
Sin Name y sin Efraín Cepeda: la historia detrás de la quemada de dos históricos caciques del Caribe
Efraín Cepeda y José David Name, dos de los políticos que fracasaron en su intento de seguir en el Congreso. Foto Colprensa.
Desde hace más de cinco décadas, los dos apellidos estuvieron presentes en el Congreso de la República como protagonistas de la bancada caribe. Su reciente derrota también evidencia los cambios profundos en el mapa político del Atlántico.
Por: Rainiero Patiño M.
En términos prácticos, es el fracaso de dos caciques más, pero la quemada de Efraín Cepeda Sarabia y José David Name Cardozo en las pasadas elecciones legislativas del 8 de marzo también puede ser leída como el final de una época de la política en la Región Caribe, especialmente en el departamento del Atlántico.
Sus apellidos fueron, hasta hace apenas unos días, sinónimos de triunfo y eficacia electoral durante décadas. En los últimos años fue indiscutible el peso y el poder de Cepeda y de Name, en el Partido Conservador y en el Partido de la U, respectivamente.
Ese poder los hizo, en cierto sentido, convertirse en protagonistas en el escenario nacional. Cepeda, por ejemplo, fue uno de los opositores abiertos y radicales al presidente Gustavo Petro, en la legislatura que termina. Name, aunque más moderado y con más tacto político, también chocó con el mandatario nacional y sus propuestas de reformas.
José David Name aspiraba a llegar al Congreso para un séptimo periodo. Fue elegido representante por primera vez en 2002, con los votos heredados de su padre, José Name Terán. En 2010 dio el salto al Senado, en donde estuvo por cuatro legislaturas. Siempre bajo las banderas de la U.
Para el cepedismo sería el octavo periodo en el Congreso. Efraín Cepeda había decidido hacer una pausa en su productiva carrera y renovar su lista impulsando a dos ahijados políticos suyos con su caudal electoral. Al Senado promovió la candidatura de Armando Zabaraín, actual representante, y su fórmula en las pasadas elecciones. Y para llenar la silla de Zabaraín, impulsó la campaña de Juan Camilo Fuentes, quien venía del Concejo de Barranquilla.
Pero de manera sorpresiva los dos políticos barranquilleros se quemaron o, como dicen en la Región Caribe, se ahogaron en las pasadas votaciones.
Los grupos políticos de ambos disminuyeron sus votos de manera significativa en cuatro años. Cepeda obtuvo 133.142 votos en las elecciones legislativas de 2022, pero su ahijado Zabaraín solo sumó 62.856, casi el 50 por ciento menos de los sufragios.

En la lucha por una de las siete curules del Atlántico en la Cámara también fracasó el cepedismo. El pupilo Fuentes, activo en la política de Barranquilla, pero desconocido a nivel nacional, sumó 42.887 votos, casi 3.000 menos que los que obtuvo Zabaraín en las elecciones de hace cuatro años.
José David Name, por su parte, sufrió una fuerte caída en su convocatoria. Pasó de 109.914 votos en 2022 a 68.209 en 2026, menos del 40 por ciento de los votos.
Décadas de política, trabajo y cuestionamientos
De los Name empezó a escucharse en política hace un poco más de 60 años, cuando José Name Terán, el padre de José David llegó al Concejo de Barranquilla y dos años después saltó a la Cámara de Representantes como suplente de Emilio Lebolo en 1966, por el Partido Liberal.
Name Terán, oriundo de Sincelejo, se destacó como estudiante de derecho y líder estudiantil en la Universidad del Atlántico. De ahí pasó a escenarios políticos locales en Barranquilla como líder de los rojos.
En 1974 el patriarca del clan Name fue elegido representante a la Cámara por Atlántico. Cuatro años después pasó al Senado, en donde estuvo hasta 2002, cuando dejó la bandera a su hijo José David.
Luego de problemas con las directivas del Partido LIberal, por su respaldo al presidente Álvaro Uribe, Name Terán participó en 2005 de la fundación del Partido de la U y heredó la curul a su hijo.
