Ir al contenido principal
whatsapp_image_2025-05-21_at_8.43.57_am.jpeg
Poder

Cabildos, consulta popular 2.0 y reforma laboral en el Senado. ¿Qué sigue?

El presidente Gustavo Petro durante su intervención en el llamado cabildo abierto realizado en Barranquilla

Con la puesta en marcha en Barranquilla, por parte del presidente Petro, de los cabildos, así como la presentación, ahora recargada, de la consulta popular en el Senado y la discusión acelerada de la reforma laboral, el país entra en un complejo y riesgoso escenario político. Análisis.

Por: Armando Neira

Colombia entró en un escenario político complejo y riesgoso con la activación de tres mecanismos diferentes, cuyo resultado es incierto, aunque con la certeza de que muy posiblemente agudizarán aún más el actual clima de polarización. Los hechos se han ido sucediendo de manera frenética. En la noche del martes, el presidente Gustavo Petro dio el banderazo de salida para los cabildos ante una multitud que lo aclamó en Barranquilla.

Previamente, en Bogotá, sus ministros de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, del Interior, Armando Benedetti, y de Trabajo, Antonio Sanguino, radicaron en el Senado la denominada consulta popular 2.0, que incluye cuatro preguntas adicionales sobre salud. Además, Benedetti y Sanguino participaron en la Comisión Cuarta, en el inicio del estudio de la reforma laboral, reactivada la semana anterior en la plenaria de esa corporación.

“Estamos aquí para colaborar y llegar a los acuerdos necesarios por el bien de los trabajadores”, dijo el responsable de la cartera política.

¿Cómo entender que el país empiece a recorrer caminos tan distintos? ¿Por qué, si existen las vías institucionales, se está recreando en simultáneo un escenario de agitación social donde la calle, la huelga y las movilizaciones son protagonistas?

El último capítulo de esta serie de hechos, que mantiene expectante a la opinión pública, es la carta abierta, divulgada este miércoles, del expresidente liberal César Gaviria Trujillo, quien escribió que en su colectividad llegaron a la conclusión de que “la arbitrariedad de Petro nos puede llevar a desconocerlo como presidente”.

Para el partido Liberal, dice Gaviria, las decisiones del Legislativo deben respetarse, por lo que rechazan las acciones que ha tomado el Gobierno después del hundimiento de la consulta.

Gaviria: La ‘Constitución Petro’

“Esperan así sustituir la decisión tomada la semana pasada por el Senado de la República. A nuestro juicio, esto plantea un grave dilema entre la Constitución de 1991 —producto de un amplio consenso democrático— y lo que podríamos denominar la ‘Constitución Petro’, en la que incluye lo que se le venga en gana el presidente Petro”, afirmó Gaviria.

colp_261209.jpg
El expresidente y máximo líder del partido Liberal, César Gaviria Trujillo. FOTO: Colprensa - Camila Díaz.

El presidente Petro, por su parte, mostró sus cartas en Barranquilla ante unas 25.000 personas —según estimaciones de las autoridades locales— concentradas en el Paseo Bolívar, en el centro de la ciudad. Allí, delante del monumento blanco en el que resaltaba un grafiti en letras rojas que decía “Todo el poder pal pueblo”, acompañado por la hoz y el martillo, símbolos universales desde la revolución rusa, pronunció un discurso enfático.

“Vamos a luchar a fondo por la consulta popular; no vamos a votar por los verdugos del pueblo, que compran votos”, dijo el mandatario. “No vamos a votar nunca más por los que compran votos y se convierten en verdugos de los compradores de votos; este momento político tenemos que entenderlo”, añadió.

Petro afirmó que los “verdugos” son los que votaron en contra de la consulta popular en la plenaria del Senado la semana pasada y, entonces, nombró a cada uno de ellos.

“Los mismos que se eligieron para el Senado por la circunscripción electoral del Atlántico en las listas al Senado y la Cámara terminaron votando en contra de un querer del pueblo, que es expresarse libremente para definir las justicias en su vida laboral, en su vida de trabajo”, afirmó.

“O cambiamos a Colombia o Colombia se nos desbarata entre la sangre de nuestros propios hijos”, añadió.

