Ir al contenido principal
photologuephotos2025-05whatsapp_image_2025-05-08_at_34012_pm_3jpeg
Poder

Robert Prevost, el religioso que exigió a Fujimori pedir perdón a sus víctimas

Robert Francis Prevost, hoy León XIV, cuando era obispo en Perú.

León XIV, el nuevo papa, nacido en Estados Unidos y con nacionalidad peruana, mostró su postura política al reprender con vehemencia al expresidente Alberto Fujimori y al apoyar las protestas contra Dina Boluarte.

Por: Armando Neira

Cuando Robert Francis Prevost —hoy líder global de la Iglesia católica bajo el nombre de León XIV— era obispo de Chiclayo en Perú, llamó firmemente la atención a Alberto Fujimori tras recibir el indulto que le permitió salir de prisión.

Fujimori había recibido el beneficio del entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski, una decisión que causó gran controversia. El expresidente había sido condenado a 25 años de prisión por violaciones a los derechos humanos, incluidos asesinatos y secuestros cometidos durante la década de 1990.

Quienes apoyaban el indulto argumentaban que se trataba de un gesto de humanidad debido a sus condiciones de salud, ya que los médicos sostenían que padecía una enfermedad degenerativa e incurable.

Por su parte, las organizaciones de derechos humanos y diversas figuras políticas sostenían que el perdón no debía concederse, dada la gravedad de los crímenes. El mandatario había inaugurado un estilo que ahora hace carrera en el continente. “Fujimori inventó la dictadura del siglo XXI. Se acabaron los cuartelazos, la nueva fórmula era civil y electoral: aprobar la reelección, controlar las decisiones judiciales y manejar los medios”, escribiría Santiago Roncagliolo.

Tras la polarización que generó la medida en la sociedad peruana, Prevost intervino desde la Iglesia y afirmó que el expresidente debía ser transparente al pedir perdón, como parte de un proceso de reconciliación. Entonces obispo de la Diócesis de Chiclayo, explicó que Fujimori debía disculparse personalmente con cada una de las víctimas.

Una voz de aliento en la pandemia

“El expresidente Alberto Fujimori pidió perdón de forma general, reconociendo en parte su culpa, y algunas personas se han sentido ofendidas”, dijo. “Tal vez sería más eficaz que pidiera perdón en persona por algunas de las grandes injusticias que se cometieron y por las cuales fue juzgado”, agregó.

whatsapp_image_2025-05-08_at_3.40.13_pm_3.jpeg
Documento de identidad otorgado por Perú a León XIV.

Para el nuevo pontífice, no se trata solo de pronunciar palabras generales cuando se han cometido acciones que causan dolor a una comunidad desde el poder. “Debemos esforzarnos mediante el diálogo y la verdad. El dolor de muchas familias sigue siendo muy fuerte; no es fácil. Lo que se busca ahora es un proceso de reconciliación”, argumentó.

Prevost mostró así su compromiso con la situación social del Perú, en particular con los más desfavorecidos y quienes necesitaban el aliento de sus semejantes. Durante la pandemia, envió un mensaje en video en el que manifestó que, en esos tiempos difíciles en los que la gente temía contagiarse del virus, también debía tener fe “para contagiarse de esperanza”.

Advirtió que los políticos no debían aprovechar ese momento para obtener beneficios personales, sino buscar el bien común. Perú fue uno de los países más afectados por el coronavirus. Distintas fuentes cifran en al menos 200.000 el número de muertos.

Al llegar la Navidad, el obispo envió un emotivo mensaje a los feligreses peruanos junto a un arbolito y un pequeño pesebre: “Cristo ha llegado. La fiesta de la Navidad está aquí. Ha sido un año muy difícil para nuestras familias y quiero compartir con todos un mensaje de consuelo, un mensaje que da esperanza”, dijo.

“Hemos perdido seres queridos, pero vivimos con esperanza. Hemos sufrido, y aún no hemos salido del todo de la pandemia. Es cierto que, con nuevas variantes, debemos seguir preocupándonos, protegiéndonos y cumpliendo los protocolos de bioseguridad. Eso está bien y es importante. Pero es aún más importante poner nuestra fe y esperanza en Jesucristo, el Hijo de Dios, que es el amor entre nosotros”, agregó.

Pidió, como ha sido habitual en sus homilías, no olvidarse nunca de los más pobres, un mensaje en sintonía con los pronunciamientos del argentino Francisco, a quien ahora sucede.

El ceviche, su debilidad

León XIV se enamoró del Perú, en general, y del ceviche, en particular, cuando fue misionero y prelado en ese país, según relató Edison Farfán, actual obispo de Chiclayo. Farfán dice que Prevost dejó una huella imborrable en Chulucanas, donde fue misionero tras terminar sus estudios en Estados Unidos. Luego viajó a Trujillo, donde fundó una escuela de formación agustina.

whatsapp_image_2025-05-08_at_3.40.12_pm.jpeg
“Y si me permiten también un saludo a todos aquellos, en modo particular, a mi querida diócesis de Chiclayo, en el Perú, donde un pueblo fiel ha acompañado a su obispo, ha compartido su fe y ha dado tanto para seguir siendo Iglesia fiel de Jesucristo”, dijo este jueves en sus primeras palabras como Papa.

