
‘Deshacer los nudos’. Por Helena Uran Bidegain
Cuarenta años después del ataque al Palacio de Justicia, la investigadora, politóloga y directora de la Fundación Carlos H. Uran-Memoria para la Democracia, lanza su segundo libro: ‘Deshacer los nudos’. Uran Bidegain explica en CAMBIO sus reflexiones sobre este ejercicio de escritura.
Por: Helena Urán Bidegain
“A quienes nunca usaron la violencia para alcanzar la paz y a quienes cargan la memoria en sus cuerpos heridos.
A los niños reclutados para la guerra, nunca pudieron salir de ella y después fueron olvidados.
A los vulnerables a quienes el sistema deshizo por falta de resistencia.
A quienes entienden que vivir en democracia significa ser responsables los unos a los otros y que la memoria es necesaria para ser más fuertes”.
La primera parte de la dedicatoria de Deshacer los nudos (Ed. Penguin R.H., 2025) va dirigida a todos aquellos que, sin violencia, soñaban y trabajaban por unas opciones diferentes para el país; a los magistrados y magistradas que en 1985 comprometidos a fondo con la justicia eran quienes venían reconstruyendo un estado de derecho maltrecho tras años de represión y murieron en el ataque al Palacio de Justicia del 6 y 7 de noviembre hace 40 años. También conmemora a quienes fueron torturados y llevan en su cuerpo la memoria del horror. Y dedicó este libro a todas aquellas víctimas, que no tienen la fuerza de la resistencia y son olvidadas. Es nuestro deber luchar también por ellas.
Este es un libro que surge al darme cuenta de que estábamos por cumplir 40 años de esta masacre y, sin embargo, seguíamos en un estado completo de inmadurez emocional y democrática, como si no hubiera pasado un día desde el ataque. Al igual que en 1985, dónde no hubo diálogo, seguimos hoy en día sin dialogar sobre lo sucedido. Todo se reduce a ataques.
Me di cuenta cómo los relatos se han construido con más potencia desde la fuerza pública y el oficialismo y, ahora, desde quienes están en el Gobierno: es decir, desde las dos partes que empuñaron las armas. Cuando llego a Colombia, empecé a realizar una serie de acciones dentro de una estrategia de no repetición como la petición para que Estados Unidos desclasifique los archivos secretos relacionados con el Palacio de Justicia, la petición para la resignificación de espacios de horror y el uso de placas o espacios de reflexión para confrontarnos con el pasado.
El recorrido que el lector se encontrará en Deshacer los nudos igualmente pasa por la exigencia ante la justicia y el Gobierno para que le sean retiradas las medallas otorgadas el general en retiro Jesús Armando Arias Cabrales, como en efecto sucedió. Es un hecho que contribuye a la memoria como también lo sería que las unidades militares sean resignificadas: el país sabe que en esos lugares se vivieron torturas, detenciones, un horror indescriptible y avanzar en su transformación, como ha pasado en otros países del mundo, es un debate público que debemos adelantar.
Este ejercicio de escritura también fue la oportunidad para reflexionar sobre la discusión pública que tuve con el presidente Gustavo Petro, siendo yo asesora en la Cancillería, sobre el uso constante que hace de símbolos de actores de guerra como el M-19 para presentarse como heroicos mientras niegan los actos violentos cometidos por ellos.
En este libro hay un espacio para uno de esos menores reclutados que mencioné en la dedicatoria: el exagente de inteligencia militar José Leonario Dorado, quien no tenía 15 años cuando empezó a trabajar con ellos, y quien ahora es testigo excepcional ante la justicia transicional de las irregularidades en que incurrió esa facción de las Fuerzas Armadas. Ha hecho relevaciones inéditas, empezando por los nombres de las personas que ejecutaron a mi papá, Carlos Horacio Uran.
En medio de una estrategia de acciones de los dos actores armados, es necesario deshacer los nudos que nos han mantenido, para controlar el relato y presentarse a sí mismos como los héroes de esta historia. La confrontación que nos obliga a tomar partido ha impedido tener reflexiones de fondo sobre el pasado. Desde mi lugar, propongo un camino para salir de esta situación.
El lanzamiento
Deshacer los nudos se lanza este martes 4 de noviembre a las 7 de la noche en el Gimnasio Moderno de Bogotá.
En el marco de la conmemoración del ataque, la Fundación Carlos H. Uran tendrá diferentes eventos esta semana.
El jueves 6, en el Gimnasio Modero, a las 5:30 de la tarde, tendrá lugar un foro con juristas y periodistas que han acompañado este caso por cuatro décadas.
El viernes 7 de noviembre, a las 2:00 de la tarde, se realizará en la Plaza de Bolívar la performance artística Mapa de la Memoria.
https://www.carlosh-uran.com / @Fund_CarlosUran. IG: @fundacioncarlos.h_uran /. @@fundacioncarlos.h_uran.
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