menos dos generaciones, niños de todo el mundo repiten la misma escena: al mirar sus juguetes leen una etiqueta: Made in China. China fue –y sigue siendo– la gran base de manufactura de la juguetería global. Hasbro abastece todavía alrededor del 50 por ciento de su volumen para Estados Unidos desde China. En paralelo, un grupo de diseñadores y fabricantes chinos apostó por hacer juguetes de propiedad intelectual propia y con un formato novedoso: la caja sorpresa, que vuelve a estos productos más escasos y deseados.
En 2016, el fabricante Pop Mart marcó el quiebre con Molly, del artista Kenny Wong: desde entonces, la venta en caja sorpresa quedó estandarizada, paquetes sellados cuyo contenido solo se conoce al abrirlos.
Conviene aclararlo: este segmento es distinto al del juguete tradicional. Hablamos de juguetes diseñados por artistas y vendido en cajas especiales. Su mercado ronda los 42.000 millones de dólares al año. Pop Mart, líder del formato, facturó algo más de 1.900 millones de dólares durante el primer semestre de 2025.
Pero estos juguetes no solo se miden en cifras y mercado: ya son parte de la cultura pop. Los videos destapándolos (los llamados unboxings), inundan redes como TikTok e Instagram. Ya hay tiendas en París, Londres, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda.
Los nuevos protagonistas
Hay que aclarar que el Labubu es un modelo de los tantos que hay de este tipo. En la pasada China International Fair for Trade in Services (CIFTIS) 2025, en Shougang Park (Pekín), otra empresa china, Letsvan, fabricante de este tipo de juguetes, hizo una participación destacada. Con tres estands en los pabellones de Cultura y Turismo y de Regalos de Pekín, promocionaron tres modelos emblemáticos de la marca: Wakuku, Ziyuli y Siinono.
La curiosidad de la gente fue enorme: hubo filas, sorteos, fotos, y ventas por decenas de miles de yuanes durante el primer día. Detrás de esta marca está Shenzhen Yiqi Culture Co., Ltd., la casa que diseña y fabrica los adorables personajes. La diferencia entre los juguetes de esta marca y los de Pop Mart, Labubu y otros, radica en que los de Letsvan son figuras humanas, mientras que los otros son elfos y duendes.
Aunque el mecanismo de venta de juguetes en cajas sorpresa ha sido criticado por tener mecánicas relacionadas con el azar, su acogida y popularidad en el mundo son un hecho. Ahora bien, si usted tiene hijos, sobrinos o nietos y ellos ya le han pedido un Labubu o un Wakuku, si leyó este artículo ahora entenderá de qué le están hablando.
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