
Escritoras del Gran Caldas que recobran su voz
‘14 escritoras del Gran Caldas en los diarios Renacimiento, La Patria y La Voz de Caldas (1915-1939)’, ‘Mientras los caballeros fuman y descansan y otros textos invisibles’ y ‘Mujeres escritoras centenarias del Gran Caldas’ son tres libros publicados en dos tomos que sacan del olvido a escritoras de los actuales departamentos de Caldas, Risaralda y Quindío que publicaron en el siglo XIX y la primera mitad del XX.
Por: Eduardo Arias
En Colombia, la gran mayoría de las mujeres escritoras de los siglos XIX y la primera mitad del XX parecen condenadas al olvido. Sin embargo, la periodista, escritora y profesora universitaria Adriana Villegas Botero se dio a la tarea de recuperar los nombres de autoras del antiguo departamento de Caldas (el llamado Gran Caldas), que en 1966 se dividió en los actuales departamentos de Caldas, Risaralda y Quindío. Ese fue el tema de su tesis doctoral, que luego continuó desarrollando y que dio como resultado el libro 14 escritoras del Gran Caldas en los diarios Renacimiento, La Patria y La Voz de Caldas (1915-1939), un trabajo de investigación que es la continuación de su tesis de doctorado.
Adriana Villegas nació en Manizales en 1974. Es periodista, abogada y doctora en literatura. Es profesora en la Universidad de Manizales, codirige Barequeo y escribe columnas quincenales los martes en El Espectador. Ha recibido tres veces el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar. Escribió la novela El oído miope (Alfaguara, 2018), el libro de cuentos El lugar de todos los muertos (Secretaría de Cultura de Caldas, 2018) y el relato juvenil Sakas (Matiz, 2023).
El resultado de su trabajo son dos volúmenes que se publicaron este año. El primero es en realidad un libro doble que se editó en forma de cara y cruz. Por un lado, está el ya citado 14 escritoras del Gran Caldas en los diarios Renacimiento, La Patria y La Voz de Caldas (1915-1939), y por el otro está Mientras los caballeros fuman y descansan y otros textos invisibles, que es una muestra de poesías, cuentos, novelas y ensayos escritos por esas 14 autoras.
Este volumen doble fue editado por la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP) como parte de un proyecto de investigación financiado por MinCiencias, que desarrollan la UTP, la Universidad de Caldas y la Universidad de Manizales, que es donde Adriana Villegas trabaja.

Sobre el origen de este libro ella dice que fue una casualidad. “En 2018 yo acababa de empezar el doctorado y había propuesto otra tesis diferente, pero en febrero de ese año publiqué una novela que se titula El oído miope. A raíz de eso, alguien me felicitó y me dijo que muy bueno que por fin una mujer caldense publicara una novela porque desde hace años ninguna otra había publicado. Yo sabía que Marcela Villegas acababa de publicar Camposanto, un mes antes, pero me puse a pensar y me di cuenta de que yo no había leído a otras novelistas de mi región y que en general no conocía a las mujeres escritoras de esta zona: ni novelistas, ni cuentistas, ni poetas, ni nada. De ahí nació la curiosidad que me llevó a investigar”.
El libro completo (es decir, ambas caras) tiene 578 páginas. Está disponible para descarga gratuita aquí. También está a la venta en la UTP. Este libro es el primer volumen de la Biblioteca Breve de Escritoras del Gran Caldas (1870-1960), que están editando las tres universidades ya citadas con el apoyo de Minciencias. La biblioteca incluye la reedición de varios libros publicados por estas escritoras en la primera mitad del siglo XX. Entre ellos están la novela Una mujer (1936), de Natalia Ocampo de Sánchez, Diario fugaz (1929), de Uva Jaramillo Gaitán, y Recuerdos de un viaje (1929), de María Botero Robledo.

El otro libro se llama Mujeres escritoras centenarias del Gran Caldas, del que ella es editora y compiladora. Este libro es el resultado de un proyecto del mismo nombre que está ejecutando con el Centro Cultural del Banco de la República desde 2023. “Ese proyecto también nació de mi tesis doctoral. En 2023 programamos 10 charlas sobre 10 autoras, en 2024 otras 10 charlas sobre otras 10 escritoras, en 2025 grabamos una serie de 21 pódcast sobre las 21 escritoras seleccionadas y al final incluimos a Dorian Hoyos Parra, que aún está viva”. Este año presentaron el libro y están llevando las charlas a distintos municipios de Caldas. “Por ejemplo, el 23 de abril se cumplieron 150 años del nacimiento de Claudina Múnera Mejía y entonces di una charla sobre ella en Aguadas. Ahora, en junio, hablaré en La Merced sobre Fanny González Taborda, que vive en Bogotá y tiene alzheimer, y sobre Helena Benítez de Zapata, en Riosucio. Helena, además de escritora y compositora, fue la primera mujer de Colombia en ser nombrada en propiedad como alcaldesa, en 1955”.
Agrega que para las conversaciones sobre las escritoras invitaron a distintas personas de la región. “Muchos dijeron que no conocían a la autora y les dijimos que precisamente de eso se trataba: de que la leyeran, la estudiaran y le contaran al público lo que habían averiguado”. El formato es una conversación entre el invitado y Adriana Villegas.
El libro, de 308 páginas, recopila los textos que los conferencistas invitados escribieron sobre cada una de las autoras, así como una muestra de su obra. El escritor Octavio Escobar Giraldo habla sobre María Martínez de Nisser, mientras el historiador Albeiro Valencia Llano sobre Ana Joaquina Cárdenas. Así mismo, la poeta y profesora Yeni Zulena Millán lo hace sobre Carmelina Soto Valencia, el periodista Fernando Alonso Ramírez sobre Natalia Ocampo de Sánchez, la investigadora Maryluz Botero sobre Agripina Montes del Valle, la poeta Juanamaría Echeverri sobre las también poetas Dominga Palacios y Beatriz Zuluaga, y la profesora Mary Luz Montoya sobre Maruja Vieira... Además, el libro incluye códigos QR que llevan a los videos de las conferencias que se ofrecieron sobre cada una de las 21 escritoras.
Este libro sólo está disponible en formato físico y está a la venta en las sedes del Banco de la República y en la librería Libélula, de Manizales. Las dos publicaciones llenan un vacío enorme ya que, como dice Adriana Villegas, en los libros de historia de la literatura regional prácticamente no hay menciones sobre mujeres escritoras, o si acaso se menciona sólo a Blanca Isaza de Jaramillo Meza o a Agripina Montes del Valle. “Yo me puse a revisar los periódicos de hace un siglo que se editaban en Manizales y encontré 14 autoras con una producción relevante por su cantidad o calidad. Algunas de estas escritoras publicaron en formato de libro, pero otras no... dejaron dispersa su obra en periódicos y revistas y como no está compilada entonces tampoco se lee ni se estudia”.

