
Iván Cepeda amplía ventaja frente a Paloma Valencia en segunda vuelta: ¿cómo se reconfigurarían los bloques?
Abelardo de la Espriella recortó diferencia de cara a una eventual segunda vuelta con Iván Cepeda: pasó de 12,6 en la encuesta de finales de marzo a 8,5 puntos porcentuales en la medición de este 3 de mayo. | Crédito: Fotomontaje de Yamith Mariño.
La más reciente encuesta del CNC y CAMBIO revela que, pese a ser la candidata más competitiva frente al aspirante del progresismo, en un eventual escenario de segunda vuelta Valencia se aleja de la Casa de Nariño. Sin embargo, el reordenamiento de los bloques de derecha tras la jornada del 31 de mayo podría modificar el tablero electoral.
Por: Jonathan Beltrán
Desde que se convirtió en el candidato único del Pacto Histórico, Iván Cepeda ha cabalgado las encuestas con la mira puesta en un objetivo ambicioso: ganar en primera vuelta el próximo 31 de mayo. Sin embargo, su campaña revisa las mediciones para la segunda, donde el camino hacia la Presidencia parece más estrecho y condicionado por la forma en que se reordenarán los apoyos entre fuerzas políticas de oposición.
La más reciente encuesta del Centro Nacional de Consultoría (CNC) y CAMBIO muestra que Cepeda aún se mantiene a más de 12 puntos porcentuales de imponerse en primera vuelta, pero tiene prácticamente asegurada su presencia en el tarjetón de la jornada del 21 de junio. La incógnita que permanece abierta es quién sería su rival en ese escenario y, sobre todo, con qué respaldos de las candidaturas que queden en el camino podría contar cada aspirante para intentar inclinar el resultado final a su favor.
En los escenarios de segunda vuelta, Paloma Valencia se mantiene como la candidata más competitiva frente al senador de izquierda. Sin embargo, la fotografía cambió de manera significativa en el último mes: mientras que a finales de marzo el duelo entre ambos se encontraba prácticamente empatado, con una diferencia de apenas 0.4 puntos porcentuales a favor de Cepeda, hoy ese margen se amplía hasta 4.0 por ciento.

Frente a Abelardo de la Espriella, el escenario muestra una dinámica distinta. Aunque el abogado ha logrado una leve reducción de la distancia con respecto a Cepeda entre marzo y la última medición —pasando de una diferencia de 12.6 a 8.5 puntos porcentuales—, la brecha sigue siendo amplia y mantiene al líder del movimiento Defensores de la Patria lejos de un escenario de competitividad real frente al candidato del Pacto Histórico en la disputa por la Presidencia.
El naufragio del centro es aún más evidente. Según la medición del CNC, Cepeda supera por más de 14 puntos porcentuales la intención de voto de Sergio Fajardo y estaría cerca de duplicar en votos a Claudia López en una eventual segunda vuelta. Los resultados muestran que las candidaturas de centro aparecen cada vez más debilitadas frente a unas mayorías que se concentran entre quienes promueven la continuidad del proyecto del Gobierno de Gustavo Petro y quienes encarnan la oposición más férrea.
Las tensiones entre Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella dificultan la unidad de la derecha en segunda vuelta
La relación entre Abelardo de la Espriella y el uribismo había sido cercana incluso antes de la definición de candidaturas. En septiembre de 2025, cuando el Centro Democrático aún no había elegido a Paloma Valencia como su aspirante, el abogado sostuvo una reunión con Álvaro Uribe en la que hablaron de “buscar los más altos consensos”. Sin embargo, tras la victoria de la senadora caucana en la Gran Consulta por Colombia y su decisión de sumar a Juan Daniel Oviedo como fórmula vicepresidencial, se presentó un distanciamiento que hoy se traduce en una derecha menos cohesionada de cara a segunda vuelta.

Valencia y De la Espriella han reiterado en público que su principal rival en la elección es Cepeda, pero en la práctica ambas campañas asumen que la verdadera disputa será por el cupo para competir en segunda vuelta con el candidato de izquierda. De hecho, la suma de la intención de voto entre los candidatos más fuertes de la derecha aún se ubica por debajo de las cifras del candidato del Pacto Histórico.
Desde la campaña del abogado se han lanzado críticas hacia la de la candidata del uribismo, a la que acusan de estar alineada con partidos tradicionales. Seguidores de De La Espriella han elevado el tono de la confrontación luego de señalar a la candidata uribista de promover el aborto y admirar a Karl Marx. Desde el otro lado, la campaña de la senadora caucana ha cuestionado al círculo cercano al jurista tras acusarlo de impulsar una estrategia digital agresiva y de generar desinformación a través de influenciadores pagos.

