
El oscuro expediente contra José Miguel Narváez que destapó peleas entre los exjefes paramilitares
Entró en la recta final un juicio contra José Miguel Narváez por concierto para delinquir con las Autodefensas. Fotoilustración: Kim Vega-CAMBIO.
El juicio contra el exsubdirector del DAS como ideólogo de las Autodefensas entró en su recta final. El proceso ha destapado tensiones y reclamos entre exjefes paramilitares por la solidez de las versiones entregadas en Justicia y Paz y revelado supuestos episodios de pérdida de memoria. El caso esta muy ligado al secuestro de Piedad Córdoba y al asesinato de Jaime Garzón.
Por: Ana María Cuesta
El asesinato del periodista Jaime Garzón, el secuestro de la exsenadora Piedad Córdoba y la tortura de la periodista Claudia Julieta Duque: a estas alturas, el nexo entre José Miguel Narváez y las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) parece un asunto obvio. Sin embargo, en un juzgado de Bogotá aún queda pendiente la resolución de un juicio que determinará si el exsubdirector del extinto Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) se concertó o no con los paramilitares para cometer atrocidades.
La jueza décima penal del circuito especializado de Bogotá, Martha Cecilia Artunduaga, está próxima a dictar un fallo en el proceso en el que la Fiscalía acusó a Narváez como el ideólogo de las AUC, como quien los instruyó y adoctrinó para que asesinaran a líderes de izquierda, defensores de derechos humanos e integrantes de organizaciones humanitarias a partir de la cátedra ‘¿Por qué es lícito y no es pecado matar comunistas?’, que Narváez ha negado con vehemencia.
Los hechos por los que se le investiga están relacionados con su rol en el DAS, organismo al que asesoró externamente en asuntos de inteligencia, en el que trabajó oficialmente durante cinco meses, entre junio y octubre del año 2005, y del que fue declarado insubsistente ese mismo año por orden del entonces presidente Álvaro Uribe Vélez.
A Narváez se le acusa de adoctrinar a comandantes paramilitares, con la venia de su jefe máximo Carlos Castaño Gil, papel que habría ejecutado entre los años 1996 y 2006, cuando se desempeñó en varios roles como asesor de Fedegán, oficial de reserva, asesor de las Fuerzas Militares y profesor de la Escuela Superior de Guerra -en psicología de la subversión, procesos de paz, operaciones psicológicas e ideologías y guerra política-.
Crédito: Colprensa.
El nuevo fallo que se ‘cocina’ sobre Narváez
Según la acusación, formalizada en 2019, Narváez fue cercano a Carlos Castaño, tuvo una relación “directa y cercana” con las AUC y capacitó a sus altos mandos, a quienes “instruyó sobre sus ideas políticas que llevaban a sentenciar a muerte a personas que eran cercanas a las ideas de izquierda, incluyendo en sus clases listas de nombres de defensores de derechos humanos, profesores universitarios y miembros de ONG”.
La jueza Artunduaga, quien el año pasado condenó a Narváez por torturar psicológicamente a la periodista Claudia Julieta Duque, deberá dictar una nueva sentencia que determine si el acusado incurrió en el delito de concierto para delinquir agravado con fines de promover grupos paramilitares, por el que podría imponerle una pena de hasta 18 años de prisión.
El exsubdirector del DAS ya acumula 28 años de cárcel por instigar a Carlos Castaño para ejecutar el secuestro de Piedad Córdoba, otros 26 años de prisión por determinar a Castaño para ordenar el asesinato de Jaime Garzón, y 12 años de cárcel por torturar a Duque, periodista que investigó activamente el crimen del célebre humorista.
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Los jueces que condenaron a Narváez por el asesinato de Garzón y por el secuestro de Córdoba ya se han pronunciado sobre lo que ahora deberá definir la jueza Artunduaga. El pasado 6 de octubre, la jueza tercera penal especializada de Medellín, Claudia Castro, acreditó que Narváez difundió discursos de odio como “conferencista en campamentos paramilitares, donde promovía la eliminación física de quienes consideraba enemigos ideológicos”.
Y en 2018, el juez séptimo penal especializado de Bogotá, Ricardo Mojica Vargas, aseguró que está probado que Narváez “en repetidas ocasiones hizo presencia en los campamentos de las denominadas Autodefensas y sostuvo reuniones con su máximo líder Carlos Castaño”.