Estas autoras que ha redescubierto Adriana Villegas escribían sobre temas muy diversos. Ella recuerda que cuando salió la Biblioteca de Escritoras Colombianas Pilar Quintana dijo que “se cree que las mujeres solo escriben de los hijos, el marido y pajaritos y eso no es así: hablan de todo, como los hombres”. Lo mismo ocurre con estas autoras. Adriana Villegas da ejemplos muy dicientes. María Martínez de Nisser publicó en 1843 Un diario de guerra; Agripina Montes del Valle publicó en 1868 Proyectos de literatura, que es un ensayo en el que con humor e ironía reclama una habitación propia; Rosario Grillo de Salgado publicó en Cromos, en 1922, Vivisección, que es uno de nuestros cuentos tempranos de ciencia ficción. En Una mujer, una novela de 1936, Natalia Ocampo de Sánchez describe la vida cotidiana en Manizales, la violencia intrafamiliar y la manera en la que las mujeres buscan generar ingresos con la costura o la venta de comida, y en Dimensión de la angustia, de 1951, Fabiola Aguirre Suárez se pregunta desde la primera página por qué hay tantas brechas entre hombres y mujeres y reflexiona si una mujer, por el hecho de ser madre, pierde la libertad de disponer de su vida y su cuerpo y en consecuencia ya no puede suicidarse. “Como puedes ver, hay de todo”, dice Adriana Villegas.
Aunque publicaban, se les daba un tratamiento de segunda clase. Les decían ‘bachilleras’, que es el equivalente actual de ‘igualadas’, porque en esa época las mujeres no podían estudiar bachillerato. “Quizás Blanca Isaza de Jaramillo Meza sí recibió mejor trato, pero sólo porque era la esposa de Juan Bautista Jaramillo Meza, un poeta. De resto, buena parte de ellas ni siquiera pudo publicar libros y su obra quedó dispersa en periódicos y revistas”.
A la pregunta de que si alguna o algunas de estas autoras reivindicaron luchas femeninas o solamente se amoldaron a los esquemas patriarcales y machistas establecidos, Adriana Villegas responde: “El ejercicio de escribir y publicar en el siglo XIX y en la primera mitad del siglo XX era en sí mismo un acto contestatario y reivindicativo del papel de la mujer. Ahora bien, la mayoría escribía desde el catolicismo, reivindicando los valores femeninos tradicionales y el papel de la mujer como esposa y madre. No obstante, creo que hay que leerlas en su época y contexto: muchos de sus textos pueden ser reivindicativos porque reclaman derechos que no tienen, como el acceso a la educación, incluso por encima del derecho al voto. Y al describir violencias intrafamiliares, desigualdades y brechas están nombrando y haciendo visible un estado de cosas que era opresivo”.
En su opinión, estas mujeres escritoras fueron olvidadas porque la historia de la literatura, al menos en esta región, ha sido escrita principalmente por hombres y a que su fuente principal son los libros. “Las mujeres no pudieron publicar en libros sino en periódicos y revistas y por eso su obra quedó dispersa. Buscarlas es mucho más dispendioso. A veces me preguntan que por qué en el Gran Caldas hubo tantas mujeres escritoras a finales del siglo XIX y comienzos del XX... que qué pasó acá. Creo que lo que pasó es que me puse a investigarlas. Pero estoy segura de que si alguien hace ese trabajo en los periódicos y revistas de Santander, el Caribe o cualquier otra región del país, aparecen otras mujeres escritoras que no están en los libros de historia de la literatura regional y que nadie edita ni lee porque nadie conoce”.
Con base en su investigación, pero también en su experiencia profesional, Adriana Villegas considera que en tiempos recientes las cosas han mejorado. Pero aún quedan algunos pendientes. “La historia de la literatura escrita por mujeres ha sido investigada por otras mujeres. Ahí está el trabajo de Luz Mery Giraldo, de Monserrat Ordóñez, de Paloma Pérez Sastre, Betty Osorio, Carolina Alzate, entre otras investigadoras. En general, para las mujeres hoy es más fácil publicar libros y hay muchísimas escritoras, editoras, traductoras y lectoras, por supuesto. Hay más lectoras que lectores, Sin embargo, como se vio en la mesa inaugural de la pasada Filbo, los espacios de mayor visibilidad suelen ser para los hombres”.
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