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Claudia López, Sergio Fajardo, Iván Cepeda, Paloma Valencia, Abelardo De la Espriella, candidatos a la Presidencia. Fotoilustración: Kim Vega - CAMBIO

La campaña se estanca en un debate sobre los debates

Claudia López, Sergio Fajardo, Iván Cepeda, Paloma Valencia, Abelardo De la Espriella, candidatos a la Presidencia. Fotoilustración: Kim Vega - CAMBIO

Cada uno de los candidatos dice que está dispuesto a participar, aunque pone tales condiciones que, a solo 40 días de la primera vuelta, no hay certeza de que se vayan a realizar. ¿Cuáles son los temores?

Por: Armando Neira

No hay una regla escrita que diga que un candidato que gane un debate va a ganar las elecciones, pero sí hay una certeza: un candidato al que le va mal en un debate puede perderlas. Por eso, los candidatos que lideran las encuestas suelen ser cautelosos a la hora de someterse a un formato en el que pueden restar más de lo que pueden sumar.

Le pasó a Óscar Iván Zuluaga con Juan Manuel Santos en el debate de CityTV y La W, en 2014, cuando perdió los papeles y le dijo: “Yo a usted no lo respeto”, le gritó. “Cálmese un poco, sea un poco más tranquilo en el debate y verá cómo los colombianos van a apreciar este debate mucho mejor. Deje la agresividad. Yo prefería al Óscar Iván versión uno a este Óscar Iván versión dos, tan agresivo”, le respondió con sobriedad el entonces candidato y jefe del Estado.

Para completar sus errores, el segmento se acabó y entraron a comerciales. La primera cuña fue la de una mujer iracunda que expresaba su descontento político contra el mandatario en una pieza tan subida de tono que de inmediato fue bautizada como ‘La loca de las naranjas’.

Naturalmente, los colombianos se fueron a dormir inquietos pensando en qué pasaría si venciera Zuluaga, un aspirante a ponerse la banda presidencial y que decía abiertamente que no tenía respeto siquiera por el primer mandatario. ¿Qué les podía esperar a los demás?

El primero de los debates que forman parte de la historia política moderna fue entre el demócrata John F. Kennedy y Richard Nixon, celebrado el 26 de septiembre de 1960. Más allá del contenido político, lo que marcó un antes y un después fue el peso de la imagen en la televisión, un medio revolucionario y con una capacidad de penetración inmensa. Hasta entonces, la política se jugaba sobre todo en discursos, prensa escrita y radio.

Ninguno de los candidatos quiso maquillarse por temor a las críticas de los estadounidenses. Ambos apelaban a la virilidad y la juventud –Nixon tenía 47 años y Kennedy 43– para sentirse ganadores. Sin embargo, el primero se confió en demasía y desatendió el consejo de sus asesores, que le pedían descansar. Cosa que sí hizo Kennedy, quien entendió mejor ese nuevo lenguaje. 

Un antes y un después en los debates

Llegó bronceado, seguro, mirando directamente a cámara y conectando con la audiencia. Nixon, en cambio, apareció pálido, sudoroso, con signos de fatiga y más enfocado en su oponente que en el público. Cuando encendieron las cámaras, empezó a sentir calor y, para evitar las gotas de sudor, sacó un pañuelo que se pasaba con frecuencia por la cara. Al terminar, Anna, la madre de Nixon, incluso, llamó para preguntar si estaba enfermo, mientras en las filas demócratas celebraban.

Programa de Gobierno de Iván Cepeda 8
“Debe haber un escenario y unas garantías de imparcialidad, porque no quisiera tener que hacer un debate en el que termine debatiendo no con los candidatos, sino con el moderador”: Iván Cepeda. Foto: Colprensa

Ese debate televisado marcó un antes y un después en la carrera hacia la presidencia de Estados Unidos. Favorito hasta entonces, Nixon fue perdiendo terreno y el 8 de noviembre de ese año, en una de las elecciones más reñidas del siglo XX, fue derrotado por Kennedy: 49,7 por ciento contra 49,5 por ciento de los votos. En el colegio electoral, el candidato demócrata ganó con 303 votos frente a los 219 de su rival.

De allá para acá, la discusión por los debates en todas las democracias occidentales es más o menos similar: Es un ejercicio democrático y necesario para que los electores dispongan de información más fiable para decidir su voto. Pero, ¿vale la pena jugarse unas elecciones cuando las encuestas son tan favorables?

En la campaña del Pacto Histórico consideran que, con las encuestas en la mano, tienen un cupo asegurado en la segunda vuelta. Sin embargo, esa ventaja que sugería que también ganarían la Presidencia se ha ido estrechando, por lo que creen que deben dejar todo definido este 31 de mayo. El propósito es ganar en primera vuelta.