La jueza Artunduaga deberá determinar si está plenamente probada la tesis de la Fiscalía sobre las cátedras antisubversivas que provocaron que los paramilitares exterminaran a otros, o si los señalamientos contra Narváez son una “retaliación” o han sido construidos por testigos de oídas, como defiende él.
Las tensiones entre ‘exparas’ develadas en el expediente
CAMBIO revisó todas las declaraciones que se practicaron en el expediente contra Narváez, que en pocos meses se fallará, y en el que se pidieron pruebas como certificaciones de los vuelos de los viajes que presuntamente hizo a los campamentos de Carlos Castaño. El exjefe paramilitar Salvatore Mancuso declaró a finales de 2023, con posterioridad de su extensa comparecencia ante la Jurisdicción Especial para la Paz. Y en 2024 se practicaron los testimonios de los excomandantes Fredy Rendón Herrera, alias el Alemán; Jorge Iván Laverde, alias El Iguano; Hebert Veloza, alias H.H; y Aldides de Jesús Durango, alias René.
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También se escuchó al excapo y amigo personal de Castaño Gabriel Puerta Parra, alias el Doctor, quien falleció a principios de este año. A Juan Rodrigo García Fernández, exasesor civil de las Autodefensas y hermano de alias Doble Cero, excomandante del Bloque Metro. Y a Mauricio Aranguren, escritor de Mi confesión, la biografía de Castaño Gil en la que ubican a Narváez dentro del ‘grupo de los seis’, conformado por poderosos que supuestamente asesoraron a las AUC.
Las declaraciones practicadas el año pasado han arrojado tensiones y peleas entre los propios excomandantes ‘paras’ por los testimonios que entregaron en el contexto de su desmovilización. Por ejemplo, alias el Iguano, excomandante del Frente Fronteras del Bloque Catatumbo, sugirió que algunas de las versiones que entregaron los exjefes de las AUC constituyen testimonios de oídas, que habrían sido inducidos por algunos exjefes.
“Yo no puedo decir que ahí arrimó el señor Narváez a darme a mí una clase de eso porque estaría faltando a la verdad. ¿Qué dije en Justicia y Paz? Manifesté lo que he escuchado. ¿Lo debí haber hecho? No sé. No sé si lo debí haber hecho porque hoy en día nos han surgido muchos problemas por ello”, expresó Laverde, insistiendo que cuando surgió el proceso de Justicia y Paz le expresaron que existía una traición y que todos debían volverse unos “sapos”.
‘El Iguano’ aseguró que dio una declaración contra Narváez por hechos que escuchó del fallecido Iván Roberto Duque, alias Ernesto Báez, con quien aseguró tener una amistad cercana. “Hoy en día lo veo como un error porque yo por qué tengo que hablar de lo que yo escuché, yo tengo que hablar de lo que yo vi”, manifestó Laverde ante la jueza. La versión de ‘el Iguano’ es la génesis del proceso que Artunduaga deberá resolver sobre Narváez, pues en la audiencia preparatoria del juicio ella misma aseguró que la investigación se originó por una compulsa de copias por una versión que este ex ‘para’ brindó en 2008, sobre el adoctrinamiento de Narváez a las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá.
“Entonces me dice ‘Pedrito’, me decía Ernesto Báez a mí, ‘Pedrito, tengo entendido que usted tiene una audiencia el día de mañana, que le van a preguntar sobre algunos políticos de norte de Santander y el Chocó y unos alcaldes y unos gobernadores. ‘Sí, señor’. Y me dijo, ‘Ve, vos te acordás, porque el día que yo creo que yo vi al señor Narvaez, yo estaba con Báez en Córdoba. Vos te acordás una vez que estábamos en La 35 que había un señor de gorra, de gafitas negras, que es este que era director del DAS. ‘Eh, yo no me acuerdo, doctor, la verdad, yo no’ (…) Con todo esto que ya yo había escuchado, me dice Báez a mí ‘ese es el mismo que llevó los casetes, el mismo de los de Garzón, el mismo de todo’. Y me dijo, ‘Pedrito, aquí hay que hablar de todo el mundo. Si usted no menciona esas cosas que usted escuchó, usted pierde los beneficios’”, añadió Jorge Iván Laverde el 20 de marzo de 2024.
