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Petro y Verónica Alcocer
Poder

Suecia, tiendas de lujo y personas de confianza: claves para entender cómo la expareja presidencial quedó expuesta por voluntad y ligereza

En cuestión de un fin de semana, aspectos sensibles de la vida privada del presidente y la primera dama quedaron al descubierto. Las transacciones bancarias de Petro, reveladas por orden de él mismo, así como la vida de lujos de Verónica Alcocer en Europa, detalladas por un medio de comunicación, expusieron una faceta que, lejos de despejar dudas, han dejando una estela de preguntas y conjeturas.

Por: Mateo Muñoz

Un documento de 31 páginas, elaborado hace cinco meses por la Unidad de Análisis Financiero (UIAF), revela una faceta hasta ahora desconocida del presidente Gustavo Petro: sus transacciones bancarias en Colombia y en el extranjero. Fue el mismo mandatario el que pidió la publicación del informe para demostrar que no tiene nexos con el narcotráfico, como lo ha asegurado el gobierno de Estados Unidos. 

Sin embargo, aunque en el informe no hay ningún indicio de transacciones irregulares y mucho menos ilícitas, sí hay gastos que le han servido a la oposición para criticar el estilo de vida del presidente, que inevitablemente se cruza con su ejercicio como funcionario público. Además, en una desafortunada coincidencia para el mandatario, la publicación del documento se dio al tiempo de un informe periodístico que da cuenta de la supuesta vida de lujos de Verónica Alcocer en Suecia. 

CAMBIO les cuenta las claves de una controversia sobre la expareja presidencial que ha llegado a un rincón hasta ahora inexplorado: sus bolsillos.

1. ¿Por qué la UIAF le esculcó las cuentas al presidente?

La UIAF es un organismo de inteligencia económica que se encarga de centralizar, sistematizar y analizar la información que reportan las entidades financieras en Colombia, así como otros datos de fuentes abiertas. El objetivo es combatir el lavado de activos a través de la detección de movimientos inusuales en el sistema bancario del país. Una especie de sabueso detrás de cada peso sospechoso que se mueve dejando un rastro.

Por ello, cuando el presidente Petro y sus allegados fueron incluidos en la Lista Clinton, se especuló que la Unidad estaba rastreando las cuentas del mandatario por petición de los estadounidenses. Sin embargo, rápidamente la entidad desmintió que existiera una solicitud por parte de la Fiscalía o la Corte Suprema de Justicia para husmear en los bolsillos presidenciales.

Lo que no contó en ese momento la UIAF es que sí había hecho un rastreo de las transacciones de Petro en junio de 2025, tres meses antes de su inclusión en la Lista Clinton. No obstante, este análisis no fue por petición de ninguna autoridad fuera de la misma Presidencia de la República.

Según el informe, fue la Casa de Nariño la que alertó a la UIAF de presuntas “afectaciones” a las cuentas del presidente Petro. Sin embargo, ni en el documento y tampoco en las consultas hechas por CAMBIO se ha podido aclarar a qué se refieren estas dos entidades con “afectaciones”, desde cuándo fueron detectadas y si siguen existiendo. 

Informe Uiaf parte 1

Una fuente le dijo a CAMBIO que la solicitud se manejó directamente entre la oficina del presidente Petro y la directora del Dapre, Angie Rodríguez, con el entonces director de la Unidad, Luis Eduardo Llinás. Por ello, persiste la duda de si en verdad hubo alertas de inteligencia o esta fue una excusa gaseosa para que la UIAF pudiera examinar la vida bancaria del jefe de Estado. 

2. ¿Coincidencia o estrategia?

Tres factores coincidieron en la semana previa a la publicación del informe secreto de la UIAF sobre las finanzas del presidente que han hecho aflorar las suspicacias sobre la relación de causalidad entre ellos. Primero, el contexto de la tensión diplomática con Estados Unidos y los señalamientos de la administración de Trump a Petro de supuesto ‘líder del narcotráfico’. Segundo, la compra de los 17 aviones caza modelo Gripen de la empresa sueca Saab. Y tercero, la publicación del medio sueco Exprressen sobre la vida de lujos en Suecia de Verónica Alcocer. 

De hecho, la filtración acordada del informe de la UIAF a varios medios como El Tiempo y El Espectador se dio un día después de que la controversia por el artículo sobre la primera dama tomara vuelo en redes y fuera aprovechado por la oposición. 

No obstante, la línea del tiempo del pasado fin de semana muestra que el escándalo de Alcocer no estaba en el radar de la Presidencia y que la publicación del informe financiero no respondió directamente a esa coyuntura. El pasado 17 de noviembre, día en que el artículo de Exprressen se estaba desmenuzando en Colombia, Petro trinó anticipando que le había pedido a la UIAF la publicación del reporte detallado de sus cuentas para desmentir los señalamientos de la administración de Trump.

“Dada la grosería del presidente Trump de integrarme a mí y a mi familia en la Lista Clinton sin que ninguno sea narco o tenga relaciones con narcos, he decidido que toda mi vida financiera, larga pero frugal, se publique”, trinó el mandatario el pasado lunes.