“En segunda vuelta no se trata de una simple suma de votos. Aunque las bases de Valencia y De la Espriella comparten un mismo espectro político, en muchos casos expresan visiones distintas e incluso difíciles de conciliar —sobre libertades y derechos. Por eso, deberán gestionar sus diferencias con cuidado si quieren evitar fracturas más profundas de cara a una eventual coalición”, explicó, en diálogo con CAMBIO, Alejandro Chala, investigador de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares).
El mapa de apoyos de cara a la segunda vuelta tampoco ofrece garantías claras para el bloque de derecha. Aunque el candidato que eventualmente avance podría contar con respaldos como el del general en retiro Gustavo Matamoros y el de Miguel Uribe Londoño, no existe un alineamiento automático del resto de figuras que comparten afinidades ideológicas. De hecho, aspirantes como Santiago Botero y Sondra Macollins han cerrado la puerta a respaldar tanto a Valencia como a De la Espriella, lo que refuerza la idea de que la transferencia dependería de negociaciones aún inciertas en el cierre de la contienda.
La disputa por los votos de los derrotados en primera vuelta definirá la elección
Un grupo clave en la recta final de la campaña será el de los votantes que aún no tienen una preferencia definida, que según la medición del CNC alcanza el 12.8 por ciento. Sin embargo, el verdadero punto de inflexión estará en la capacidad de los candidatos que lleguen a segunda vuelta para atraer los apoyos de quienes queden por fuera de la contienda, un caudal de votos que no se transfiere de manera automática y que podría terminar definiendo la elección.

Claudia López ha dejado claro que jamás votaría por De la Espriella, aunque no ha descartado por completo un eventual apoyo a Paloma Valencia o a Iván Cepeda, pese a las críticas que ha formulado hacia ambos. Sergio Fajardo, por su parte, ha sido aún más reservado y, fiel a su comportamiento en elecciones anteriores, podría inclinarse nuevamente por el voto en blanco ante los reparos que ha expresado frente a los principales aspirantes que hoy lideran la intención de voto.
Pilar Acosta, quien en 2022 dirigió las comunicaciones de la candidatura presidencial de Fajardo y ha participado en distintas campañas presidenciales, explicó a CAMBIO que Paloma Valencia ha intentado construir un mensaje de mayor apertura hacia distintos sectores del electorado, incluyendo a votantes desencantados del Gobierno Petro. Además, destacó que Iván Cepeda ha logrado sumar respaldos de fuerzas políticas de centro, como la Alianza Verde, aunque todavía enfrenta el reto de ampliar ese espectro y consolidar apoyos fuera de su base natural para asegurar su triunfo en las urnas.

Un elemento adicional que empieza a tomar relevancia de cara a la segunda vuelta es el nivel de resistencia que generan los candidatos entre el electorado. A la pregunta sobre por cuál fórmula presidencial no votaría nunca, el 32.7 por ciento de los encuestados señaló a Cepeda, mientras que De la Espriella registra un 16 y Valencia un 15.1, lo que sugiere una brecha significativa en el nivel de rechazo frente al aspirante del Pacto Histórico. “Más allá de la intención de voto positiva, en segunda vuelta pesa tanto o más la capacidad de los candidatos de reducir sus niveles de rechazo, porque ahí también se define qué tan amplio puede ser su margen real de crecimiento”, explica Acosta.
La segunda vuelta se perfila como un terreno abierto en el que resultará clave la capacidad de construir mayorías en muy poco tiempo. Con una derecha fragmentada, un centro sin un punto claro de convergencia y altos niveles de rechazo, la campaña de Cepeda ha insistido en su llamado a figuras como Luis Gilberto Murillo, Carlos Caicedo y Roy Barreras para que se sumen a su proyecto político, en un intento por transformar respaldos dispersos en una coalición que le permita sostener su ventaja en la carrera por la Casa de Nariño.
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