Esta es la estrategia

La estrategia es clara: Petro aprovechará su presencia en cada punto de la geografía nacional durante los cabildos para atacar con nombre propio a quienes considera serán los oponentes del progresismo en las elecciones de 2026.

photologuephotos2025-05whatsapp_image_2025-05-21_at_84305_amjpeg
Aspecto de una manifestación reciente en apoyo al presidente Petro.

No se trata de un acto de campaña marginal, sino del uso de todo el poder del Estado, incluyendo la orden de que su discurso sea considerado una alocución oficial para ser transmitido en vivo por todos los canales de televisión.

En este caso, el Gobierno facilitó además un avión de la Policía a influenciadores oficialistas para que estuvieran presentes en Barranquilla y garantizar así la retransmisión de los mensajes por redes sociales.

Es una réplica de la campaña de 2022, cuando Petro hizo a un lado a los medios tradicionales y privilegió sus mensajes a través de un ejército de hábiles jóvenes en el manejo de TikTok, X, Facebook e Instagram, entre otros canales. En ese momento, su estrategia le dio muy buenos resultados en la forma.

En cuanto al contenido, Petro argumenta que lo que está haciendo es escuchar la voz del pueblo, porque él se debe al pueblo y actúa conforme a su mandato. En ese sentido, no fueron marginales algunas de las intervenciones que se escucharon en el cabildo.

El líder cristiano y excandidato presidencial del Pacto Histórico, Alfredo Saade, tomó la palabra y le pidió a Petro que cierre el Congreso y busque la reelección.

“En el Congreso durante años se han robado la plata de los pobres. Presidente, escuche a su pueblo, cierre el Congreso de la República. El pueblo está de acuerdo con que el presidente sea reelegido”, dijo.

Un escenario “peligroso”

Para Gabriel Cifuentes, analista político, se está recreando un escenario “peligroso” en el que se vuelven frecuentes palabras como traición, revolución y revocatoria.

“Cada vez más vemos actitudes laxas frente al marco legal e institucional, en nombre de un pueblo instrumentalizado a los intereses del Gobierno. Lo que no les sirve, no existe. Las normas incomodan, las instituciones actúan en contra del mandato popular y sus representantes son considerados tramposos. La única legitimidad posible deriva de ellos como únicos intérpretes del pueblo”, sostiene.

colp_322267.jpg
Una imagen de la Plenaria del Senado del Congreso de la República donde se llevó a cabo una audiencia pública sobre la reforma laboral, previo al inicio del debate en la Comisión Cuarta del Senado, que preside Angélica Lozano. FOTO: Colprensa - Catalina Olaya.

Y recuerda que incluso los cabildos, reglados por ley y Constitución como instancias deliberativas locales, se deforman a conveniencia para abrir espacios controlados donde se reafirma la postura del Gobierno y se presiona a los demás estamentos sociales.

En esta línea, se abandona poco a poco la senda de la concertación para avanzar en las reformas sociales, y se opta por las vías de hecho. Falta un año exacto para las elecciones, y ya comienza a quedar claro cuál será el tono del proceso.

Cifuentes advierte que no solo debe observarse con atención lo que hace el oficialismo, sino también los sectores radicales de la oposición. “Mientras tanto, la derecha, obstinada y miope, insiste en arrinconar al Gobierno, negar absolutamente todo y desconocer que, a pesar de las formas equivocadas del presidente, detrás existe un clamor social genuino y legítimo que exige respuestas institucionales”, afirma.

La hora de las transformaciones

En efecto, el estallido social de 2021 y el ascenso al poder de un líder de izquierda como Petro son fenómenos que no han sido bien leídos por una élite que se niega a hacer las transformaciones sociales que requiere el país.

El problema está en que el tiempo también se muestra implacable con Petro. Le queda apenas un año y dos meses en el poder, y los resultados tangibles son escasos. En ese contexto, Carlos Arias, también analista político, sostiene que lo que está ocurriendo devuelve la atención al principio fundamental de acción de este Gobierno: hacer política.

“Este Gobierno nunca gobernó, no supo gobernar, no supo gestionar ni formar equipos. Todos los equipos no le duran más de tres o cuatro meses. No hay ministra —excepto Laura Sarabia— que haya durado los casi tres años que lleva el Gobierno”, señala.

