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Yostin Andrés Mosquera, el actor porno colombiano condenado en Londres por el asesinato y descuartizamiento de una pareja gay británica.
Internacional

El martillo, las maletas y los videos: así cayó el actor porno colombiano condenado a cadena perpetua por decapitar a una pareja gay

Este 24 de octubre de 2025, la justicia británica condenó a cadena perpetua a Yostin Andrés Mosquera, un colombiano de 35 años, por el asesinato y descuartizamiento de Albert Alfonso y Paul Longworth, una pareja gay británica que lo había acogido en su casa.

Por: Juan David Cano

El video del asesinato dura poco más de un minuto. En él, un hombre desnudo, cubierto de sangre, camina alrededor del cuerpo inmóvil de otro. Mueve los brazos, respira agitadamente, parece exaltado. El protagonista, Yostin Andrés Mosquera, 35 años, colombiano, acababa de asesinar a Albert Alfonso, de 62, en un apartamento de Shepherd’s Bush, al oeste de Londres.

A pocos metros, escondido bajo una cama, yacía también el cuerpo de Paul Longworth, de 71 años, pareja de Alfonso, muerto horas antes a martillazos. Los macabros hechos ocurrieron el 8 de julio de 2024.

Un vínculo que nació en internet

Según el expediente judicial, Mosquera conoció a Albert Alfonso en 2012 a través de sitios de contenido sexual. Alfonso, un hombre afable y metódico, tenía inclinaciones por el sexo extremo y se sintió atraído por el joven colombiano, que entonces se presentaba como actor porno bajo distintos alias. Durante años mantuvieron contacto intermitente hasta que, en 2022, retomaron la relación. En marzo de 2023, Alfonso viajó junto con su pareja, Paul Longworth, a Colombia para reencontrarse con él.

Lo que parecía una amistad excéntrica se transformó en una relación de poder y dependencia. Mosquera viajó varias veces a Londres, hospedado en la casa de la pareja, y comenzó a vivir de ellos. Los fiscales demostraron después que Alfonso pagaba sus pasajes, gastos y que incluso le había prometido ayudarlo a establecerse en Reino Unido.

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Cámaras de seguridad captaron a Mosquera arrastrando una maleta con restos humanos hacia el puente colgante de Clifton, en Bristol, donde intentó deshacerse de los cuerpos. Crédito: Redes sociales

Así fue la noche del crimen

Los registros digitales del computador de Mosquera mostraron búsquedas que hoy resultan escalofriantes: ‘¿Dónde en la cabeza es letal un golpe?’'¿Cuánto tarda en descomponerse un cadáver?' ‘Congelador grande en oferta’. Así lo resumió la Fiscalía de Reino Unido: “El análisis del portátil de Mosquera realizado por peritos forenses digitales reveló que este buscaba un congelador horizontal en Facebook Marketplace y utilizaba YouTube y Google para investigar dónde golpear a alguien en la cabeza y causarle una lesión mortal mientras Longworth aún estaba vivo y podía charlar con un vecino desde la ventana de su apartamento”.

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La pareja, Alberto Alfonso y Paul Longworth, había acogido a Mosquera en su hogar. Ambos fueron asesinados en su residencia en Shepherd’s Bush, al oeste de Londres. Crédito: Redes sociales.

Horas antes del crimen, el colombiano había revisado también el valor comercial del apartamento de la pareja y sus datos bancarios. Esa noche, Longworth fue el primero en morir. Un golpe seco, en la parte posterior del cráneo, lo dejó sin vida. Mosquera arrastró el cuerpo y lo ocultó bajo la cama.

Más tarde, cuando Alfonso regresó a casa, el colombiano activó una cámara. El video registró una sesión sexual que se volvió violenta. En el clímax, Mosquera tomó un cuchillo y lo apuñaló repetidamente. Al terminar, caminó desnudo entre la sangre y encendió otra grabación: el video que luego sería clave en su condena.

El plan para ocultar los cuerpos

Durante los días siguientes, Mosquera usó herramientas eléctricas y cuchillos para decapitar y desmembrar a sus víctimas. Guardó las cabezas en un congelador y el resto de los cuerpos en dos maletas. El 10 de julio de 2024 viajó a Bristol, a 190 kilómetros de Londres, y caminó hasta el Clifton Suspension Bridge. Testigos lo vieron arrastrar una maleta pesada, de la que goteaba líquido rojizo. Dijo que llevaba “repuestos de automóvil”, pero el olor lo delató.

Horas después, la Policía halló las dos maletas con los restos de Alfonso y Longworth. Mosquera fue arrestado tres días más tarde, el 13 de julio, dormido en una banca frente a la estación Bristol Temple Meads. Llevaba aún rastros de sangre bajo las uñas.

El juicio: entre el horror y la frialdad

El juicio comenzó en abril de 2025. Mosquera admitió haber matado a Alfonso, pero negó el asesinato de Longworth. Alegó “pérdida de control” y dijo haber actuado bajo manipulación y amenazas. ‘Me hacía sentir vacío, me obligaba a cosas que no quería’, declaró ante el tribunal.

La defensa presentó a Mosquera como una víctima emocional; la Fiscalía, como un hombre calculador que asesinó por codicia y placer. La fiscal del caso desmontó la versión del acusado mostrando el registro completo del crimen, las búsquedas en internet y los intentos de transferir dinero desde las cuentas de las víctimas. El jurado deliberó y lo declaró culpable por los dos asesinatos. Por ello, recibió una condena de cadena perpetua.

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