
Henry Chacón, el favorito para contralor del Cesar, su acusación por asesinato y su relación con los Gnecco
Henry Chacón, posible nuevo contralor del Cesar, junto a Cielo Gnecco y Popo Barros Gnecco. Composición Kim Vega.
Respaldado por el grupo político más poderoso y cuestionado del departamento, el exalcalde de Curumaní parece tener el camino despejado para el cargo. Con su triunfo, el clan aseguraría más de cuatro periodos de control sobre la entidad.
Por: Rainiero Patiño M.
Henry Chacón Amaya es considerado un barón político en el centro del departamento del Cesar. Como prueba de esto están sus tres periodos como alcalde del municipio de Curumaní. Esto también lo ha convertido en un aliado apetecido por distintos grupos con aspiraciones electorales, por eso, en estos días, el exalcalde está otra vez en el centro de la atención local y su nombre suena como favorito para llegar al cargo de contralor departamental. Pero alrededor de este favoritismo flotan algunos líos legales y preguntas sin responder, como la acusación como posible determinador del crimen de una exconcejal y sus vínculos con el señalado clan Gnecco.
El pasado 20 de noviembre, la Universidad Distrital Francisco José de Caldas publicó los resultados de la convocatoria para el cargo de Contralor del Cesar, período 2026-2029, convocado por la Asamblea Departamental. Según el informe, Chacón Amaya obtuvo un puntaje de 96 sobre 100 en la prueba de conocimientos.
Con ese resultado, cuestionado por algunos, debido a la nula experiencia del candidato en temas de control fiscal, Chacón quedó ubicado de segundo entre los tres finalistas con mayor puntaje. El mejor resultado de la prueba lo obtuvo el contador Carlos Luis Cassiani Niño, que es actual trabajador de la Contraloría Departamental (99 puntos); y el tercero, Luis José Rodríguez Torres, exsecretario de Educación del departamento del Cesar (97 puntos).
El cargo, sin embargo, será definido por votación directa de los diputados en la Asamblea Departamental. Y, aunque los otros dos opcionados también son señalados de ser fichas de los Gnecco, la alianza para llevar a Chacón al triunfo se definiría con 10 de los 11 votos de los diputados alineados bajo el mando del Clan, según le contó a CAMBIO una fuente con conocimiento del caso en el departamento.
Toda la coordinación estaría bajo la supervisión del diputado Popo Barros Gnecco, quien es visto como los ojos y las manos negociadoras del grupo dentro de la Asamblea. Y con el respaldo de un acuerdo político con la familia De la Peña, amos y señores del negocio del chance en el Cesar y uno de los grandes electores en este momento, quienes ya anunciaron su propio candidato a la Cámara de Representantes para las próximas elecciones.
“Fue el determinador del crimen de López”
El 26 de noviembre de 2003, integrantes del frente Resistencia Motilona del Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) asesinaron a la exconcejal del municipio de Curumaní (Cesar) Ana Cristina López de Moreno. El crimen habría sido motivado por las actividades políticas de la víctima, según establecieron las investigaciones de la Fiscalía.
Durante largos años no se supo mucho de los detalles y móviles del asesinato. El caso retomó fuerza cuando exintegrantes de las AUC, en medio del proceso de Justicia y Paz, señalaron a Chacón de tener nexos con esa organización criminal y de ser uno de los determinadores del crimen de López.
Los testimonios claves del caso fueron los de Wilson Poveda Carreño, alias Rafa, quien fuera segundo al mando del frente Resistencia Motilona de las AUC, y Néstor Quiñonez Quiroz, alias Yuca, quienes dijeron que el político estaría detrás del crimen.
Por tal motivo, en junio de 2014, la Fiscalía 56 delegada ante el Tribunal Superior de Bogotá ordenó la detención, sin beneficio de excarcelación, en contra de Chacón.
Desde ese momento y durante dos años, se le perdió el rastro al político, quien se convirtió en prófugo de la justicia. Luego, la defensa de Chacón, en cabeza del ex fiscal general de la nación, Mario Iguarán, solicitó al Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Valledupar un control de legalidad a la medida de aseguramiento.

De esta manera, bajo la presunción de inocencia, Chacón se volvió a postular y ganó, por tercera ocasión, la Alcaldía de Curumaní para el periodo 2020-2023. Sin embargo, el 22 de septiembre de 2020, un fiscal de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales de la Fiscalía ordenó la captura de Chacón como presunto determinador del crimen.
Hombres del CTI y del Gaula Militar lo capturaron en esa misma población. Junto a Chacón fue acusado el ex representante a la Cámara por el Cesar, Miguel Ángel Durán.
“Ellos (Durán y Chacón) eran amigos de la organización y lo que les faltaba era colocarse el camuflado. El señor Miguel Durán a cada rato iba a reunirse con Omega (…) El alcalde iba a reunirse con Omega, con Hárold y conmigo en 2002 para entregarle cuentas de contratos, para dar información. Él llegó a la Alcaldía porque hubo colaboración de la organización, con la cuestión de votos, y le decían a la gente ‘este es miembro de las AUC y hay que votar por él’ y el que no declinaba era objetivo militar y se moría”, señaló alias Rafa, según registros de prensa de la época.