En otra diligencia el 20 de febrero de 2024, Hebert Veloza, alias H.H., excomandante del Bloque Bananero de las AUC, cuestionó una versión que entregó El Iguano involucrando a Narváez en el crimen de Jaime Garzón. También puso en duda que él hubiera participado de las conferencias que se dice que él dictó sobre el asesinato de comunistas.
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“Nosotros estábamos en La Alpujarra, cuando estábamos iniciando las versiones de Justicia y Paz, y yo estaba en una sala al lado de donde el Iguano, nosotros hicimos un receso y yo estaba sentado afuera cuando ‘El Iguano’ estaba declarando que Carlos Castaño le había preguntado que qué opinaba si mataba a Garzón o si no lo mataba. Y que lo había puesto a escuchar unos casetes. Cuando salió le dije ‘Iguano usted por qué hace eso’. Si Carlos a nadie le contó, ni nosotros que éramos cercanos a él sabíamos que había matado a Garzón, porque él siempre negó que mató a Garzón, él siempre lo negó, lo negó y lo negó. Es imposible que usted lo hubiera sabido. Entre otras cosas usted no era un tipo en esa época de un rango y yo le dije ese día ‘yo estoy seguro y apuesto mi cabeza que usted nunca se sentó con Carlos Castaño’. Él dijo ‘usted cuente lo suyo y yo cuento lo mío. Y yo le dije ‘no haga eso porque se va a meter en problemas’”, declaró alias H.H., quien declinó este año a la gestoría de paz ofrecida por el presidente Gustavo Petro a los excomandantes paramilitares.
‘H.H.’ aseguró que “siempre he tenido muchos problemas en esta cuestión y en Justicia y Paz ha habido muchos problemas por algunos que nos hemos decidido a contar la verdad y otros que no han querido que la contemos”. Interrogado sobre a quiénes se refiere con que no quieren contar la verdad indicó que “a muchos otros, no tengo más que decir”. Sobre el crimen de Garzón reconoció que tiempo después se enteró que Castaño sí lo ordenó, a través de La Terraza, banda liderada por alias Don Berna.
En el proceso, Aldides de Jesús Durango, alias René, excomandante del Bloque Suroeste de las AUC, también reveló que fue el primer paramilitar que se retiró de Justicia y paz. “Vi que no era muy garante”, afirmó sin mayores detalles.
La pérdida de memoria del hermano de ‘Doble Cero’y ‘El Alemán’
En las diligencias del juicio contra Narváez también trascendieron hechos curiosos confesados por Fredy Rendón Herrera, alias el Alemán. El excomandante del Bloque Élmer Cárdenas de las AUC aseguró no acordarse con lujo de detalles de las situaciones que relató anteriormente debido a que tuvo un accidente que incidió en su supuesta pérdida de memoria.
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—Las diligencias que usted rindió el 16 de julio de 2009, otra del 10 de julio de 2010 y otra del 24 de junio de 2013. Yo le pregunto, usted rindió esas versiones en esas fechas y, ¿esas fechas fueron anteriores o posteriores al accidente que usted le señaló a la señora juez que usted dice que se le han presentado problemas de memoria? ¿Eso fue anterior o posterior? —dijo la fiscal delegada Patricia Lucero Giraldo.
—Si vemos las fechas, fueron anteriores, respondió el Alemán.
—¿Cuándo fue su accidente?”—añadió la fiscal.
—Si no me equivoco, fue hace 5 años —respondió Rendón.
—Aproximadamente fue en 2018 —concluyó la fiscal sin que él recordara cuándo.
El Alemán respondía ante las preguntas que se le hicieron indicando que se ratificaba en todo lo que ya había declarado en el pasado. Sobre Narváez, a quien identificó como un hombre “muy antisubversivo”, aseguró que lo vio en una ocasión con Carlos Castaño, en la finca La 35.
También se refirió a una declaración que dio anteriormente en Justicia y Paz, en la cual dijo que Narváez “mandó a matar a 50 personas”. “Me ratifico en lo mismo, en lo dicho en esa diligencia, porque con la vehemencia con la que el señor Narváez dio su cátedra pues uno que no es caído del zarzo deduce que todas esas organizaciones sociales y ese tipo de ONG que salieron a relucir en su momento pues les estaban poniendo una lápida, pero ya posterior que fui conociendo este señor, cómo actúa y como piensa, pues allí se habla de eso”, relató el Alemán en diligencia el 19 de febrero de 2024.