No obstante, es muy difícil que lo logren si no se abren a otros sectores para captar esos votos. Por eso, varios líderes del progresismo han dejado ver la necesidad de participar en debates.

No a una encerrona: Cepeda

Cepeda, un candidato argumentativo que difícilmente pierde el control y que es pedagógico en sus exposiciones, teme, sin embargo, lo que él llama una “encerrona”, no solo por parte de sus rivales –en este caso, el ultraderechista Abelardo de la Espriella y la aspirante de centroderecha Paloma Valencia–, sino incluso del moderador.

En diálogo con la periodista María Jimena Duzán en su espacio A Fondo, Cepeda exigió reglas claras: “Debe haber un escenario y unas garantías de imparcialidad, porque no quisiera tener que hacer un debate en el que termine debatiendo no con los candidatos, sino con el moderador”.

Paloma V
“Yo estoy lista para cualquier debate. Ahora, si él (Iván Cepeda) necesita las preguntas para poder llevar el papelito, pues que lo lleve”: Paloma Valencia. Foto: Colprensa.

El candidato de la izquierda pide también definir los temas, porque cree que no deberían limitarse a la seguridad y la militarización del país, asunto que, según él, impulsa lo que llama “los dos candidatos de Uribe: Paloma y Abelardo”.

El candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella aseguró este lunes que solo está dispuesto a asistir a debates con los rivales que encabezan las encuestas. Según sus cuentas, se subirá a un ring con quienes representan opciones reales de poder en la contienda, excluyendo a figuras como Roy Barreras –ganador de la consulta Frente por la Vida– o Claudia López –vencedora en la Consulta de las soluciones–.

“Aquí la cosa es entre el heredero de las Farc y del régimen, que es el señor Cepeda; la doctora Paloma Valencia; el doctor Fajardo y quien les habla. De ahí para abajo eso no tiene sentido. ¿Por qué nos vamos a desgastar de esa manera?”, afirmó en Blu Radio.

Si bien es una posición antidemocrática, él apela al pragmatismo. “Si se llevan los 14 candidatos o los 13 que quedan hoy, ahí no va a haber debate de nada. Lo que habrá es un desespero de la mayoría que no tiene opciones para tratar de figurar atacando a los que sí tenemos opción”, explicó, calificando un posible escenario multitudinario como un “circo”.

Del papelito a las cámaras

La candidata de la coalición de la centro, entre tanto, ironiza con las posiciones de Cepeda y dice que ya es hora de debatir, incluso con “papelitos”, en referencia a que el aspirante de izquierda ha optado por leer sus intervenciones. “Yo estoy lista para cualquier debate. Ahora, si él necesita las preguntas para poder llevar el papelito, pues que lo lleve”, afirmó Paloma Valencia.

Para ella, Cepeda, con quien ya ha tenido tres duelos en el Congreso en su condición de senadores, está ganando tiempo. “Más de 40 horas después del reto de Iván Cepeda al debate, todavía no nombra los compromisarios. Estamos listos para hacer el debate, así él quiera acomodarlo y amañarlo para que le vaya bien”, dijo ella.

Abelardo de la Espriella y el voto religioso 3
“Aquí la cosa es entre el heredero de las Farc y del régimen, que es el señor Cepeda; la doctora Paloma Valencia; el doctor Fajardo y quien les habla. De ahí para abajo eso no tiene sentido. ¿Por qué nos vamos a desgastar de esa manera?”: Abelardo de la Espriella. Foto: Colprensa

“Hay que hacer el debate, porque Iván Cepeda tiene que explicarle al país cuáles son sus posiciones sobre los grandes temas”, añadió, en alusión a que, según Valencia, él debe responder por la crisis de la ‘paz total’, de la que fue uno de sus arquitectos.

En esa línea no está sola. La candidata Claudia López tiene el mismo libreto: “Lleva un año escondiéndose del debate. Eso es muy poco demócrata en un hombre que dice que va a hacer acuerdos con el país. ¿Cómo va a pactar si ni siquiera es capaz de debatir con la ciudadanía ni con los otros candidatos?”, preguntó la exalcaldesa de Bogotá.

Para la exmandataria capitalina y quien representa a un sector del centro, Cepeda también debe responder por la gestión del presidente Gustavo Petro y por los resultados de la ‘paz total’.

