
Miguel Uribe Turbay, líder social número 97 asesinado en 2025: Indepaz
Miguel Uribe Turbay (1986-2025).
El presidente Petro afirma que el crimen “es una derrota de Colombia y de la vida”. El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) informó que, con el asesinato del senador y candidato presidencial de la oposición, el número de líderes sociales asesinados en lo que va de 2025 se acerca a 100.
Por: Armando Neira
Miguel Uribe Turbay, joven senador y candidato presidencial del opositor Centro Democrático (CD), se convirtió en el líder social número 97 asesinado en Colombia en lo corrido de este año. Esta lista vergonzosa evidencia que el país no ha superado la espiral de violencia que arrebata la vida a quienes piensan distinto. Además, este hecho vuelve a poner sobre la mesa un tema que suele quedar eclipsado por la avalancha de información cotidiana.
El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), entidad que realiza un seguimiento constante a la violencia contra líderes sociales, lamentó “profundamente el homicidio” de Uribe Turbay y lo calificó como una “irreparable pérdida”. La organización recordó que Uribe Turbay era precandidato a la Presidencia de la República por el Centro Democrático, senador y destacado líder político de su colectividad.
🔴 #97LíderesAsesinados
— INDEPAZ (@Indepaz) August 11, 2025
👥 Nombre: Miguel Uribe Turbay
📆 Fecha: 11/08/2025
📍 Lugar: Bogotá D.C.
➡️ Miguel Uribe Turbay era precandidato a la Presidencia de la República por el partido Centro Democrático, senador y destacado líder político de su colectividad. El 7 de junio de… pic.twitter.com/nASOazLTZN
Señaló también que el 7 de junio de este año fue víctima de un atentado armado en el que resultó gravemente herido. “Tras más de dos meses de lucha por su vida, este 11 de agosto falleció a causa de las lesiones sufridas”, indicó.
Indepaz subrayó que la Defensoría del Pueblo ha emitido la Alerta Temprana 004-2024 para Bogotá y el Informe de Seguimiento 013-22 a la AT 010-2021. “Estos documentos advierten que el corredor oriental —que recorre los cerros orientales de Bogotá desde Usme hasta Usaquén y conecta con Chipaque, Ubaque, Choachí, La Calera, Guasca y Sopó— es aprovechado estratégicamente por diversos actores armados ilegales”.
En la zona operan el EGC/Clan del Golfo (Ejército Gaitanista de Colombia), Los Boyácos, el ELN, la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano y bandas de carácter local.
“Con el asesinato de Miguel Uribe Turbay, Indepaz registra 97 líderes sociales y defensores de derechos humanos asesinados en 2025”, agregó la entidad.
Elver Porfidio Cerón Chicunque fue el primer líder social asesinado este año, el 4 de enero en Mocoa, Putumayo. Al día siguiente fue asesinado Adán Enevia Dovigama, en Mistrató, Risaralda.
Desde entonces, de forma gradual, han sido asesinados dirigentes comunitarios en distintos puntos de la geografía nacional. Durante el Gobierno de Iván Duque la situación fue igualmente crítica, pero colectivos y movimientos de izquierda reaccionaban con prontitud para denunciar los crímenes mediante campañas sonoras que bautizaron “Nos están matando”.
Desde que el presidente Gustavo Petro asumió el poder, buena parte de estos movimientos de denuncia se ha mermado.
En la mañana de este lunes, el presidente Petro afirmó que el crimen de Uribe Turbay es una derrota para Colombia: “No es la venganza el camino de Colombia. Por las venganzas llevamos décadas de violencia. No más. Por eso estamos tristes; nos duele la muerte de Miguel como si fuera de los nuestros. Es una derrota: cada vez que cae un colombiano asesinado, es una derrota de Colombia y de la vida. Por eso, lo que queda es el duelo y seguir adelante”, dijo.
Según datos de Indepaz, en 2025 se han registrado 37 masacres en Colombia, que han afectado principalmente a los departamentos de Valle del Cauca, Cauca y Antioquia. Además, se contabilizan 97 asesinatos de líderes sociales en lo que va del año.
Indepaz define una masacre como el homicidio intencional y simultáneo de tres o más personas en estado de indefensión, cometido por un mismo autor y en iguales circunstancias.
Por el caso de Uribe Turbay, los focos vuelven a estar sobre esta serie de crímenes, no solo por su notoriedad, sino porque él era uno de los protagonistas de la campaña política que ahora inicia de cara a 2026.
Uribe Turbay fue cabeza de lista del principal partido de oposición, el CD, y no solo el senador más votado, sino también uno de los más visibles en sus críticas a la administración Petro.
Su asesinato pone en la mira la labor de la Unidad Nacional de Protección (UNP), hoy en cabeza de Augusto Rodríguez, uno de los hombres más cercanos al jefe de Estado. Esta entidad es la encargada de proteger a los líderes sociales del país, muchos de los cuales alegan que no cuentan con la debida protección.
Otro informe demuestra el dramatismo de esta situación: un total de 157 asesinatos en un año, uno cada dos días en promedio. Ese es el panorama actual de la violencia contra líderes sociales en Colombia, según reportó el programa Somos Defensores este jueves, al revelar su informe sobre la situación en 2024.
Pese a que la cifra solo presenta una reducción de 11 homicidios frente a la de 2023, para la plataforma de ONG la violencia sigue al alza, pese a las políticas del Gobierno de Gustavo Petro.
Y es que, si en 2023 Colombia fue declarada el país más peligroso para defender los derechos humanos, en 2024 la situación se mantiene, con un incremento de la actividad de los grupos armados para acallar las denuncias.
Incluyendo los asesinatos, las agresiones totales —que abarcan amenazas, atentados, secuestros y torturas— sumaron 727 casos, frente a 762 un año antes.
“Las personas lideresas y defensoras han tenido que, reiteradamente, silenciarse y en algunos casos abandonar el trabajo y el acompañamiento de procesos organizativos”, sentencia el informe de Somos Defensores.
Esta organización también recuerda que esa violencia se ha ensañado principalmente contra indígenas y líderes comunales, con un claro énfasis en el departamento del Cauca, en el suroccidente del país, donde el Ejército planteó en 2024 una ofensiva militar para recuperar el enclave cocalero de El Plateado, en el Cañón del Micay.
Sin embargo, como se aprecia, el fantasma de la violencia no solo recorre los campos y territorios olvidados de esa Colombia profunda, sino también la capital.
El 7 de junio, durante un mitin en el barrio Modelia de Bogotá, un sicario de 15 años le disparó tres veces a Uribe. Dos de las balas impactaron en su cabeza.
Las autoridades han capturado a seis sospechosos relacionados con el ataque, incluido el pistolero, y apuntan a una disidencia de la extinta guerrilla Farc como posibles autores intelectuales.
Uribe deja un hijo pequeño y tres hijas adolescentes de su esposa, a quienes acogió como propias. El atentado contra el favorito de la derecha para las elecciones presidenciales de 2026 reabre heridas en un país atravesado por la violencia y los atentados contra políticos en las décadas de 1980 y 1990.
Su lema de campaña era la seguridad. Una tarea truncada por la violencia, una espiral sin tregua en la que él es el número 97 de una lista que estremece.
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