
¿Cómo quieren gastar e invertir los recursos públicos Cepeda y De la Espriella?
Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda. Crédito: Fotoilustración CAMBIO / Kim Vega.
Aunque Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda plantean modelos económicos opuestos, ambos enfrentan el mismo desafío: ejecutar sus ambiciosas propuestas de gasto e inversión en una coyuntura en la que hay poco espacio para gastar, y un limitado margen de maniobra. ¿En qué consisten sus propuestas, y qué tan viables son fiscalmente?
Los planes de gobierno de Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda son bien diferentes. Diametralmente opuestos en muchas cosas, se podría decir. Pero independientemente de las visiones e ideas de cada uno, ambos candidatos presidenciales tendrán que enfrentarse a un reto mayor para poder cumplir las propuestas con las que están convenciendo a los colombianos de que son la mejor opción para la Casa de Nariño: que la plata les alcance.
El gasto del gobierno colombiano viene creciendo desde la pandemia, y el país está gastando por encima de sus ingresos. Para este año, según las proyecciones del Ministerio de Hacienda, el hueco en las finanzas públicas será de 106 billones, y para 2027 el desbalance se estima en 95,5 billones.
Aunque los dos candidatos tienen visiones muy distintas sobre la forma en que quieren usar los recursos públicos y sobre el tamaño del estado, si se analizan las propuestas de gasto público — en qué se usarían los recursos — y de inversión — qué sectores se priorizarían y cuál sería el papel del Estado — es posible concluir que ambos programas presentan retos y no todas las propuestas se concretarían fácilmente por las restricciones fiscales que tendrá el próximo presidente.
De hecho, el propio ministro de Hacienda Germán Ávila ha reconocido que las finanzas del país están contra las cuerdas y que el próximo gobierno tendrá que tramitar una reforma tributaria de cerca de 30 billones, en los próximos meses, para cumplir con las metas fiscales de 2027.
¿En qué planean gastar los candidatos?
Un informe elaborado por el Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana analizó las principales diferencias en relación a los planes de gasto e inversión de ambos candidatos. Los investigadores encontraron 58 propuestas de Cepeda y 40 de De la Espriella.
Según el análisis, De la Espriella apunta a activar la inversión a través del sector privado, los incentivos y el mercado. Cepeda apuesta por mayor inversión pública directa, con el Estado financiando y ejecutando proyectos estratégicos
“La pregunta es la misma para ambos: ¿Con qué recursos, en qué plazos y con qué capacidad de ejecución?”, dice Mauricio Salazar, director del Observatorio Fiscal, quien explica que es difícil y complejo estimar el costo de las propuestas de los candidatos.
Los planes de De la Espriella
De la Espriella propone crear créditos blandos y un programa de méritos para que los mejores talentos para educarse en la universidad en el programa de su interés, también programas de ciclos cortos en tecnologías de cuarta revolución industrial, bilingüismo, servicios y economía del cuidado, para formar a jóvenes productivos, una Universidad Virtual en Casa y “dar conectividad y computadores gratuitos”.

En el sector salud el abogado propone un plan de choque de 10 billones, revisar los ajustes que se le hicieron a la UPC (Unidad de Pago por Capitación) y reestablecer el flujo de recursos. También habla de fortalecer la medicina en atención primaria, promoción y prevención y en fortalecer la red hospitalaria, aunque no detalla las inversiones necesarias para esto.
Para el sector defensa propone reconstruir la fuerza pública y fortalecerla, y recuperar el sistema carcelario. En declaraciones públicas el abogado ha hablado de construir diez mega cárceles y de eliminar el Inpec.
En el plan de las ‘Primeras 13 propuestas para reconstruir la patria milagro’ de la campaña de De la Espriella se habla de reducir los costos de la energía, sin especificar cómo ni cuánto costaría.
Otra propuesta que aparece en su plan es “monetizar la economía del cuidado” con propuestas como dar un subsidio progresivo de maternidad para madres del régimen subsidiado, formar a 200.000 cuidadoras y crear un fondo de 500.000 millones de pesos para su autonomía económica. Además habla de subsidiar a las cuidadoras más vulnerables y de formar a 150.000 mujeres en economía digital.
Otra propuesta que está y en la que tampoco se detalla cómo se financiará es la creación del programa ‘País de propietarios’ para que los colombianos puedan comprar vivienda propia con intereses de 2 por ciento a 30 años.
Entre su abanico de propuestas también está la idea de formar a 100.000 jóvenes en prácticas más productivas de aporte al campo colombiano y con el apoyo de créditos, así como ampliar la frontera agrícola y productiva de Colombia en 1,5 millones. Un Mato Grosso colombiano, en las palabras de De la Espriella.
Una de las propuestas más cuestionadas del candidato es la que propone consolidar un ‘programa de ajuste fiscal’ que reduzca el tamaño del Estado hasta en una cuarta parte, así como lograr en un corto plazo un superávit fiscal primario — una diferencia positiva entre los ingresos del Estado y sus gastos, sin contar los intereses — lo cual supone un ajuste inicial de unos 70 billones, según cálculos de la propia campaña.