En consecuencia, el mandatario fue acusado de los delitos de concierto para delinquir agravado y homicidio en persona protegida. El alcalde Chacón permaneció privado de la libertad en la Cárcel Judicial de Valledupar de manera preventiva hasta finales de octubre de 2020, cuando el Juzgado Segundo Penal le otorgó la libertad tras el recurso de habeas corpus. Así pudo volver a su cargo.
En 2021, en diálogo con El Pilón de Valledupar, Chacón cuestionó la decisión del fiscal del caso y las declaraciones de los exlíderes paramilitares en su contra. “Cómo es posible que un fiscal me da orden de captura conociendo a los testigos que hacen parte de mi proceso, los mismos testigos del exalcalde de Pelaya, Marco José Gutiérrez, condenados por un juez en febrero de 2019 por falsos testigos, y que fueron pruebas trasladadas del proceso de Henry Chacón, de Miguel Durán, de Alexander Toro, donde el juez determinó que eran falsos testigos y los condenó y les quitó los beneficios de Justicia y Paz”, señaló en ese momento.
Y en declaraciones a Radio Guatapurí, el pasado 23 de noviembre, Chacón indicó que hasta que el caso sea resuelto en última instancia, no podría ser capturado por decisión de un juez. “Y como estoy en Ley 600, es un tema que es lento y es complejo, eso puede durar entre 3 y 10 años más”, detalló el exmandatario. Además, señaló que cada vez que aspira a algún cargo le “aparece algún problema”, dando a entender que se podría tratar de un tipo de persecución política.
El crimen de López fue ejecutado en medio del control ejercido por el Bloque Norte de las AUC en varias zonas de la región Caribe. En el departamento del Cesar, según documentó la Fiscalía, operó la estructura criminal Frente Mártires del Cesar, creado por Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40. De esta organización fueron documentados 1.370 hechos delictivos. Sin embargo, del Frente Resistencia Motilona se sabía muy poco hasta que varios desmovilizados del Bloque Norte confesaron que hicieron parte del grupo y que su accionar se concentró en el centro del Cesar y su frontera con Norte de Santander.
“Entre 2001 y 2004, este grupo llegó a tener 600 hombres y su jefe fue Jeferson Enrique Martínez López, alias Omega, un lugarteniente de Jorge 40 que fue asesinado en noviembre de 2007 en una finca en Copacabana, Antioquia”, según un informe publicado por el sitio Verdad Abierta. Este sería el mismo líder, que según alias Rafa, se reunía con el alcalde Chacón.
Nada a la suerte y no hay quinto malo
La misma fuente le dijo a CAMBIO que “un acuerdo político entre los Gnecco y la familia de la Peña, liderados por Fernando y Carlos, dos reconocidos políticos y poderosos del negocio de la red de apuestas en el Cesar, tiene gran peso en la posible elección de Chacón”.
El acuerdo consistiría en que Chacón, quien históricamente ha respaldado a los candidatos de los de la Peña, se convierta en una pieza clave para el control de varios de los actuales alcaldes municipales. En contraprestación, los Gnecco apoyarían a Gumer de la Peña, quien sería el candidato de la familia en las próximas elecciones al Congreso, bajo el aval del Partido de la U.
Con relación a esto, el diputado Popo Barros publicó el pasado 9 de noviembre un claro y directo mensaje en sus redes sociales. “El popismo toma la decisión de respaldar a Gumer de la Peña a la Cámara de Representantes, un hombre que representan el modelo político, social y de trabajo a Salvo, estilo que nos une y nos identifica (...)”, escribió al pie de varias fotos junto al candidato de sus aliados.
En el mundo político del Cesar, además, dicen que este será el quinto ‘contralor de bolsillo’, que, de manera seguida, tendrá el clan Gnecco. El control empezó en 2012 cuando fue elegido César Gustavo Aguilar, un abogado militante del Partido Liberal ya fallecido. Lo siguió César Cerchiaro, primo de Cielo Gnecco y exsecretario en la primera administración de Luis Alberto Monsalvo Gnecco.
En 2020 fue elegido como contralor Delwin Jiménez, esposo de una prima de Monsalvo, y quien fue sacado del cargo en medio de fuertes cuestionamientos. Y desde diciembre de 2021 está en el cargo Juan Francisco Villazón, quien antes fue elegido como alcalde del municipio de Pueblo Bello con el respaldo de los mismos Gnecco.
Un nuevo proceso
Como enredo adicional, hace unos días la Procuraduría General de la Nación formuló pliego de cargos contra Chacón, por presunta omisión de sus deberes funcionales en su más reciente periodo como alcalde (2020-2023).
El ente de control investiga si Chacón, mientras ejercía, incumplió con su deber legal de presentar y registrar la declaración de bienes y rentas, registrar sus conflictos de interés y declarar el impuesto sobre la renta durante todo su mandato.
Con base en esto, la Procuraduría Provincial de Valledupar busca esclarecer si presuntamente el exfuncionario vulneró los principios de transparencia y publicidad, debido a que al parecer omitió entregar la documentación obligatoria para posesionarse, ejercer y retirarse del cargo. El Ministerio Público calificó provisionalmente la falta del investigado como una falla grave.
A pesar de todos estos elementos, la elección del nuevo contralor del Cesar, el próximo 18 de diciembre, parece estar cantada. Y teniendo en el primer cargo del departamento a Elvia Milena Sanjuan, una gobernadora de sus entrañas, el clan Gnecco, el más poderoso y cuestionado de los últimos años, parece que tendrá un nuevo periodo con el control sobre el queso y sobre quien lo vigila.
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