
Atentados: la amenaza histórica de los candidatos presidenciales en Colombia
Carlos Pizarro, Luis Carlos Galán y Álvaro Gómez Hurtado, todos candidatos presidenciales en ataques sicariales.
El atentado de este 7 de junio en contra del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe es solo uno en la larga lista histórica en contra de líderes políticos y aspirantes a llegar a la Casa de Nariño. Este es un recuento de los casos.
Por: Rainiero Patiño M.
El atentado en contra del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe, ocurrido este 7 de junio mientras participa de una reunión política en el occidente de Bogotá, trajo a la memoria de los colombianos otros casos tristemente similares.
Hace apenas unos días, el presidente Gustavo Petro denunció un presunto plan para atentar contra su vida. Pero, esta no es la primera vez que el mandatario de los colombianos hace una denuncia de este tipo. Desde su elección en 2022, Petro ha afirmado en varias ocasiones que existe una conspiración para asesinarlo.
Estos hechos ponen en evidencia el constante riesgo al que están expuestos los líderes políticos en Colombia y resaltan la necesidad de reforzar los mecanismos de seguridad de estos personajes públicos, como una garantía proteger su vida y el ejercicio democrático y asegurar condiciones justas para la participación política en el país.
A comienzos de mayo de 2022, el entonces candidato a la presidencia Gustavo Petro también denunció un posible atentado en su contra, justo antes de iniciar una gira política por el Eje Cafetero. Luego de varios días de discusiones públicas, el candidato volvió a los escenarios públicos usando chaleco y escudos antibalas.
No es la primera ocasión en que un candidato presidencial en Colombia es objeto de amenazas de este tipo. Lo realmente alarmante es que en el pasado, advertencias similares han terminado en asesinatos, dejando una trágica huella en la historia política del país.
Otros de los casos más recientes tuvieron como objetivo a Álvaro Uribe Vélez, quien también fue víctima de un ataque durante su ceremonia de posesión como presidente de Colombia, el 7 de agosto de 2002. Miembros de la guerrilla de las Farc- EP lanzaron explosivos cerca de su vehículo, pero Uribe salió ileso gracias a la reacción de su equipo de seguridad.

Cinco meses después de su posesión, el 14 de febrero de 2003, un avión en que viajaba Uribe Vélez, fue atacado por la Columna Móvil Teófilo Forero de las Farc, cuyos hombres colocaron una gran cantidad de explosivos en una vivienda cercana al aeropuerto Benito Salas, en Neiva. La explosión dejó un saldo de 15 víctimas mortales.
El líder político del partido Cambio Radical, Germán Vargas Lleras, también está en la lista de víctimas de atentados. El 13 de diciembre de 2002, cuando era senador de la República, fue víctima de un atentado con un libro bomba enviado a su oficina en el Congreso. El artefacto explotó y le causó graves heridas y la pérdida de dos dedos en su mano derecha. La autoría del ataque fue asumida por la extinta guerrilla de las Farc-EP.
El mismo Vargas Lleras sufrió otro atentado el 10 de octubre de 2005, un ataque que fue perpetrado con un carrobomba en Bogotá, mientras salía de una entrevista en Caracol Radio. La explosión, ocurrida en la calle 70 con carrera 9, dejó nueve personas heridas, incluidos varios escoltas, aunque Vargas Lleras resultó ileso.
Casos históricos

Luis Carlos Galán (1989)
El 18 de agosto de 1989 fue asesinado Luis Carlos Galán Sarmiento, candidato a la presidencia por el Nuevo Liberalismo, en Soacha, Cundinamarca, mientras participaba de un mitin político. La muerte del político fue atribuida a sicarios al servicio del Cartel de Medellín, liderado por Pablo Escobar, en complicidad con algunos sectores corruptos de las Fuerzas Armadas.
Bernardo Jaramillo Ossa (1990)
El líder de la Unión Patriótica (UP) fue asesinado el 22 de marzo de 1990 en el Puente Aéreo de Bogotá. El sicario fue un joven de 16 años. Su muerte es considerada como uno de los símbolos de la violencia política en Colombia y del exterminio sistemático del que fueron víctimas los militantes de la UP, un partido político que nació a partir del proceso de paz con las FARC-EP en 1985.

Carlos Pizarro Leongómez (1990)
El excomandante del movimiento guerrillero M-19 y candidato presidencial fue asesinado el 26 de abril de 1990, cuando viajaba en un avión de Bogotá a Barranquilla, en un vuelo comercial de la aerolínea Avianca.
La Fiscalía General de la Nación declaró, en 2010, este magnicidio como crimen de lesa humanidad, lo que obliga a la justicia colombiana a seguir investigando el caso y a esclarecer los hechos.
En 2002 hubo una sentencia judicial contra los hermanos Fidel Castaño y Carlos Castaño, comandantes paramilitares, por su responsabilidad en el caso; y, además, fueron vinculados funcionarios del extinto DAS en 2015.
Álvaro Gómez Hurtado (1995)
Álvaro Gómez Hurtado, candidato presidencial y líder del Movimiento de Salvación Nacional, fue asesinado el 2 de noviembre de 1995, a las 10:20 de la mañana, junto a sus escoltas.
Había participado en la Asamblea Nacional Constituyente de 1991. A raíz del asesinato de Álvaro Gómez, el presidente Samper decretó el Estado de Conmoción interior, la que se extendió por ocho meses.
A pesar de los esfuerzos, las autoridades no lograron dar con los responsables. Hasta que en octubre de 2020, las Farc-EP reconocieron públicamente haber asesinado a Gómez.

Jaime Pardo Leal (1987)
El 11 de octubre de 1987 fue asesinado el candidato a l presidencia de la Unión Patriótica. Pardo Leal había denunciado la conexión entre el paramilitarismo y el narcotráfico durante la década de 1980. En las elecciones presidenciales de 1986, obtuvo una votación histórica para un candidato de izquierda en Colombia.
Su muerte se enmarca dentro del exterminio sistemático al que fue sometida la Unión Patriótica durante los años ochenta y noventa, perpetrado por los mismos sectores que él había señalado, que dejó más de 4.000 víctimas.
Manuel Cepeda Vargas (1994)
Manuel Cepeda Vargas, miembro del Partido Comunista y de la UP, fue asesinado el 9 de agosto de 1994 en Bogotá. Su muerte fue atribuida a grupos paramilitares y miembros activos de las Fuerzas Armadas de Colombia, en el contexto del exterminio sistemático de la Unión Patriótica.
Aída Avella (1996)
La candidata presidencial de la UP sufrió un atentado con bazuca el 7 de mayo de 1996 en Bogotá. Posteriormente, se exilió debido a las amenazas y persecuciones. Actualmente, Avella es senadora de la república.
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