
F-16 versus Gripen: costos, modelos y desempeño de los cazas que Colombia no compró
El presidente Gustavo Petro firmó un acuerdo por 16,5 billones de pesos para la adquisición de 17 aviones de combate suecos, pese a los cuestionamientos por su alto costo. CAMBIO consultó a expertos para conocer las características técnicas y las limitaciones operativas de los cazas F-16, una de las opciones descartadas en el proceso de renovación de la flota.
Por: Jonathan Beltrán
Desde finales de la década de 1980, los aviones Kfir han surcado los cielos de Colombia, vigilando fronteras y apoyando operaciones en un país marcado por desafíos de seguridad. Sin embargo, luego de más de tres décadas de vuelos constantes, los cazas comenzaron a mostrar el inevitable desgaste de su larga trayectoria y obligaron a planear una renovación de la flota.
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Ante la reducida vida útil de los aviones fabricados en Israel, el gobierno de Juan Manuel Santos puso sobre la mesa la necesidad de evaluar nuevas opciones de combate que garantizaran la capacidad operativa de la Fuerza Aérea. Pero el Acuerdo de Paz con la extinta guerrilla de las Farc dejó en un segundo plano la modernización de los cazas.
La pandemia por covid-19 también retrasó las negociaciones durante la administración del expresidente Iván Duque, y el acuerdo de 650 millones de dólares que firmó durante su gobierno terminó perdiendo vigencia por su vencimiento. Por eso, desde su llegada a la Casa de Nariño, el presidente Gustavo Petro reactivó las negociaciones internacionales para completar la reestructuración de la flota actual.

El jefe de Estado analizó tres ofertas que estaban sobre la mesa: los F-16 estadounidenses, los Rafale franceses y los Gripen suecos. A finales de 2022, todo apuntaba a que los aviones elegidos para avanzar en la renovación de la flota serían los Dassault Rafale, pero el vencimiento del Conpes promovido por Duque y el alto costo de esas aeronaves terminó frenando la negociación.
El pasado 14 de noviembre, más de tres años después de la reactivación del proceso, el presidente Petro firmó el acuerdo definitivo con la compañía Saab para la compra de 17 aviones Gripen por 16,5 billones de pesos. El Gobierno anunció que la adquisición de las aeronaves de combate permitiría cerrar un capítulo marcado por demoras e incertidumbres. No obtante, la decisión ha generado nuevos cuestionamientos sobre el costo y la conveniencia del modelo elegido.
Los F-16 en detalle: tecnología, desempeño y costos operativos
El Lockheed Martin F-16 Block 70, la versión más moderna del caza estadounidense es un avión compacto con alta eficiencia en combate debido a su maniobrabilidad y capacidad para responder a escenarios complejos. De hecho, se caracteriza por su precisión en ataque, su rendimiento en todo tipo de condiciones climáticas y su capacidad para detectar y enfrentar amenazas a baja altitud con sistemas de última generación.

Santiago Rivas, analista experto en aviación militar, explicó a CAMBIO que los F-16 son unos de los cazas más reconocidos a nivel internacional por estar integrados a las fuerzas aéreas de cerca de 30 países. Según el analista, su uso extendido entre aliados de Estados Unidos se debe a su capacidad para volar largas distancias, realizar maniobras de alta exigencia e integrar armamentos avanzados.
“El F-16 es un avión probado en escenarios reales, con una logística madura y una cadena de soporte que pocos cazas en el mundo pueden igualar. Para cualquier país, una de sus principales fortalezas es la previsibilidad operativa: los pilotos saben exactamente qué puede hacer, cuánto cuesta mantenerlo y cómo se comporta bajo presión”, afirmó Rivas.

La Fuerza Aérea de Estados Unidos explica que el F-16 ofrece una combinación entre ingeniería avanzada y aspectos de diseño que prioriza su control y resistencia. Esos cazas, con los que cuentan países como Venezuela y Chile, también incorporan sistemas de apoyo electrónico que mejoran su capacidad de supervivencia en misiones prolongadas y permiten integrar distintas configuraciones de armamento según las necesidades operativas.
Con sus 14,8 metros de longitud y 9,8 de envergadura, el F-16 alcanza velocidades cercanas a las 1.500 millas por hora y puede operar por encima de los 50.000 pies de altitud. Además, con su peso de 9,2 toneladas, registra un costo por hora de vuelo cercano a los 12.000 dólares, y es capaz de transportar misiles, bombas guiadas y tanques externos de combustible.
F-16 versus Gripen: ventajas y desventajas de los aviones de combate
Erich Saumeth, investigador especializado en defensa y seguridad, explicó a CAMBIO que una de las principales ventajas del F-16 en comparación con los aviones suecos corresponde a su madurez operacional. Los cazas estadounidenses integran los sistemas de 28 países con más de 4.600 operativas, mientras que los Gripen son utilizados por seis ejércitos en el mundo y solo Brasil y Suecia han operado el modelo E/F adquirido por Colombia.

Para el especialista, la venta extendida de los F-16 Block 70 garantiza un respaldo logístico consolidado con mayor facilidad para conseguir repuestos, acceder a mantenimientos y contar con instructores especializados. En contraste, los Gripen E/F aún se encuentran en una fase temprana de incorporación y pruebas en algunos de los países que los han adquirido, por lo que su soporte operativo continúa en desarrollo.
Santiago Rivas, experto en aviación militar, explicó que los Gripen presentan un costo por hora de vuelo cercano a los 8.500 dólares, un 29 por ciento menos en comparación con los cazas estadounidenses ofrecidos a Colombia. Sin embargo, los suecos cuentan con un motor menos potente, menor espacio disponible para armamento y un alcance más reducido debido a su límite de combustible.

