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Retrato de Marta Traba

Se publica el archivo de Marta Traba en el Badac: una lectura de América Latina desde sí misma

Retrato de Marta Traba en Bogotá en 1956. Créditos: cortesía de Fernando Zalamea y BADAC.

El archivo de Marta Traba ya está en la red y al alcance de todos. La investigadora Amalia Tapiero cuenta cómo fue posible y por qué es un trabajo histórico con perspectiva latinoamericana.

Por: Amalia Tapiero Barreto

Ya está disponible para consulta parte del archivo de la intelectual argentino-colombiana Marta Traba en el sitio del Banco de Archivos Digitales en Artes de Colombia (Badac), de la Universidad de los Andes. Allí se podrá recorrer, a través de documentos digitalizados, una vida atravesada por la escritura, la crítica y el pensamiento. Esta primera etapa ha sido posible gracias a una beca del Institute for Studies on Latin American Art (ISLAA).

Más que archivos ordenados, este acervo ha sido también desplazamientos, pérdidas y persistencias documentales. Su llegada a los Andes se remonta a la investigación de Nicolás Gómez Echeverri –hoy director de la Unidad de Artes del Banco de la República– sobre Marta Traba en la televisión colombiana, realizada entre 2007 y 2008.

Carta mecanografiada de Marta Traba a Belisario Betancur
Carta mecanografiada de Marta Traba a Belisario Betancur "Querido Presidente y amigo Angel y yo quedamos muy emocionados con tu llamada". Créditos: cortesía Fernando Zalamea y BADAC.

Con el apoyo de Patricia Zalamea Fajardo –entonces docente y luego decana de Artes y Humanidades de los Andes–, Gómez identificó el material que Gustavo Zalamea Traba –pintor e hijo de la intelectual, y también hermano de la profesora– había traído de París en 1983. Desde entonces, la dispersión del archivo en distintos países ha dejado vacíos, fragmentos y zonas en sombra que aún hoy configuran su forma. A ese conjunto incorporado al Badac desde 2008, se sumó una colección de diapositivas en 2019.

Tras el fallecimiento de Gustavo en 2011, el archivo pasó al cuidado de su hermano, Fernando Zalamea Traba, también hijo de Marta y reconocido matemático e intelectual, heredero de una vasta tradición de pensamiento. Años más tarde, este donaría a los Andes la parte que le correspondía, tras un proceso iniciado en 2020 y formalizado en 2023.

En los últimos años, el archivo ha sido objeto de un trabajo paciente y minucioso. Desde 2023, con la exposición Marta Traba cuatro veces en tributo a los 40 años de su muerte, se inició una revisión técnica con miras a una mayor integración documental. Ese proceso recibió un nuevo impulso en 2025 con el financiamiento del ISLAA y la gestión de Juanita Solano, profesora del departamento de Historia del Arte, para consolidar, organizar y hacer accesibles los documentos.

Fotografía de Marta traba con Álvaro Cepeda firmando
Fotografía de Marta traba con Álvaro Cepeda firmando "Las Ceremonias del Verano" en la Librería Contemporánea. Créditos: cortesía Fernando Zalamea y BADAC.

La tarea convocó a un equipo diverso: al frente del proyecto, la archivista Nathaly Tibaquirá y la investigadora Amalia Tapiero; María Juliana Vargas, gestora de archivo del Badac, y Germán Camilo Martínez, desarrollador web y coordinador. A ellos se sumaron los pasantes y asistentes de archivo María Valentina Hurtado Bohórquez y David Contreras Lizcano, quienes acompañaron las labores de revisión, organización, digitalización y transcripción. Paralelamente, participó el investigador Nicolás Martínez, quien propuso una lectura del archivo inspirada en el Atlas Mnemosyne, de Aby Warburg.

Esta primera fase conllevó la organización y tipificación de 1.300 registros; la incorporación de metadatos, y la sistematización preliminar de la colección fotográfica. Pero más allá de estos avances, ahora se ofrece acceso y lectura: este archivo no solo preserva una obra, sino que también deja entrever la trama vital, intelectual y afectiva en la que se inscribe.

Asomarse a este archivo es volver a escuchar una voz que pensó América Latina desde América Latina; que se desplazó entre países, lenguajes y disciplinas, y que encontró en la escritura un modo de intervención crítica de su tiempo. Hoy, esos papeles, imágenes y anotaciones se abren como una constelación todavía incompleta –atravesada por ausencias y hallazgos– sobre la que la figura de Marta Traba continúa irradiando sentido.