Además del ceviche tenía otras debilidades. “Le gustaba mucho el cabrito y el arroz con pato; estaban entre sus platos preferidos”, dijo Farfán en rueda de prensa, destacando también su cercanía con los más necesitados. De ahí su espíritu solidario y su exigencia para comprender a quienes claman ayuda.

Aunque estadounidense de nacimiento, cuenta con nacionalidad peruana, otorgada en 2015 tras una extensa trayectoria religiosa en el país.

Así lo confirma el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec), entidad encargada de los documentos de identidad en Perú.

“Tenemos un registro con esos nombres, naturalizado en 2015, efectivamente en Chiclayo. Tiene actualmente su DNI vigente”, indicó Rubí Rivas, portavoz de Reniec.

Prevost, nacido hace 69 años en Chicago, fue ordenado sacerdote en 1982. Pocos años después, en 1985, llegó al Perú como parte de una misión agustiniana. En 1988 asumió la dirección del seminario agustiniano en Trujillo, donde permaneció durante una década.

La nacionalidad peruana

En 2014 regresó al país como administrador apostólico de la Diócesis de Chiclayo y, posteriormente, fue nombrado obispo de esa jurisdicción. Fue entonces cuando solicitó la nacionalidad peruana. Esta decisión se enmarcó en el cumplimiento del concordato entre el Estado peruano y la Santa Sede, que establece ciertos requisitos para los obispos que ejercen en el país.

Durante su labor pastoral, Prevost integró la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), donde fue vicepresidente segundo entre 2018 y 2023. También fue administrador apostólico del Callao, provincia contigua a Lima, entre 2020 y 2021.

whatsapp_image_2025-05-08_at_3.40.12_pm_5.jpeg
“Como peregrino llegó a una tierra, adquirió la naturaleza y también la nacionalidad”, dijo Monseñor Carlos García Camader, presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, al hablar del Papa León XIV que aquí está en una ceremonia en Perú. FOTO: Diócesis Chiclayo.

Su vínculo con el Vaticano se fortaleció en 2023, cuando el papa Francisco lo nombró prefecto del Dicasterio para los Obispos (organismo del Vaticano encargado del nombramiento de obispos). Es uno de los cargos más influyentes del gobierno eclesiástico.

Con la elección de Prevost como León XIV, Perú cuenta con dos cardenales nacionalizados que participaron en el cónclave. El otro es el arzobispo de Lima, Carlos Castillo Mattasoglio, de 75 años, también cercano al papa Francisco. Por eso, este jueves este país festeja.

Y él con los ojos del mundo viéndolo, quiso mostrar que lleva en su corazón al país de sus afectos. En su primera aparición como pontífice, habló en español al saludar a su querida Diócesis de Chiclayo:

“Y si me permiten también una palabra, un saludo… a todos, en particular, a mi querida diócesis de Chiclayo en el Perú”, proclamó desde el balcón de la Basílica de San Pedro del Vaticano.

Un país —agregó— donde el pueblo fiel acompañó a su obispo, compartió su fe y contribuyó a una Iglesia viva y comprometida. “Aún mantenemos en nuestros oídos aquella tenue, pero siempre valiente voz del papa Francisco bendiciendo en Roma”, agregó.

El amor por los libros

Prevost nació el 14 de septiembre de 1955 en Chicago, Illinois (Estados Unidos). Su padre, Louis Marius Prevost, es de ascendencia francesa e italiana. Su madre, Mildred Martínez, de ascendencia española y bibliotecaria de profesión, le inculcó el amor por los libros. Tiene dos hermanos: Louis Martin (llamado así en honor a san Martín de Porres) y John Joseph.

Entre los 18 y los 22 años estudió en la Universidad de Villanova, en Pensilvania, donde obtuvo un título en Matemáticas (1977) y una especialización en Filosofía. Ese mismo año ingresó al noviciado de la Orden de San Agustín (O.S.A.), en la provincia de Nuestra Señora del Buen Consejo, en Saint Louis.

whatsapp_image_2025-05-08_at_3.40.12_pm_2.jpeg
Como ha contado la Conferencia Episcopal Peruana, durante su misión en Perú, Prevost priorizó sus visitas a las comunidades rurales y promovió programas contra la desnutrición infantil.

El 29 de agosto de 1981 profesó los votos solemnes. Durante esos años estudió en la Catholic Theological Union de Chicago, donde obtuvo una maestría en Teología con mención en Misión Intercultural (1982).

Enviado por la Orden a Roma, cursó estudios de Derecho Canónico en la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino, conocida como el Angelicum. Allí fue ordenado sacerdote el 19 de junio de 1982 por monseñor Jean Jadot, entonces pro-presidente del Consejo Pontificio para los No Cristianos.

