
¿Qué dice Estados Unidos sobre Colombia en su nuevo plan de lucha contra las drogas?
En la nueva estrategia de lucha contra las drogas presentada por Estados Unidos, el país norteamericano menciona a Colombia en varias ocasiones. ¿Qué dijo exactamente?
Por: Juan David Cano
Este martes 5 de mayo se conoció oficialmente la Estrategia Nacional de Control de Drogas que Estados Unidos lanzó para 2026. Se trata de un documento emitido por la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas que define cómo será la política, y en general el actuar, del país norteamericano en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, y en donde Colombia ocupa un lugar especial.
¿Qué dice Estados Unidos sobre Colombia?
La primera vez en la que aparece Colombia en el documento es en el apartado del suministro global frente a organizaciones terroristas y criminales, donde también están incluidos países como China, India, México y Canadá. En este segmento, Estados Unidos promete exigir medidas reales a todas estas naciones para frenar el tráfico ilegal.

“La Administración aprovechará sus compromisos bilaterales, regionales y multilaterales para exigir que los países de origen y tránsito, como China, India, México, Canadá y Colombia, amplíen marcos de incentivos similares y compatibles para las empresas navieras, químicas, farmacéuticas y de logística", dice.
Y añade: “La Administración también liderará los esfuerzos globales de planificación y control, y exigirá a los países que tomen medidas coercitivas enérgicas contra las entidades e individuos que trafican con drogas ilícitas, tanto cultivadas como sintéticas, junto con sus precursores, sustancias relacionadas y equipos”.
El gigante norteamericano también explica en detalle cuáles serán las acciones específicas que exigirá a cada país para lograr una relación bilateral adecuada y alineada con sus objetivos en la lucha contra el crimen organizado. En Colombia se priorizará la reducción de los cultivos de coca y la desarticulación de los grupos armados que prosperan gracias al tráfico de la misma.
“Priorizaremos las líneas de acción que impulsen a China a detener el flujo de precursores químicos utilizados para la fabricación ilícita de drogas sintéticas; a Canadá, a profundizar el intercambio de inteligencia procesable para atacar las operaciones de los cárteles transnacionales; a Colombia, a reducir el cultivo de coca y desarticular las redes criminales que prosperan gracias a la producción de cocaína; a México a incautar precursores y reducir la producción y eliminar la capacidad de los cárteles para amenazar el territorio, la seguridad y la protección de Estados Unidos mediante sus estructuras extraterritoriales de mando y control; y a India a tomar medidas adicionales para regular sus industrias farmacéutica y química”, dice el documento.
Lo que buscan las autoridades estadounidenses es trabajar conjuntamente con las fuerzas militares y las autoridades colombianas para erradicar las plantaciones de coca en Colombia.
“Nuestra defensa multicapa comienza mucho más allá de nuestras fronteras, trabajando con socios gubernamentales y policiales extranjeros comprometidos para atacar el suministro de drogas en su origen. Este objetivo se centra en apoyar los esfuerzos para erradicar las fuentes de drogas de origen vegetal, como las plantas de coca, destinadas a ser procesadas para producir cocaína en Colombia”, se lee.
“La Casa Blanca quiere una política antidrogas más dura”: María Claudia Lacouture
Desde Colombia, María Claudia Lacouture, presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia), analizó a detalle cuáles eran las implicaciones exactas de esta nueva política antidrogas y concluyó que lo que realmente busca el Gobierno estadounidense son medidas más duras y efectivas en la lucha contra el narcotráfico.
“La Casa Blanca quiere una política antidrogas más dura, medible y centrada en resultados. Colombia seguirá siendo vista como socio estratégico, pero también como país bajo evaluación por su papel en la producción de cocaína. La relación bilateral dependerá menos del discurso de cooperación histórica y más de indicadores verificables en coca, cocaína, interdicción, inteligencia y desarticulación criminal”, explicó.
En ese sentido, para Lacouture Estados Unidos no busca priorizar la erradicación voluntaria de cultivos ni el desarrollo del agro colombiano como lo ve principalmente el Gobierno de Gustavo Petro, sino el uso efectivo de fuerza, inteligencia y judicialización para lograr resultados eficientes y evidentes.
“El margen político de Colombia estará en demostrar que su política antidrogas produce resultados tangibles sin romper su narrativa interna de seguridad humana, desarrollo territorial o paz total”, explica la presidente de Amcham.

Aunque concluye que Colombia no aparece como el problema principal para Estados Unidos. El país es incluido en un conjunto de naciones que componen una cadena regional del narcotráfico, pero es México el que ocupa el nodo principal por temas como el fentanilo, la metanfetamina y los carteles. Aunque esto no deja por fuera de los riesgos al país.
“El principal riesgo para Colombia es que Estados Unidos mida la relación bilateral antidrogas con una lógica de cumplimiento verificable. El documento no se limita a hablar de cooperación: habla de accountability, sanciones, presión diplomática, persecución financiera y uso de herramientas de seguridad nacional contra quienes faciliten el narcotráfico. Eso puede traducirse en mayor presión política sobre el Gobierno colombiano si Washington percibe que no hay avances en coca, cocaína o redes criminales”, concluyó.
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