Desarrollar en Colombia –desde Latinoamérica para Latinoamérica– el archivo de una intelectual como Marta Traba evidencia la importancia de construir marcos propios para la interpretación y preservación de la memoria cultural. Es decir que la organización del fondo no responde únicamente a criterios técnicos, sino también a una lectura situada de su trayectoria. El archivo se articula en grandes núcleos que reflejan las distintas dimensiones de su vida y trabajo: su producción crítica y literaria; su labor docente; sus redes de correspondencia; su participación en proyectos culturales, y su presencia en la esfera pública.

Carta mecanografiada de Marta Traba a Guillermo Rueda Montaña
Carta mecanografiada de Marta Traba a Guillermo Rueda Montaña "Muy apreciado amigo: hace unos días anuncié por la prensa que no renunciaría a mi cargo...". Créditos: cortesía Fernando Zalamea y BADAC.

A estos se suman registros más íntimos aún inéditos –fotos, documentos, diarios–, así como otros que dan cuenta de la recepción de su obra y de sus vínculos intelectuales (por ejemplo, los relacionados con Ángel Rama). Así, este entramado ha propiciado conversaciones con otros archivos en el resto de América Latina: entre ellos, el del mismo Rama en Montevideo y las hemerotecas de la Universidad de los Andes de Mérida, donde se conservan materiales de prensa que Marta escribió para El Universal.

Esta arquitectura se amplía en la plataforma digital mediante etiquetas temáticas aún en construcción que no solo organizan, sino que también proponen recorridos de lectura. Si bien estas se nutren de bancos de metadatos sobre arte –en muchos casos diseñados desde el norte global–, el archivo las reinterpreta y expande desde una perspectiva latinoamericanista que responde a las particularidades históricas y culturales de la región. Así, las etiquetas permiten agrupar documentos según temas, problemas, lugares o nombres propios. Quien navega el archivo puede seguir la huella de un concepto crítico; rastrear a artistas o interlocutores, o reconstruir episodios a través de materiales diversos. Más que un índice cerrado, estas etiquetas sugieren conexiones y hacen visible la trama de relaciones que atraviesa el archivo, lo que favorece una exploración más libre y relacional de sus contenidos.

Esta estructura permite entender una vida en tensión entre escritura y acción; entre pensamiento y coyuntura. También hace visibles los desplazamientos, las posiciones y las transformaciones de una mujer que, fuerte, dejó huella en los debates culturales de su tiempo.

Nacida en Argentina el 25 de enero de 1923, Marta Traba vivió el siglo XX entre convulsiones políticas y búsquedas estéticas. Su vida, atravesada por la censura y el exilio, fue un recorrido intenso por América y Europa: de Buenos Aires pasó a Francia e Italia, donde profundizó su formación en Historia del Arte; de ahí llegó a Colombia en 1954, donde se radicó y consolidó una voz crítica ineludible. Más tarde vivió en Uruguay, Puerto Rico, Venezuela y Estados Unidos, donde nutrió su mirada y amplió su perspectiva cultural.

Retrato fotográfico de Marta Traba, con el cabello cubriéndole parcialmente el rostro (I)
Retrato fotográfico de Marta Traba, con el cabello cubriéndole parcialmente el rostro (I). Créditos: cortesía Fernando Zalamea y BADAC.

En Colombia fundó el Museo de Arte Moderno; formó a generaciones de docentes y artistas en la Universidad de los Andes; dirigió Extensión Cultural en la Universidad Nacional, y publicó obras críticas y literarias. Cautivó a la televisión con su carisma; dialogó con artistas y críticos a través de entrevistas imaginarias, y libró numerosas batallas en salones y bienales en que defendió sus posiciones con vehemencia.

Radicada en Francia tras su difícil paso por Estados Unidos, murió junto a su esposo, Ángel Rama, el 27 de noviembre de 1983, en un trágico accidente que silenció muchas vidas.

Este archivo es, en última instancia, un mapa de exilios e ideas: un acervo vivo que reconfigura una forma de mirar y entender el arte en América Latina. Allí persisten no solo una obra y una voz, sino una red intelectual que hizo de Colombia un centro de irradiación cultural en el continente. Leer este archivo es, entonces, un gesto de memoria y de posición: una manera de reconocer, en el arte y en el pensamiento, un sistema vivo para repensarnos, desde aquí, como latinoamericanos, sobre todo en este momento en que las lógicas imperialistas de dominación y homogeneización cultural vuelven a imponerse con fuerza.

Hoy se abre, en esta primera fase, esta invitación a la lectura y al encuentro en la página del Badac. Y este es apenas un comienzo que requiere un trabajo más profundo y prolongado. Se trata del inicio de un proceso mayor que deberá continuar para dar forma a miles de folios, cuya organización, estudio y accesibilidad seguirán ampliando las posibilidades de lectura, investigación y diálogo en torno a la vida y obra de Marta Traba.

Acá puede acceder al archivo.

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