
Por hackeo y amenazas de muerte, ministro de Defensa tuvo que cambiar su línea celular
La decisión fue tomada por su equipo de seguridad luego de que el sargento retirado Alexander Chala Sáenz divulgara públicamente, a través de redes sociales, el número personal del ministro de Defensa.
Por: Javier Patiño C
Desde la semana pasada, el número de celular que por más de 20 años había acompañado al general retirado Pedro Sánchez fue difundido en varios chats por el exsuboficial Chala. Aunque intentó ocultar los dígitos finales, inteligencia militar detectó que expertos en hackeo los habrían descifrado y accedido a información sensible, poniendo en grave riesgo incluso la seguridad nacional.
Amenazas de muerte, intentos de hackeo, riesgos de interceptaciones ilegales, hurto de información confidencial, estafas y la posibilidad de ubicar en tiempo real al ministro y a su familia fueron algunas de las razones que llevaron a tomar la drástica decisión de cambiar el número celular.
Por la relevancia del cargo, el caso está siendo investigado por autoridades judiciales colombianas y podría escalar a organismos internacionales como el FBI, la ONU y el Servicio Secreto del Reino Unido.
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Agentes de ciberdefensa detectaron mensajes amenazantes dirigidos al alto funcionario y a sus colaboradores más cercanos, así como intentos de hackeo para obtener claves de cuentas bancarias, tarjetas de crédito, redes sociales, correos electrónicos y documentos clasificados de seguridad nacional.
Aunque los ciberataques no tuvieron éxito, los expertos recomendaron cambiar la línea y el equipo celular para prevenir riesgos mayores.
“El revelar el número personal del alto funcionario es un tema delicado, ya que esta línea se había convertido en el canal de comunicación del ministro con altos mandos militares y policiales, funcionarios del Gobierno nacional, gobernadores, alcaldes, líderes sociales, su grupo de seguridad y colaboradores de su despacho”, afirmó un agente de ciberdefensa.
Otra preocupación era la posibilidad de rastrear la ubicación en tiempo real del ministro. Aunque participa en eventos públicos, su agenda incluye reuniones reservadas de carácter estratégico, cuyo riesgo aumentó con las filtraciones.
En respuesta, el dispositivo de seguridad del ministro –tanto humano como tecnológico– fue reforzado para protegerlo a él, a su familia y a las instalaciones del ministerio en Bogotá.
El ministro de Defensa interpuso la denuncia correspondiente contra el exsuboficial para que responda por emitir expresiones ofensivas y calumniosas, al poner en grave riesgo su vida y la seguridad nacional.
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