
Salud, corrupción y seguridad: las tres crisis que dificultan el triunfo de Iván Cepeda en primera vuelta
Desde las elecciones de 2006, en las que Álvaro Uribe Vélez resultó electo, todas las contiendas a la Presidencia se han definido en la segunda vuelta | Crédito: Fotomontaje de Yamith Mariño.
Aunque el candidato del Pacto Histórico lidera con amplia ventaja la intención de voto en la contienda, el pulso real de la campaña se juega en tres frentes que hoy concentran la mayor preocupación ciudadana y que son, al mismo tiempo, los temas que pueden complicar su camino a la Casa de Nariño: la salud, la corrupción y la seguridad.
Por: Jonathan Beltrán
En el acto en el que se oficializó el aterrizaje de la Alianza Verde en su campaña, Iván Cepeda volvió a insistir en la idea que ha marcado sus últimas intervenciones públicas: ganar en primera vuelta. A su izquierda, la senadora Aída Quilcué replicó el mensaje que hasta hace unas semanas habría sonado más a consigna que a un desenlace plausible, pero que a solo tres domingos de la cita en las urnas empieza a instalarse como una opción concreta para el candidato del Pacto Histórico.
“No es un simple cálculo electoral, sino una convicción que se siente en la calle cada vez que entregamos un volante o conversamos con los ciudadanos. Estamos trabajando todos los días para que el 1° de junio el país amanezca con presidente electo”, sostiene en diálogo con CAMBIO Simón Muñoz, uno de los líderes juveniles que respaldan la candidatura de Cepeda.
La confianza que hoy transmiten quienes acompañan al candidato del progresismo tiene un sustento en las cifras. En la más reciente encuesta del Centro Nacional de Consultoría (CNC) para CAMBIO, Cepeda volvió a romper su propio techo electoral al alcanzar 37.2 por ciento en intención de voto para primera vuelta, la cifra más alta en el historial de las recientes mediciones de este medio y un salto frente al 34.5 por ciento que había registrado a finales de marzo.

El ascenso del candidato de izquierda no solo se refleja en su propio crecimiento, sino también en la distancia que ha logrado ampliar frente a sus perseguidores más cercanos: ahora supera por casi 17 puntos a Abelardo de la Espriella, quien marca 20.4 por ciento, y tiene más del doble de la intención de voto de Paloma Valencia, ubicada en 15.6 por ciento.
Entre la ventaja que hoy muestran las encuestas y la victoria definitiva todavía hay una amplia distancia por recorrer. Aunque Cepeda sigue lejos del 50.1 por ciento que necesita para imponerse en primera vuelta, la brecha que lo separa de esa meta ya es menor que la que hoy le saca a la candidata del uribismo. Sin embargo, más allá de la fotografía de la encuesta, su resultado dependerá en buena parte de sus posturas frente a las crisis que dominan la conversación pública y que acompañarán a millones de colombianos hasta su cubículo de votación.
Las crisis del Gobierno Petro se trasladan a la campaña de Iván Cepeda
A cuatro semanas de las elecciones, la fotografía de la encuesta también revela el telón de fondo sobre el que se mueve la campaña. Los colombianos ubican en el primer lugar, entre los principales problemas del país, a la corrupción (38.2 por ciento), seguida por la crisis del sistema de salud (25.9 por ciento) y el avance de las organizaciones criminales (18.5 por ciento). Se trata de los mismos frentes que hoy concentran la presión sobre el Gobierno Petro y que, al mismo tiempo, empiezan a cruzarse con la campaña de Iván Cepeda por la expectativa de continuidad que representa su candidatura y por las dudas que persisten sobre sus posturas frente a estos temas.