Además, en materia de impuestos, Abelardo de la Espriella propone dar apoyo fiscal a nuevas empresas de acción cultural y mega eventos; dar incentivos fiscales para promover la inversión privada en ciencia, tecnología e innovación; modernizar la Dian con inteligencia artificial y eliminar trámites y regulaciones.
Según el director del Observatorio Fiscal, aunque el foco de la propuesta de De la Espriella es reducir el tamaño del Estado, “la ambición con la que lo plantea es bastante grande y probablemente se verá obstaculizada por las inflexibilidades del gasto”.
Salazar reconoce que por la situación fiscal que enfrenta el país los mensajes de De la Espriella en relación a la reducción del gasto público “irían en la dirección correcta para corregir el déficit”, y destaca que también plantea cumplir la regla fiscal y renegociar la deuda pública, pero el experto advierte que no es claro con qué parámetros lo haría ni cómo.
Los planes de Cepeda
El equipo económico de la campaña de Iván Cepeda, liderado por Clara López, divulgó en los últimos días un documento con los doce ‘principios económicos’ de su programa. Uno de los puntos habla de “responsabilidad fiscal sin crueldad social” y reconoce que el país enfrenta un reto fiscal que debe asumirse con seriedad.

Para atender ese problema, la campaña propone un pacto fiscal y productivo en el que se combata la corrupción; que se revisen los beneficios tributarios que no generan empleo ni inversión; realizar en los primeros días una revisión rigurosa del gasto público y poner en marcha un programa de austeridad, y estabilizar la deuda con medidas concretas, graduales y viables.
Entre las propuestas del candidato del Pacto Histórico se destaca la idea de vincular al sector privado con el estado mediante el mecanismo de obras por impuestos, que permite reducir impuestos a cambio de construir proyectos sociales. También habla de un tratamiento preferencial a las empresas que contraten jóvenes certificados y de perseguir la evasión fiscal “con determinación”.
Entre sus programas bandera está un plan nacional de construcción de vías terciarias, para dinamizar las economías locales. Se habla de revivir el ferrocarril y las líneas férreas, y de hacer una reconversión de las energías tradicionales a las energías limpias.
También habla de crear un Sistema Nacional contra la Macrocorrupción y de canalizar al Fondo de reparación de Víctimas de la Corrupción “todos los capitales y recursos expropiados a los corruptos”. Y de “crear o adaptar un Banco del Pueblo que le permita a las comunidades más empobrecidas acceder directa y rápidamente a los recursos”.
En el sector Defensa, Cepeda propone impulsar una nivelación salarial progresiva para retener talento en la fuerza pública, de impulsar un sistema de salud integral para el sector y de una nueva ley para veteranos para darles oportunidades de empleo.
Otras de sus propuestas incluyen impulsar la autoconstrucción de vivienda, impulsar la compra estatal de la producción campesina y construir centros de acopio, plantas de transformación y redes de comercialización administradas por asociaciones campesinas, además de fortalecer el Sistema Nacional de Reforma Agraria, las instancias de concertación del movimiento agrario, las zonas de reserva campesina y otras territorialidades.
Su plan de gobierno también habla de reformar la contratación pública para permitir que juntas de acción comunal, asociaciones campesinas, organizaciones territoriales, mujeres cuidadoras y economía popular puedan contratar con el Estado.
Y propone también recuperar cadenas productivas como el algodón, el fique, la yuca y el café, “dándoles tecnología, infraestructura y acceso a mercados” y de industrializar el puerto de Buenaventura, entre otras iniciativas.
El director del Observatorio menciona que, desde una perspectiva fiscal, lo que el país necesita para su nivel de déficit y deuda es una propuesta de gobierno que controle el nivel de gasto público y complementariamente o sustantivamente esté acompañada por aumentos en los tributos.
“Las propuestas de Iván Cepeda tienen poca especificidad en materia fiscal. Le apunta de cierta forma a metas de recaudo, a que la Dian mejore y a una ley de Austeridad que no especifica muy bien qué elementos tendría. Hay muchas propuestas de mayor gasto público. Llama la atención que en el momento de insostenibilidad fiscal en que estamos no se menciona nada sobre la deuda pública ni sobre cumplir la regla fiscal”, dice Salazar.
Para el director del Observatorio Fiscal, el mayor reto que tendría el plan de Iván Cepeda es “de dónde va a salir la plata para los gastos que se quieren hacer”, y el mayor reto de Abelardo De la Espriella es si eventualmente puede reducir el tamaño del Estado en las proporciones que propone, una propuesta que es el corazón de su campaña, y reducir el gasto público implica necesariamente pasar por negociaciones en el Congreso y adelantar reformas.
El observatorio cuestiona que tanto las propuestas de Cepeda como las de De la Espriella “presentan un nivel limitado de detalle sobre mecanismos concretos de implementación”, así como los criterios con que se focalizarían las medidas y sus efectos en las cuentas públicas.
En el papel cada candidato tiene un amplio abanico de propuestas, pero en la práctica no es claro cuánto podrían costar, cómo se van a financiar, o incluso qué tan viables son los planes de gasto e inversión que proponen los dos candidatos a la presidencia de la República.
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