Otro testigo que manifestó un problema de memoria fue Juan Rodrigo García Fernández, hermano del exmilitar Carlos García Fernández alias Doble Cero, excomandante del Bloque Metro de las AUC. El testigo ejerció como exasesor de las Autodefensas y como vocero civil de del Bloque Élmer Cárdenas, al mando de alias El Alemán.
“Hoy yo trato de recordar cosas, nombres, fechas, momentos, en mi cabeza hay confusión y por lo tanto no puedo afirmar cosas”, señaló García, refiriendo que tuvo una cirugía de corazón abierto en 2014 que ha afectado su memoria, pero que sí recuerda hechos que declaró entre 2008 y 2010.
“Del encuentro con el doctor Narváez en un hotel de Medellín tengo una memoria no muy clara pero sé que me reuní con él en un hotel de Medellín. Sé que estaba acompañado del señor Jairo Alarcón de la universidad de Antioquia”, añadió García, señalando que en ese encuentro Narváez habló de las Convivir. También dijo que no recuerda si lo vio con otros miembros de las AUC.
Salvatore Mancuso dice que las confesiones no han sido ‘libreteadas’
El exjefe paramilitar Salvatore Mancuso desmintió, a su turno, las versiones que sugieren que las declaraciones entregadas en Justicia y Paz fueron libreteadas o concertadas en la cárcel, como sugirió ‘El Iguano’ y como le reclamó Narváez.
Crédito: Pablo David -CAMBIO
“Nosotros teníamos un acuerdo con el Gobierno nacional y era que nos iban a reunir en determinadas colonias penales agrícolas y centros de reclusión con los hombres y mujeres que estuvieron bajo nuestro mando. Para poder reunir las verdades del conflicto armado porque era uno de nuestros compromisos. De hecho, hubo una propuesta para hacerlo en unos estadios, de manera pública. Pero cuando estas verdades empezaron a tocar la responsabilidad en crímenes de guerra entonces nunca permitieron eso. Cuando esos compromisos adquiridos por el Estado no los cumplió y vieron que estaba comprometida la responsabilidad del Estado en crímenes de guerra, por la alianza con las AUC, no permitieron que se adelantara eso. Entonces empezaron (…) para que no pudiéramos construir la verdad, así que no era libretear, es un compromiso de reconstruir los hechos de tantos años de guerra y a eso nos dedicamos durante ese tiempo, a reconstruir los hechos para poder plasmarlos dentro de las diligencias de Justicia y Paz”, expresó Mancuso, hoy en libertad por su gestoría de paz.
En la diligencia contra Narváez, Mancuso se ratificó en los señalamientos en su contra, asegurando que se reunió con él en campamentos y que el exsubdirector del DAS hizo lo propio con Carlos Castaño, con el Alemán, con Doble Cero, Jorge 40 y otros excomandantes como El Iguano, quien negó su asistencia. “Hizo señalamientos de las personas que creía que estaban en la subversión. En algunos momentos, con base en esa información que nos daba el doctor Narváez, las Autodefensas actuábamos militarmente contra esas personas”, señaló Mancuso.
Sobre cómo fueron las conferencias y el adoctrinamiento, Mancuso aseguró que “nos sentábamos, él llevaba una maleta llena de libros. Lo mandábamos a recoger a Montería. Allí se reunía, hablaba con nosotros, nos mostraba cuál era el panorama político, hacia dónde iban las guerrillas, cuáles eran los objetivos que se perseguía (…) todas las charlas eran antisubversivas, sobre el daño que le hacía la guerrilla al país, el objetivo de la toma del poder por las armas y la instauración de un régimen totalitario”.
“La cátedra nunca se dictó”
Narváez se encuentra recluido en un centro de detención para militares en Facatativá. En sus juicios ha asegurado que las declaraciones que han dado los paramilitares en su contra no son más que una “retaliación” por unas denuncias que él hizo contra Carlos Mario Jiménez alias Macaco, excomandante del Bloque Central Bolívar de las AUC, a quien señala de haber infiltrado al DAS apoderándose de una central de inteligencia.
En su narrativa, la cátedra para matar comunistas que le ha perseguido en los últimos veinte años ha sido una mentira. “Nunca se dictó, jamás. ¿Cómo se les va a dictar a unos asesinos una cátedra de lo que es lícito e ilícito?”, aseguró. La jueza Artunduaga, que ya lo condenó el año pasado, tendrá que poner el punto final.
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