
Acceso a saneamiento básico: el camino de la transformación de Nueva Colonia, en Antioquia
El Parque Alegría es una de las obras nuevas de Nueva Colonia. Foto CAMBIO.
Más de 30 empresas, en articulación con el Estado y las comunidades, lideran la intervención integral de este municipio del Urabá antioqueño. Con inversión en alcantarillado, infraestructura educativa y programas sociales, así es la nueva realidad de la comunidad.
Por: Rainiero Patiño M.
Sebastián vuela un barrilete con despreocupación en una de las esquinas del Parque Alegría y sus dientes blancos brillan con el sol de las 4 de la tarde. Jala la pita con brazadas largas, lucha contra la fuerza del viento y amarra la madeja en la base de un pequeño árbol de mango. Sonríe en medio de todo. La escena simboliza el momento actual de Nueva Colonia, el corregimiento de Turbo, en el Urabá antioqueño que, empujado por la alianza Juntos por Urabá, vive una transformación poderosa y sueña con un mejor futuro. Sobre todo, con la posibilidad de tener por primera vez un alcantarillado y acceso seguro al agua.
Donde juega Sebastián, hace apenas unos meses era un lote enmontado, un charco de aguas residuales por el que nadie podía transitar. Gracias al trabajo de la alianza, hoy está el parque. Por eso, el niño de 10 años dice que vale la pena caminar 15 minutos desde su casa todas las tardes para llegar hasta ahí. Juntos por Urabá es una de las apuestas de transformación territorial más ambiciosas lideradas por el sector empresarial en Colombia en los últimos años, bajo el modelo de alianza público-privada, y surgió para impulsar el desarrollo de la comunidad ante el inicio de las operaciones portuarias a gran escala en la región.
La alianza está conformada por más de 30 empresas del sector privado, cuyo liderazgo inicial fue de Grupo Argos, que se articularon con la Gobernación de Antioquia, la Alcaldía Distrital de Turbo, Puerto Antioquia, universidades, organizaciones sociales y líderes comunitarios, además de entidades del orden nacional. Esta está enfocada exclusivamente en el territorio, con una inversión que supera los 200.000 millones de pesos y un impacto proyectado que va entre 12.000 personas y 20.000 personas, dependiendo del censo que se tenga en cuenta.
Con una riqueza natural enorme y un potencial de desarrollo envidiable, Urabá es una región estratégica para Colombia, tanto por su protagonismo en la producción agrícola -con más del 50 por ciento dentro de Antioquia- como por su creciente importancia logística con la entrada en operación de Puerto Antioquia y otras terminales, además de la conexión a nuevas infraestructuras viales. Sin embargo, hoy vive con profundas brechas sociales.
La decisión de intervenir en Nueva Colonia no es casual. Se trata de un territorio en un punto y en un momento de inflexión: el crecimiento económico que traerá la infraestructura portuaria puede ampliar brechas o convertirse en una oportunidad de desarrollo inclusivo. Juntos por Urabá nace para asegurar que el crecimiento económico vaya acompañado de inversión social estructural.
“Ahora todo sabe diferente”
Los mejores bolis de Nueva Colonia los hace Sila Correa. Ella lo dice orgullosa y algunos vecinos lo confirman. Cada uno cuesta 2.000 pesos. Las críticas por el precio la tienen sin cuidado, dice que no solo son los mejores, sino los más grandes y con los mejores ingredientes. Vive en el barrio 24 de diciembre con su esposo y sus tres hijos. El menor tiene 19 años y estudia ingeniería en la Universidad de Antioquia, sede Carepa. Eso implica un gasto diario de 30.000 pesos para transporte. De ahí la importancia de la plata que gana como vendedora ambulante.
Su casa es una de las 440 viviendas beneficiadas con el programa de mejoras de la Fundación Grupo Argos y Cementos Argos, y también una de las que ya recibió uno de los 580 filtros de agua entregados en Nueva Colonia. “Ese es uno de los ingredientes secretos: el agua del filtro. Además, los llevo puerta a puerta, hay guanábana, coco, auyama, tamarindo y leche con bocadillo”, cuenta Sila.
Los bolis los lleva en una carreta que empuja por las calles del corregimiento, normalmente trabaja de 1 a 5 de la tarde, pero como está en un tratamiento médico fuerte, las altas temperaturas de los últimos días le han impedido salir. Su esposo trabaja en una finca bananera.