Las declaraciones de Angie Rodríguez, quien durante meses fue la mano derecha del presidente Gustavo Petro, abrieron un nuevo frente de tensión en la campaña tras sus denuncias sobre la existencia de una red de corrupción al interior de la Casa de Nariño. A ese episodio se suman las nuevas revelaciones sobre un esquema irregular de adjudicación de contratos en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), que comprometería más de un billón de pesos y que hasta ahora había permanecido al margen de las investigaciones del caso.
En medio del escándalo, Iván Cepeda solicitó a las autoridades esclarecer el alcance de las denuncias de la gerente del Fondo Adaptación e insistió en que estos episodios registrados en el primer gobierno de izquierda no afectarían su campaña. Sin embargo, cada nueva revelación interpela directamente su propuesta de continuidad de la administración actual y genera mayor escepticismo sobre su promesa de lucha contra la corrupción, que se ha convertido en una de sus principales banderas.

La crisis del sistema de salud también atraviesa la campaña. Mientras se acumulan cifras récord de tutelas y se multiplican las imágenes de usuarios esperando medicamentos, Cepeda le restó responsabilidad al actual Gobierno tras reiterar que se trata de un “desastre neoliberal que privilegió los negocios sobre la vida”. Al mismo tiempo, optó por guardar silencio sobre el reciente nombramiento de Daniel Quintero como superintendente de Salud, una decisión que generó ruido incluso al interior del petrismo.
La seguridad, tercer frente de preocupación entre los votantes, fue un problema que se agudizó. Mientras el candidato del Pacto Histórico repuntaba en las encuestas, el país enfrentó una nueva ola de violencia que, en la última semana, dejó más de 30 atentados en distintas regiones del país. En respuesta a los hechos violentos, Cepeda sostuvo que este tipo de acciones buscaría instalar un clima de miedo para favorecer los intereses de la extrema derecha, una afirmación que generó reparos y anuncios de acciones legales en su contra.
Las tensiones del discurso de Cepeda frente a la coyuntura nacional
Frente a las principales crisis del país, el discurso de Iván Cepeda se mueve entre el respaldo al rumbo general del Gobierno nacional y la necesidad de marcar matices en medio de un escenario electoral cada vez más exigente. Aunque ha insistido en la continuidad como eje de su proyecto político, su campaña también intenta ajustar su tono para responder a los temas que los votantes quieren que el próximo presidente atienda con mayor urgencia.

En la más reciente encuesta del CNC y CAMBIO, el 37.1 por ciento de los consultados señaló que el próximo presidente debería enfocarse prioritariamente a solucionar la crisis del sistema de salud. Frente a ese panorama, Cepeda ha insistido en impulsar una reforma estructural al sistema —una iniciativa que ya se ha hundido en dos ocasiones durante este Gobierno—, y ha complementado su propuesta con la idea de desplegar 10.000 equipos básicos de salud para 7.5 millones de hogares, una medida que hasta ahora no ha estado acompañada de mayores precisiones sobre su financiación y plazo de implementación.
La crisis de seguridad se mantiene como uno de los temas más sensibles en la campaña. En ese escenario, el candidato del progresismo ha mantenido su defensa férrea de la política de Paz Total, pese al aumento en el número de muertes violentas y a que este ha sido el inicio de año con más masacres desde 2016. Esa postura se reafirmó incluso tras la controversia generada por la parranda en la cárcel de Itagüí, donde participaron gestores de paz, episodio frente al cual Cepeda resumió su posición en una sola frase: “De mí no esperen declaraciones contra la paz”.

La más reciente medición del CNC muestra que Cepeda se mantiene como el favorito para imponerse en los escenarios de primera y segunda vuelta. Sin embargo, el mismo sondeo que lo ubica en ventaja también deja ver un contraste de fondo: los temas que más preocupan a los electores coinciden con las principales crisis que hoy enfrenta el Gobierno Petro y, al mismo tiempo, con los frentes donde persisten mayores interrogantes sobre las posturas del candidato del progresismo.
En una campaña que aún se define en el terreno de los indecisos, ese cruce entre expectativas ciudadanas y respuestas políticas podría terminar siendo decisivo en el tramo final hacia las urnas.
Comentar este artículo
Aún no hay comentarios