Arias reconoce, sin embargo, que Petro sí sabe hacer política, particularmente mediante la movilización. Y esa movilización, según él, se financia con recursos económicos de logística, transporte, alimentación, refrigerios y dádivas a diversas estructuras políticas, incluyendo empresarios como el Clan Torres, que estuvo presente en Barranquilla.

whatsapp_image_2025-05-21_at_8.43.17_am.jpeg
Ciudadanos durante el cabildo abierto en Barranquilla. FOTO: Joel González - Presidencia

En este contexto, ¿qué va a suceder con la reforma laboral, la consulta popular y los cabildos abiertos? Según Arias, en cuanto a la reforma laboral, el Congreso enfrenta una presión derivada tanto de la reapertura del debate como de la presión social ejercida por el Gobierno, que busca aislar a los legisladores de la supuesta “red del pueblo” y presentarse como su único representante. Por ello, existe una especie de obligación de aprobar al menos parte de la reforma, aunque no necesariamente en su totalidad.

El Gobierno pone la agenda

En cuanto a la consulta popular y los cabildos abiertos, Arias considera que es probable que la consulta no prospere en el Legislativo y termine definitivamente hundida. En ese caso, los cabildos abiertos, contemplados en la Constitución, podrían ser utilizados como herramienta de agitación social y movilización, no para una consulta formal, pero sí para impulsar la agenda política del Gobierno de cara a las elecciones. Según su análisis, esta ha sido siempre la intención principal del Gobierno.

“La característica del gobierno de Gustavo Petro es la de agitar a la sociedad para sacar sus propuestas adelante. Presionar para ganar algo parece ser la consigna del petrismo. El error radica en que, en el terreno de la política gubernamental —no la electoral—, no gana el que más agita, sino el estadista que sabe cómo obtener lo mejor de una negociación”, sostiene el analista Pedro Viveros.

Para este experto, el oficialismo, convencido de que sus propuestas idealizadas cuentan con el respaldo absoluto de los colombianos, no logra ceder ni construir consensos. La consecuencia parece ser, más bien, una creciente unidad entre sectores antes fragmentados de la oposición.

colp_321008.jpg
El ministro del Interior, Armando Benedetti, y el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, durante una rueda de prensa en la que presentaron las preguntas de la consulta popular radicada ante el Congreso de la República. FOTO: Colprensa - Cristian Bayona.

Esto ya se evidenció en la derrota sufrida por el Gobierno en el Senado, con su ministro Benedetti al frente, lo cual marca el inicio de una coordinación opositora más sólida. Todo esto ocurre cuando, tras tres años de mandato, se llega un periodo en el que el Gobierno debería estar entregando resultados y no promesas que se ven derrotadas día tras día por sus adversarios.

En esta dinámica, dicen los expertos, lo impensable sucedió: la incompetencia en la estrategia parlamentaria —si es que existe— terminó consolidando y dándole discurso a una oposición hoy fortalecida.

Bonanza de gabelas

El analista y experto en comunicación política Víctor Solano afirma que el país está ante un panorama en el que el Gobierno se siente presionado a imponer su agenda, sin haber logrado consensos mediante la argumentación, sino mediante la oferta de gabelas que históricamente ha criticado. “Aun así, no le cuadran las cuentas”.

Llevados a este punto, la señalización es un instrumento de estigmatización para desacreditar a quienes piensan o actúan diferente. La presentación de esa consulta popular 2.0 reitera el afán de mostrarse cercano al pueblo a la fuerza, de cara a los comicios electorales. “Cuando la estrategia no funciona, todas las decisiones son tácticas e improvisadas”, dice.

“La oligarquía de Colombia debe saber que ahora tiene al pueblo enfrentado porque se negó a dialogar con el presidente”, dijo Petro, y expresó su apoyo a una huelga general. La Central Unitaria de Trabajadores de Colombia (CUT) ya tomó nota y está convocando a un paro nacional para los días 28 y 29 de mayo, es decir, jueves y viernes de la próxima semana.

Vienen tiempos de agitación, de mucho ruido y, posiblemente, muy pocas soluciones reales para los ciudadanos….

Finalización del artículo

Lea los comentarios

Temas en este artículo

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir en redes sociales