
Al rojo vivo: liberales se disputan la presidencia del Senado mientras que el Gobierno confía en que no haya un Efraín Cepeda 2.0
El nombre del sucesor de Cepeda todavía está por definir. Aunque nadie discute que la próxima presidencia del Congreso le corresponde al Partido Liberal, esa bancada no llegará a la sesión del 20 de julio con un único aspirante.
Por: Mateo Muñoz
El próximo 20 de julio, al filo de la medianoche, se conocerá al próximo presidente del Congreso. Contrario a lo que sucedió hace un año, cuando la llegada de Efraín Cepeda estaba cantada, en esta ocasión habrá sorpresa: no importa quién sea el ganador. La única certeza es que será liberal y le corresponderá asumir la dirección de la última legislatura durante el Gobierno de Gustavo Petro. La carrera está para alquilar balcón, no solo por el reñido cabeza a cabeza entre tres senadores, sino también por la urgencia del Gobierno por atajar la llegada de un opositor.
La última década ha demostrado que, bajo la dirección de César Gaviria, al Partido Liberal –o una parte de él– no parece interesarle tanto los principios como los finales. La colectividad histórica ha transitado por el gobiernismo, la independencia y la oposición en los gobiernos de Juan Manuel Santos, Iván Duque y Gustavo Petro. Incluso hoy en la casa liberal se pueden encontrar críticos acérrimos del Gobierno, defensores a ultranza del mismo y algunas medias tintas.
El caos ideológico ha sido tal que la última convención roja terminó en un bochornoso episodio de reclamos, protestas, insultos y acusaciones de fraude en la reelección de Gaviria. Al expresidente se le ha refundido cada vez más la autoridad, tanto, que ni siquiera logró imponer a su candidato para presidir el Congreso.
El Gobierno duerme tranquilo
Con la esperanza de una movida rápida, anticipada y certera, en abril pasado el ala gavirista del Partido Liberal se apresuró a anunciar a Lidio García Turbay como su aspirante oficial a presidir el Congreso en la próxima legislatura. Su nombre ya estaba presupuestado desde 2022, cuando se armaron los acuerdos políticos para repartir las presidencias y vicepresidencias de las cuatro legislaturas.

Sin embargo, al comunicado de los liberales para respaldar a García le faltó la firma del senador Alejandro Carlos Chacón, cucuteño y uno de los congresistas más experimentados que hoy están en el Capitolio. Chacón también está en carrera por la presidencia y ha sido muy crítico con la dirección de César Gaviria en el partido.
“Hay que acabar con los cacicazgos en la política (...) esos señores están acabando con los liderazgos en Colombia”, le dijo Chacón a CAMBIO.

No obstante, la apuesta de Chacón no será centrar la puja en Lidio García con el expresidente, ni tampoco convertirse en el ungido por el Gobierno. Su bandera será la de una presidencia independiente y enfocada en evacuar los proyectos de ley de iniciativa de los congresistas que han quedado engavetadas por el trámite de las reformas sociales, pero sin torpedear las iniciativas del Ejecutivo. En el Senado ya identifican la aspiración de Chacón “como la del Congreso”.
Mientras tanto, en el Ministerio del Interior y la Casa de Nariño las cuentas indican que el primer opcionado para obtener el mínimo de 54 votos es Lidio García, por tener los apoyos de bancadas como la conservadora y la del Partido de la U. A pesar de la cercanía de García con César Gaviria, su probable victoria no trasnocha al ministro Benedetti, pues el senador ha dado señales de poder dialogar con la administración de Petro e incluso se habrían abierto espacios burocráticos en el Ministerio de Vivienda.
“El Gobierno no necesariamente perdería con Lidio, no ha sido un opositor tan duro como Pinto (Miguel Ángel) y tampoco está en ánimo de pelear”, dijo una fuente liberal.
Esto le deja poco margen de maniobra a Chacón, pues no necesariamente atraería el apoyo de un Gobierno desesperado, como pasó en 2023 con la candidatura de Angélica Lozano. Sin embargo, el Ejecutivo sí ha sondeado algunas aspiraciones alternativas como la de Fabio Amín y Laura Fortich, pero hasta ahora ninguna se ha concretado porque no hay votos para tanta gente.
Por otro lado, fuentes políticas aseguran que la puja por la presidencia de la Cámara también podría influir en la carrera en el Senado, en especial por la postura que tome Cambio Radical.
Según los acuerdos de 2022, a ese partido le corresponde la presidencia de la Cámara, pero su salto de la independencia a la oposición le enredaron la cuerda. La mayoría de las bancadas argumenta que ese cambio de postura anuló lo acordado. Por ello, hoy la disputa está entre el conservador Juan Carlos Wills y varios representantes de la U (Julián López, Jorge Eliécer Tamayo y Leonardo Rico).
Como represalia ante la posible pérdida de la presidencia de la Cámara, Cambio Radical le apostaría a desconocer parcialmente los acuerdos en el Senado y respaldar la candidatura de Alejandro Chacón. “Se está evaluando, pero eso se decidirá a final de la semana”, dijo un senador de ese partido. También hay bancadas que están evaluando la fotografía completa, es decir, que no queden dos presidentes cercanos u opositores al Gobierno, sino uno y uno como ha sucedido en las dos legislaturas anteriores. Al final, el podio se definirá el mismo 20 de julio.
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