
Fedesarrollo: al ritmo que vamos, para 2025 ya no lograremos producir 100 billones de pesos
El centro de estudios calculó que, con el ritmo de crecimiento económico actual, la diferencia entre el potencial del país y su realidad llegaría a pérdidas por 100 billones de pesos en 2025, lo equivalente a pagar 22 veces el presupuesto de Renta Ciudadana.
Por: Angélica Gómez
El centro de pensamiento Fedesarrollo calculó que, dado el bajo crecimiento económico que ha tenido el país en los últimos años, en 2025 la diferencia entre el crecimiento potencial o posible de Colombia y la realidad sería de 7,3 puntos porcentuales de la economía, lo que en plata blanca serían 100 billones de pesos.
Es decir, para el próximo año, con el ritmo de crecimiento económico actual, Colombia no logrará producir 100 billones de pesos, que son equivalentes a 22,7 veces el presupuesto asignado al programa de Renta Ciudadana para 2024, que según el Departamento Administrativo de Prosperidad Social era de 4,4 billones de pesos tras el ajuste presupuestal de junio.
Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, explicó que el país tiene problemas con la sostenibilidad del crecimiento económico y una de sus causas es la baja inversión, que está 11 por ciento por debajo del nivel previo a la pandemia, pues si bien estaba recuperándose lento, después del tercer trimestre de 2022 empezó a caer nuevamente.
“Inexorablemente, el país tendrá que volver a poner el crecimiento en el corazón de la política económica. Sin crecimiento es muy difícil avanzar en objetivos sociales”, advirtió Mejía.
Y agregó que, en ese esfuerzo por impulsar el crecimiento económico estructural del país, el mercado de capitales cumple un rol muy importante, pues hay investigaciones que demuestran que la profundización del mercado de capitales impulsa el crecimiento económico, la inversión en proyectos productivos.
“Colombia tiene una profundización de mercado (financiero y no financiero) de 63,8 por ciento del PIB, eso es 51,5 puntos porcentuales inferior al promedio global para su nivel de ingreso e implica pérdidas de oportunidad de crecimiento porque hay menor eficiencia en la asignación de ahorros en proyectos productivos”, señaló el economista.
A su vez, una de las causas de esta baja profundización del mercado es el bajo ahorro público o, como lo llamó Mejía, el desahorro público pues “obliga a una compensación del ahorro privado y ahí podría ocurrir un crowding out o desplazamiento del ahorro privado para un ahorro público que en algunos casos no tiene un gasto tan eficiente como podría tener el privado”. Según los cálculos de Fedesarrollo, durante el siglo XX el balance fiscal del país estuvo cerca del 0 por ciento, es decir, del balance completo.
Sin embargo, a partir de la Constitución de 1991, que garantiza el acceso a derechos y servicios públicos necesarios, se generó un desequilibrio fiscal que llegó al -3,6 por ciento anual estructural en promedio en la actualidad “y después de la pandemia, el promedio del balance es de -5,8 por ciento, ya veníamos de una situación difícil y después de la pandemia empeoró”, dijo Mejía.
Para darle la vuelta a la situación, el director del centro de pensamiento sugirió aumentar el ahorro público; retomar las recomendaciones de la Misión del Mercado de Capitales, como una eventual reforma al sector para solucionar varios de sus retos; eliminar o reducir la incertidumbre inversionista en sectores clave como energía o construcción, así como sobre las reformas estructurales, y reducir la tasa del impuesto sobre la renta para empresas, aunque no necesariamente en este momento de la economía colombiana por su consecuencia sobre el recaudo tributario.
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