El banano, precisamente, ha sido durante años el motor económico del pueblo. El paisaje está inundado de matas y las fincas del cultivo son la principal fuente laboral. Esto, sin embargo, como pasa en el resto de la región, no es suficiente. Según la Encuesta de Percepción Ciudadana de Urabá 2025, el 53 por ciento de los habitantes considera difícil encontrar trabajo, cifra que asciende al 60 por ciento entre las mujeres, evidenciando una marcada brecha de género. El 51 por ciento de las personas se considera pobre y el 45 por ciento reporta que en el último mes algún miembro de su hogar tuvo que reducir su alimentación por falta de recursos.
Antes del filtro, en la casa de Sila consumían el agua directamente de la llave. “Me siento satisfecha porque en mi hogar la economía se ha estabilizado más, el agua viene mejor tratada y todo sabe diferente”, cuenta Sila.
Alcantarillado, un beneficio para todos
Caminar con Luis Germán Villar Osorio por las calles de Nueva Colonia es como andar con una ‘estrella local’: cada pocos metros un adulto se le atraviesa a saludarlo o a contarle algo, y los niños lo abrazan por montones. Es concejal de Turbo (el que más votos ha sacado en la historia del municipio) y un reconocido líder del corregimiento. Conoce personalmente casi a todos los habitantes y recita de memoria la forma en que todo funciona, por eso dice que los proyectos impulsados por empresas como Grupo Argos, especialmente el alcantarillado y el acceso a agua segura mediante filtros, son fundamentales.
Las aguas negras hoy hacen parte del paisaje de Nueva Colonia. Los días soleados, los malos olores inundan el ambiente; y los días de lluvia, es casi imposible caminar por algunas de sus calles. El alcantarillado es una necesidad urgente.
Este es un problema generalizado en la región, en vivienda y servicios básicos, las condiciones de Urabá también reflejan rezagos estructurales: el 42 por ciento de los hogares se considera vulnerable a amenazas ambientales y el déficit habitacional alcanza el 38 por ciento, con cerca de 64.000 viviendas que requieren reemplazo.
El alcantarillado, por eso, es la columna vertebral del proyecto Juntos por Urabá. La inversión consolidada supera los 112.000 millones de pesos, lo que lo convierte en el proyecto de mayor inversión que se ha desarrollado en el país del mecanismo de obras por impuestos, que permite que empresas destinen hasta el 50 por ciento de su impuesto de renta al financiamiento directo de proyectos de alto impacto social en municipios priorizados.

“La comunidad tiene grandes expectativas y reconoce que estas inversiones llegan a un territorio históricamente marginado. El alcantarillado mejorará significativamente la calidad de vida. El programa de filtros ha sido de gran ayuda para familias vulnerables en un contexto donde no hay acceso continuo a agua potable”, detalla el concejal.
Villar cuenta que existe el antecedente de un proyecto de alcantarillado iniciado hace seis años que no se terminó, lo que generó preocupación en la comunidad, por lo que el nuevo representa una obra clave que permitirá reducir enfermedades asociadas a aguas estancadas y mejorar las condiciones sanitarias. En cuanto al agua potable, el concejal señala que el servicio actual es intermitente y espera que, con la llegada del alcantarillado, Aguas Regionales de Urabá asuma la operación y se supere la crisis histórica de acceso.
La obra contempla la construcción de las redes de alcantarillado, la planta de elevación y el tubo de impulsión, un sistema integral que permitirá gestionar adecuadamente las aguas residuales y contribuir a la reducción de la pobreza multidimensional de la comunidad.
Uno de los pilares de la intervención de Nueva Colonia es la metodología Sueños que Transforman, la intervención social de la Fundación Grupo Argos, en la que juega un papel importante la identificación de sueños mediante escucha activa, diagnóstico participativo y construcción colectiva de una visión de futuro, que permite priorizar proyectos de alto impacto y acompañarlos técnica y socialmente. Ejemplos de esta intervención son el Parque Alegría y el Bachillerato 29 de noviembre, diseñados con participación comunitaria.
La guía es el Plan Integral Nueva Colonia Equidad y Legalidad (Pincel), construido con la comunidad y actores institucionales para definir necesidades y líneas estratégicas. A esto se suma la estrategia de arte social para el cambio de comportamiento, que impulsa transformaciones culturales.
Un legado de transformación
Juliana Gaviria Springer, directora de Creamos Valor Social en la Fundación Grupo Argos, dice que era esencial dejar un legado de transformación territorial en los 90 años del grupo empresarial, por lo que iniciaron una búsqueda para identificar un territorio donde, además de necesidades, existieran capacidades para una transformación integral. En esa búsqueda, Urabá destacó dentro de Antioquia, al tratarse de un territorio con brechas importantes en necesidades básicas insatisfechas, pobreza multidimensional superior al 40 por ciento, altas tasas de embarazo adolescente y deficiencias en infraestructura de servicios públicos.