El F-16 cuenta con la ventaja de haber sido probado en múltiples escenarios reales de combate con países con alta capacidad militar, mientras que los Gripen son utilizados por países como Hungría, República Checa y Tailandia. Para compensarlo, el Ministerio de Defensa anunció que pilotos y técnicos recibirán entrenamiento en Brasil para emplear sus sistemas de armas en simuladores.
“No es una desventaja en absoluto adquirir una versión nueva que implique crear doctrina y pedagogía. Todos los aviones pasan por ese proceso. No obstante, el F-16 tiene plena integración con protocolos, enlaces de datos y armamento estándar de países de la Otan y socios estratégicos. Esto no ocurre al mismo nivel con el Gripen, cuya red de usuarios es más pequeña”, explica Saumeth.
¿Por qué Colombia adquirió los aviones Gripen y qué sigue en el proceso?
A finales de 2022, cuando el Gobierno de Petro se inclinaba por los aviones Dassault Rafale, la opción menos costosa correspondía a la planteada por Saab. La compañía sueca solicitaba 2.600 millones de dólares, una cifra competitiva frente a los 3.000 requeridos para la compra de los F-16 y a los 3.500 cobrados por los 24 cazas franceses disponibles.
En diálogo con W Radio, el presidente de Saab, Micael Johansson, cuestionó que el Gobierno colombiano optara por la alternativa más costosa del mercado. Sin embargo, tres años después, el precio inicial aumentó un 36,7 por ciento y la compra de los Gripen se cerró en cifras cercanas a los valores previstos por las otras dos compañías en puja.
The F-16 Fighting Falcon: trusted by 29 nations, battle-proven, supported 24/7 and ready for any mission—every time. ✈️ pic.twitter.com/WPjwVstJ3c
— Lockheed Martin (@LockheedMartin) November 21, 2025
El presidente Petro aclaró que el valor de 215 millones de dólares por cada aeronave incluye también los costos asociados a un centro de simulación avanzada con cuatro cabinas, armamento, integración de sensores, bancos de mantenimiento y entrenamiento a los pilotos y técnicos. Además, enfatizó en que su mantenimiento es menos costoso en comparación con los otros cazas considerados.
El Ministerio de Defensa, a su vez, argumentó que la decisión correspondía a una reducción del 18 por ciento en costos de operación y una proyección de 40 o 50 años de uso para los aviones. Ante esos elementos expuestos por la cartera, los especialistas consultados coinciden en que las tres aeronaves en la puja presentan un desempeño similar a largo plazo, y advierten que los costos de mantenimiento del Gripen podrían ser mayores debido a su limitada cantidad de unidades en operación a nivel mundial.

El Gobierno anunció que los cazas suecos arribarán al país en un plazo de entre 14 y 18 meses, pero Rivas y Saumeth plantean que los procesos de validación pueden aumentar el tiempo requerido para que entren en operación. Además, antes de que los Gripen vuelan por el país en reemplazo de los cazas israelíes, el contrato tendrá que superar los criterios técnicos, legales y económicos sobre los que la Contraloría ya puso la lupa.
Los cuestionamientos al contrato para la compra de los aviones Gripen
La Contraloría General solicitó al Ministerio de Defensa información detallada sobre el contrato con el que se adquirieron las aeronaves monoplaza y biplaza de la empresa Saab. En su petición, el órgano de control reiteró que la cartera debía entregar todos los informes tenidos en cuenta sobre las opciones evaluadas para tomar la decisión final en el proceso.
Ante los cuestionamientos por el costo de los aviones y las desventajas operativas en comparación con las otras dos alternativas, el presidente Gustavo Petro indicó que la oferta del F-16 aplicaba solo para aviones de segunda mano. Sin embargo, la empresa estadounidense reveló que la oferta de 2022 contemplaba la entrega de nuevos modelos y permaneció vigente hasta julio de 2024.

El primer mandatario rechazó las críticas sobre supuestos sobrecostos y reiteró que el precio de 215 millones de dólares por cada aeronave contempla otros cargos operativos del proceso. Según el presidente, el acuerdo contempla incluso la destinación de recursos de la empresa sueca a la construcción parcial del hospital San Juan De Dios y a una planta de producción de paneles flexibles en el Caribe.
En medio de los cuestionamientos, el exsecretario de Transparencia Camilo Enciso solicitó a la Unidad Anticorrupción de Suecia abrir una investigación sobre la supuesta participación indebida de la primera dama, Verónica Alcocer, en la compra de los aviones. Según el jurista, en el caso se debería investigar si se presentaron y ofrecieron beneficios irregulares con el propósito de influir en decisiones de contratación militar.
El Ministerio de Defensa anunció que entregará la información solicitada por la Contraloría y otros organismos de control para resolver las dudas sobre el proceso de contratación. En ese sentido, la cartera reiteró que en la elección del nuevo modelo participaron de forma exclusiva equipos multidisciplinarios de la Fuerza Aérea que evaluaron aspectos como autonomía, desempeño, costos de operación e incorporación de armamento.

Finalmente, será la Contraloría la encargada de establecer si en el proceso hubo falta de competencia real entre oferentes, modificaciones en los requisitos técnicos que pudieran haber favorecido a un proponente y riesgos de dependencia tecnológica que comprometan la operación futura de la Fuerza Aérea. Una vez resueltos esos cuestionamientos, iniciará la primera fase del contrato suscrito a precios fijos que se financiará con vigencias futuras hasta 2032.
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