La otra figura importante dentro la familia Name fue David Name Terán, el hermano de José, quien siempre fue reconocido como el líder del lado empresarial y el contratista. El poder financiero detrás del poder político. En sus inicios, los dos hermanos crearon el Movimiento de Integración Social Liberal (Misol), un ala política del liberalismo en el Caribe.
Después de sus largos periodos por el Congreso, José Name Terán aspiró a la Gobernación del Atlántico en 2007, pero perdió frente a Eduardo Verano de la Rosa. Murió en septiembre de 2011.
La caída del barón azul
El apellido Cepeda también es relacionado en Barranquilla con el negocio inmobiliario debido a la empresa familiar creada por el padre del senador. En medio de ese contexto y de la representación gremial fue que surgió la vida política de la familia.

La llegada de Efraín Cepeda o Fincho, como es conocido, ocurrió después del suicidio de uno de sus hermanos en 1986, cuando el entonces presidente Misael Pastrana Borrero, con quien la familia barranquillera tenía una relación de amistad y de apoyo político, le pidió a Efraín Cepeda que tomara públicamente las banderas del Partido Conservador.
Debutó con el movimiento Nueva Fuerza Democrática, por iniciativa de Andrés Pastrana. Desde ahí su poder político y burocrático creció de manera sistemática, hasta convertirse en una de las voces más visibles de los conservadores y en un cacique burocrático. En el Atlántico, por ejemplo, se considera un secreto a voces los réditos que Cepeda les ha sacado a sus acuerdos con el clan Char.
Fincho ha sido presidente de la colectividad azul en diferentes periodos. Pero, hasta ahora, falló en los intentos de que los conservadores tengan candidato propio a la Casa de Nariño, como sucedió, por ejemplo, con los nombres de Noemi Sanín, en 2010, y David Barguil, en 2022.
Efraín Cepeda ganó una curul por primera vez en 1991 y fue reelegido ocho veces de manera consecutiva. De ahí que sea conocido por su larga trayectoria y por su capacidad para mantenerse vigente en el escenario nacional. Descrito comúnmente con calificativos como “diplomático”, “inteligente”, “con gran poder burocrático” y “acomodado”.
Una lectura de la derrota
Sobre su derrota Name Cardozo ha dicho que puede ser consecuencia de la polarización en la que está el país. “Las grandes listas o las listas que más sacaron congresistas fueron el Centro Democrático y el Pacto Histórico. Eran listas cerradas. Una lista del Pacto que está con toda la maquinaria, con todos los recursos, con todas las instituciones del Gobierno y el Centro Democrático que es el partido de oposición. El país está polarizado”, señaló en diálogos con Atlántico en Noticias.
Según el senador, esto perjudicó a los partidos de centro. Y sobre su baja votación en Barranquilla dijo que el Partido Cambio Radical, el del actual alcalde Alejandro Char, “pusieron toda la maquinaria a la orden de eso y ahí están las consecuencias, los que estamos en la mitad o los que no estamos en ninguno de los dos lados”.
Name tiene razón, en gran medida, cuando habla del nuevo escenario político en Barranquilla y todo el departamento del Atlántico. En donde el Pacto Histórico obtuvo la mayor votación al Senado, con 285.935 votos, y la segunda más alta a la Cámara, 269.814 sufragios, lo que le representó quedarse con dos de las siete curules a las que tiene derecho el departamento en esta corporación.
Más allá de un cruce de mensajes públicos con el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, en medio de acusaciones por supuestos delitos electorales, Cepeda no se ha referido a profundidad de su derrota en las urnas.
A pesar de la quemada, Cepeda sigue activo desde la dirección del Partido Conservador, donde tendrá que guiar la decisión de cuál será el candidato a la Presidencia que respaldará la colectividad. Un movimiento que le podría dar un nuevo aire. Y Name todavía no ha hablado de retiro forzoso, así que estas presidenciales y las próximas elecciones locales pueden ser la verdadera prueba para la capacidad de reinvención de los dos caciques.
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