“Estas brechas contrastan con grandes oportunidades. Cinco de los diez proyectos de Antioquia 2040 están en Urabá. Se desarrollan obras como Puerto Antioquia, Puerto Pisisí, Puerto de Darién, Puerto Progreso, el túnel del Toyo y el tren de Urabá. Estas infraestructuras proyectan más de 17.000 empleos en los próximos años, además de crecimiento en turismo, vivienda y servicios”, señala Gaviria.

En el territorio también encontraron organizaciones bananeras con más de 40 años de trabajo social, que se convirtieron en la base de los más de 30 aliados de la estrategia Juntos por Urabá.
Sobre el proyecto de alcantarillado, Gaviria explica que este surgió desde la comunidad por medio de la alianza Pincel. El proyecto fue presentado en febrero ante el Ministerio de Vivienda y el Departamento Nacional de Planeación y fue viabilizado en 2025. En mayo se logró el cierre financiero con la vinculación de contribuyentes. Ya está en la etapa final de estructuración de términos de referencia para iniciar licitación privada. Además, en total, se plantea la entrega de 1.300 filtros intradomiciliarios para garantizar acceso a agua segura.
Un nuevo colegio para todos
Ana Cristina Serna, rectora de la Institución Educativa Enoturística 29 de Noviembre, llegó a Nueva Colonia en febrero de 2014. Sabe de los difíciles momentos que vivió la comunidad por los problemas de infraestructura que tenía el colegio, del proyecto fallido por el incumplimiento de los primeros contratistas y el impulso de la industria bananera para superar los problemas.
Con Juntos por Urabá también llegaron los filtros para el pueblo, entre estos uno para el colegio. Ahora los pequeños no tienen que comprar agua para consumo, esto genera un ahorro significativo y reduce enfermedades gastrointestinales y otros problemas de salud. Los filtros son intradomiciliarios y permiten convertir cualquier tipo de agua en apta para consumo humano. Para su entrega, se priorizan familias con niños menores de cinco años, adultos mayores o personas con discapacidad.
La institución tiene 1.384 estudiantes entre primaria y bachillerato y funciona como un centro dinamizador social, porque cuenta con programas de jornada complementaria. Además, todos los alumnos, desde jardín hasta grado 11, tienen acceso al restaurante escolar, donde reciben un complemento alimentario.
Lina Victoria Hoyos, directora ejecutiva de la Fundación EPM, dice que su participación en Juntos por Urabá se fundamenta en la presencia histórica del grupo empresarial en la región. Su vinculación se consolida a partir del proyecto de alcantarillado, en el que EPM participa como contribuyente. Desde esta base, la fundación identificó una oportunidad para aportar sus capacidades en gestión social y ambiental, acompañando la implementación del sistema de saneamiento como eje estructural del proceso de transformación.

“En ese contexto, la Fundación EPM orienta su intervención a fortalecer el componente social del proyecto, particularmente a través de su participación en la alianza Lazos de Agua junto a la Fundación Grupo Argos y otros aliados. Su enfoque se centra en promover el empoderamiento comunitario frente al acceso al agua potable y el saneamiento, mediante un modelo que busca garantizar sostenibilidad en el tiempo”, explica Jaramillo.
La estrategia se desarrolla a partir de un proceso inicial de comprensión profunda del territorio, que incluye el análisis de dinámicas sociales, culturales y económicas. Con base en ese diagnóstico, se diseña una intervención que articula infraestructura con procesos culturales y pedagógicos, utilizando herramientas de arte social para generar conexión emocional, reflexión y adopción de nuevos comportamientos.
Jaramillo enfatiza en que el objetivo central es que la comunidad se apropie del proyecto y pueda sostenerlo en el tiempo, lo que implica preparar a los habitantes para asumir nuevas dinámicas asociadas al uso de servicios públicos, como el pago de tarifas, el mantenimiento del sistema y el manejo adecuado de residuos. Todo se trata de materializar los sueños de la gente, resume la directora.
El siguiente paso de la intervención integral de Nueva Colonia incluye el inicio de la sede del bachillerato del colegio 29 de noviembre, cuya primera piedra será puesta en los próximos días. La misma sede donde estudia Sebastían, el nilo feliz del parque y su barrilete.
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