Aunque en otras publicaciones del mismo día Petro defendió a la primera dama ⎯de quien dice estar ‘separado’ hace tiempo a pesar de seguir casados⎯ nunca relacionó la instrucción de abrir sus cuentas al escrutinio público con el artículo periodístico sueco. Tampoco con las críticas e insinuaciones que circularon sobre supuestos sobornos para la firma del contrato de los aviones. En cambio, el presidente se limitó a desmentir una parte de los señalamientos que apuntaron a supuestos sobrecostos en el convenio si se comparaba con las compras a Saab de otros países como Tailandia.

Otras fuentes le confirmaron a CAMBIO que la publicación del informe de la UIAF estaba cocinándose desde hace varios días y que, si bien el escándalo de la primera dama aceleró su revelación, no fue la motivación inicial. “Esto se pensó para contradecir a los gringos, no a un medio extranjero del que no se tienen referencias”, dijo la fuente. Además, según las voces consultadas, atribuir la publicación de las transferencias bancarias de Petro al tema de Alcocer y su vida como socialité en Estocolmo es darle el estatus de verdad a algo que todavía parece un chisme.

3. Ni “frugal”, ni narco

Petro está determinado en demostrar que no tiene vínculos con el narcotráfico, como lo ha dicho la administración de Trump. Para cumplir ese objetivo, el presidente ya demostró estar dispuesto a revelar detalles de su vida privada, tan frívolos y hasta vergonzantes como el gasto en un prostíbulo de Lisboa en mayo de 2023, cuando visitó Portugal en un viaje oficial.

Según los números analizados en el informe de la UIAF, el mandatario tiene 12 cuentas bancarias, de las cuales solo utiliza dos con frecuencia; una en Scotiabank (a través de la cual se maneja la hipoteca de la casa en Chía) y la otra en BBVA, en donde se mueven los gastos personales de Petro.

Entre enero de 2023 y junio de 2025, en esa última cuenta los ingresos fueron de 1.310 millones de pesos. Más del 90 por ciento de ese valor corresponde al salario como presidente de la república. El resto no se especifica con claridad, aunque correspondería a las regalías del libro Una vida, muchas vidas. Por otro lado, los gastos en el mismo periodo de tiempo sumaron cerca de 1.400 millones de pesos.

Hasta aquí las sumas y restas podrían inferir que Petro sí lleva una vida “frugal” como él la llamó (es decir, austera) y sin asomo de dineros del narcotráfico. Sin embargo, los detalles de las compras con tarjeta revelan un gusto del mandatario por las tiendas de lujo. Por ejemplo, hay compras en la tienda Gucci en Portugal por más de 5 millones de pesos, otras en la tienda de telas Casa Dei Tessuti en Florencia, Italia, gastos en Nordstrom, un almacén de ropa exclusiva en Estados Unidos, en la tienda oficial de Lego en Dubái y en Louis Feraud, una marca francesa de ropa de diseñador.

Aunque las compras rimbombantes de Petro no constituyen delito o irregularidad alguna, han sido el combustible más efectivo para la oposición, que ha optado por señalar la aparente incoherencia entre el discurso ‘popular’ del mandatario y sus gustos de alto turmequé.

“A Gustavo Petro no le gustan los lujos, pero el neoliberalismo explotador e inhumano lo obliga a comprar en Gucci o Prada”, dijo el representante uribista Andrés Forero.

Incluso, la afiliación del presidente a Colmédica, el servicio de medicina prepagada para acceder a un mejor servicio, también ha sido maná del cielo para voces críticas que le exigen coherencia máxima al mandatario.

4. El círculo de poder

El informe de la UIAF también revela que el presidente Petro ha tenido tres personas de confianza para manejar sus finanzas: Jesusita Quirós, Laura Sarabia y Angie Rodríguez. La primera fue su secretaria durante la mayoría de sus años como congresista. Mientras que Sarabia y Rodríguez ejercieron como directoras del Dapre durante el periodo analizado. Las tres retiraron en total más de 490 millones de pesos a través de corresponsales y sucursales del banco BBVA.

Lo anterior demuestra que la dirección del Dapre, más allá de un cargo administrativo en la Casa de Nariño, es el de más cercanía con el presidente. En la práctica implica ser la sombra del mandatario e involucrarse más allá de su faceta como funcionario. “Con Petro ha pasado que la dirección del Dapre se ha vuelto más una labor de asistencia personal”, dijo una fuente.

Por otro lado, hay una transacción por 5 millones de pesos a Verónica Alcocer el 12 de junio de 2025 y 3 a Carolina Plata Navas entre marzo y junio de este año por alrededor de 5 millones cada una. Plata es una de las amigas más cercanas de la primera dama y esposa de Danilo Romero. Ambos son padrinos de bautizo de Antonella Petro y, al igual que el presidente y Verónica Alcocer, son padres de familia vinculados al Liceo Francés.

Romero es uno de los nombres que han figurado en informes periodísticos que han retratado las ‘roscas’ empresariales que se han configurado desde la llegada del presidente Petro al poder. Allí también se han referido otros amigos del presidente y la primera dama que se han beneficiado con cargos y contratos, como el exministro de Transporte Guillermo Reyes, cuya esposa, Carmen Larrazábal, es otra de las personas cercanas a la primera dama. Reyes es el actual embajador de Colombia en Suecia, donde la primera dama, aparentemente, lleva un costoso estilo de vida.

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