Obtuvo la licenciatura en 1984 y, más tarde, en 1987, el doctorado en Derecho Canónico con la tesis El rol del prior local de la Orden de San Agustín, calificada magna cum laude.

Los años difíciles

Entre 1985 y 1986 trabajó como misionero en Chulucanas, Piura, como vicepárroco de la Catedral Sagrada Familia y canciller. Más tarde, en Trujillo, dirigió el proyecto de formación común para los aspirantes agustinos de los vicariatos de Chulucanas, Iquitos y Apurímac.

Eran los años de una crisis profunda en el terreno económico -con altos niveles de inflación y desempleo- mientras que el orden público era marcado por las acciones de los grupos terroristas Sendero Luminoso y el MRTA.

En Apurímac -un lugar de espléndida geografía, en el sur del país, entre Cusco, Arequipa y Ayacucho- fue prior de comunidad (1988-1992), director de formación (1988-1998), maestro de profesos (1992-1998), vicario judicial (1989-1998), profesor de Derecho Canónico, Patrística y Moral en el Seminario Mayor “San Carlos y San Marcelo”, y rector encargado durante un año.

También fue párroco fundador de la parroquia Nuestra Señora Madre de la Iglesia, hoy Santa Rita, y administrador parroquial de Nuestra Señora de Monserrat.

En 1999 fue elegido prior provincial de la Provincia Madre del Buen Consejo, en Chicago. Sin embargo, mantuvo vigentes sus lazos con Perú.

En noviembre de 2014 fue nombrado administrador apostólico de la Diócesis de Chiclayo y obispo titular de Sufar. Fue consagrado obispo el 12 de diciembre de ese año en la Catedral Santa María de Chiclayo. El 26 de septiembre de 2015 fue oficialmente nombrado obispo de Chiclayo.

whatsapp_image_2025-05-08_at_3.40.13_pm_1.jpeg
El 3 de noviembre de 2014, el papa Francisco lo nombró administrador apostólico de la diócesis de Chiclayo, una localidad al norte de Lima conocida como la “Ciudad de la amistad” por el carisma y el talante hospitalario de sus habitantes. Allí fue ordenado obispo en septiembre de 2015. FOTO: Diócesis Chiclayo.

Como pastor, se destacó por su cercanía con los fieles y el impulso de proyectos sociales e innovadores, especialmente dirigidos a jóvenes y comunidades rurales. En 2020 fue designado administrador apostólico del Callao.

En septiembre de 2023 fue creado cardenal por el papa Francisco y nombrado prefecto del Dicasterio para los Obispos. Además, asumió la presidencia de la Pontificia Comisión para América Latina.

La mirada en el Amazonas

“El papa León XIV estuvo muy activo en el foro amazónico que organizó Francisco, inspirado por la encíclica Laudato si’ sobre el cuidado del medioambiente y la justicia social. Este antecedente resulta esperanzador”, señaló el embajador de Colombia en Brasil, Guillermo Rivera.

El papa ha estado vinculado al Perú durante casi 40 años, lo que le ha permitido desarrollar una comprensión profunda sobre la vida de los migrantes, uno de los temas más relevantes a nivel global.

En febrero de 2023, cuando era cardenal de Chiclayo, respaldó las marchas ciudadanas contra el gobierno de Dina Boluarte. Con la misma franqueza con la que se dirigió a Fujimori, lo hizo ahora con la mandataria: defendió el derecho a la protesta y rechazó la represión policial.

En una entrevista con La República, afirmó: “Si eres víctima de abuso sexual de un sacerdote, denúncialo. Nosotros rechazamos el encubrimiento y el secreto; eso hace mucho daño. Tenemos que ayudar a quienes han sufrido por el mal actuar. (...) Muchas veces la respuesta era: ‘Cállate y no hables’, y eso no se puede permitir. Queremos decirle a la gente que, si hubo alguna ofensa o fue víctima del mal actuar de un sacerdote, que lo denuncie, por el bien de la Iglesia, de la persona y de la comunidad”.

Hoy la presidenta Boluarte prefiere no hablar de la distancia que los separó sino del orgullo al considerarlo su compatriota. “El papa es peruano, Dios ama al Perú”, exclamó ella.

Y al iniciar una nueva etapa, envió un mensaje que muchos interpretan como dirigido a su compatriota Donald Trump, quien ahora se presenta como un poderoso que levanta muros: “Ayúdanos a construir puentes”, pidió este jueves.

Se espera que siga las huellas de León XIII, pontífice entre 1878 y 1903, recordado por su encíclica Rerum novarum (1891), donde plasmó su compromiso social con los más desfavorecidos de la época industrial: obreros, trabajadores y pobres. Hoy son los pobres, los migrantes, como él, que necesitan consuelo.

Finalización del artículo

Comentar este artículo

Aún no hay comentarios

Temas en este artículo

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir artículo en redes sociales