¿Pero por qué Cepeda habría de evitar entrar a un espacio a hablar de estos asuntos? La candidata López cree que Cepeda lo hace porque el dato es más fuerte que el relato. Dice ella que el líder del Pacto Histórico no tiene argumentos ante el incremento “en un 60 por ciento del reclutamiento de niños y jóvenes, y al crecimiento del narcotráfico y las rentas criminales con las que matan y extorsionan en todo el país”.

Sobre la exclusión propuesta por De la Espriella, López dijo: “No tiene una sola propuesta. Aparte de decir que es ‘el tigre’, que ruge y que va a meter a Petro a la cárcel, no dice nada más”. Para ella, en caso de que se realice uno, el abogado saldrá derrotado. “Quedaría desnudo en un debate”, pronosticó ella.

Es un fantoche, dice Fajardo

El también centrista Sergio Fajardo va más allá en sus apreciaciones sobre De la Espriella: “Es un fantoche, no tiene idea de lo que es la democracia. Agredir, insultar, payasear: un show. Pero respetar y construir, no tiene ni idea. Es un peligro para Colombia”.

Por su parte, el aspirante Roy Barreras señaló: “Yo también invito a debatir, pero sin restricciones, sin vetos, sin temas vedados. Invito especialmente al centro, a Sergio Fajardo, Claudia López y Luis G. Murillo, porque aún no se ha elegido al presidente y hay millones de colombianos que no han decidido”.

El exgobernador de Antioquia y aspirante a la presidencia Fajardo
“(De la Espriella) es un fantoche, no tiene idea de lo que es la democracia. Agredir, insultar, payasear: un show. Pero respetar y construir, no tiene ni idea. Es un peligro para Colombia”: Sergio Fajardo. Foto: José Báez / CAMBIO

El problema para ellos es que las encuestas les juegan en su contra. Una reciente del Centro Nacional de Consultoría (CNC) para CAMBIO muestra que los punteros son Iván Cepeda y su fórmula Aída Quilcué (34,5 por ciento). El candidato del Pacto Histórico mantiene su liderazgo en la intención de voto de cara a la primera vuelta.

La sorpresa de esa fotografía mostrada por el CNC está en el segundo puesto. Habitualmente ocupado por Abelardo de la Espriella, ahora sería Paloma Valencia, quien pasaría a segunda vuelta, con 22,2 por cientoi de intención de voto, mientras que el abogado obtiene el 15,4 por ciento.

Y es más. Según la encuesta, si la senadora pasa a segunda vuelta con Iván Cepeda, habría un empate técnico (0,4 puntos de diferencia, dentro de un margen de error del 3 por ciento), un escenario inédito en la actual campaña. 

Hasta ahora, ningún candidato había logrado siquiera acercarse a Cepeda en escenarios de segunda vuelta: ni Abelardo de la Espriella, con su discurso radical; ni Sergio Fajardo, con su apuesta por un cambio “serio y moderado”; ni Claudia López, con su discurso vehemente “contra los extremos”.

En caso de que Cepeda y Valencia disputaran la segunda vuelta, el primero tendría, según esta encuesta, una intención de voto del 43,3 por ciento, frente al 42,9 por ciento de ella; es decir, un empate técnico.

Evitar un error

Por eso, a estas alturas, ninguno quiere cometer un error. No hay nadie que, con datos en la mano, pueda decir con certeza quién reemplazará al presidente Gustavo Petro a partir del 7 de agosto de 2026.

“Después de ese debate, la gente va a notar que Cepeda no es Petro y que la pelea de la democracia no es contra una izquierda, sino contra un neocomunismo que puede acabar con la democracia en Colombia”, augura Paloma Valencia.

Claudia López ganadora de las Consulta de las Soluciones
“(Cepeda) lleva un año escondiéndose del debate. Eso es muy poco demócrata en un hombre que dice que va a hacer acuerdos con el país. ¿Cómo va a pactar si ni siquiera es capaz de debatir con la ciudadanía ni con los otros candidatos?”: Claudia López. | Foto: Luis Chía - CAMBIO

“Siquiera se le quitó el miedo a Cepeda. Lo hemos citado varias veces a debates, pero prefería estar escondido”, añadió. “Estamos listos para el debate, con un moderador independiente y en un canal donde todos los colombianos puedan ver y comparar”.

“Yo estoy listo”, dijo De la Espriella. “Invito a todos los medios colombianos a que organicen lo que sea necesario, ya que las encuestas le dijeron a Cepeda que no puede seguir escondiéndose”, añadió.

Entre ataques que van y vienen, argumentos de lado y lado, lo que sí se sabe es que un tropiezo puede costar el triunfo. De ahí que todos digan que están listos para debatir, aunque en realidad estos encuentros aún están en el aire. Por eso, esta semana política se inició con un debate sobre los debates.

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