
‘Me paran la contratación’: la toma de las hermanas Guerrero al Ministerio de la Igualdad
El presidente Petro quiere premiar la imprudencia de Juliana Guerrero y sus vuelos en aviones oficiales nombrándola viceministra de Juventudes. CAMBIO revela un audio que demuestra cómo su hermana Verónica, una veinteañera sin ningún cargo, ya llegó a dar órdenes y a tomarse la contratación del que alguna vez fue un ministerio concebido para saldar deudas históricas con los ‘nadies’.
Por: Redacción Cambio
Menos de ocho horas después de que se anunciara el nombramiento de Juan Carlos Florián como nuevo ministro de la Igualdad, el eco de unos tacones empezó a escucharse en las oficinas de esa cartera; eran las hermanas Guerrero. Juliana con zapatos de animal print, gabardina y maleta de Mario Hernández. Verónica vestida de negro, con pantalón de bota ancha y sus características trenzas. Eran las 3:20 de la tarde del pasado primero de agosto y varios funcionarios acudieron a una reunión de urgencia. Al salir, a todos les quedó clara una cosa: en adelante, Juliana y Verónica Guerrero llevarán las riendas del ministerio más joven del país. CAMBIO revela en exclusiva una grabación del encuentro en el que Verónica Guerrero fue ratificada como la cabeza del empalme y dueña de la contratación de la entidad.
En un país más normal y con un ciclo noticioso menos frenético, el escándalo revelado por CAMBIO sobre los vuelos de las hermanas Guerrero en aviones oficiales le habría costado el cargo a más de un funcionario. Hasta ahora ni Juliana, ni el ministro Armando Benedetti, ni el presidente han dado explicaciones claras sobre la evidente irregularidad. Lo que queda claro es que el escudo protector de las hermanas es infranqueable y tiene nombre y apellido: Gustavo Petro.
Contra todo pronóstico, en lugar de exigirles responsabilidad política por el escándalo a las ambiciosas hermanas, la decisión presidencial fue la de ascenderlas y entregarles más poder. Se da por descontado que Juliana será la próxima viceministra de las Juventudes y, desde que se conoció esa decisión, las jóvenes se han dedicado a imponer su influencia en esa cartera. La estrategia va tan adelantada que, sin haberse posesionado el nuevo ministro, las Guerrero ya emprendieron la ruta para convertir al Ministerio de la Igualdad en un fortín burocrático.
‘Paren la contratación’
En un audio de dos minutos y catorce segundos conocido por este medio, el país escuchará por primera vez la voz de Verónica Guerrero Jiménez. No está dando explicaciones sobre sus escándalos, ni aclarando su rol dentro del alto Gobierno. Más bien, aparece dando órdenes en el Ministerio de la Igualdad, al que está vinculada como contratista.
Esta semana, las hermanas Guerrero y su grupo de amigos fueron vistos en cafés y restaurantes cerca a la sede del Ministerio de la Igualdad. CAMBIO obtuvo unas fotografías tomadas el pasado 31 de julio que muestran a Juliana y Verónica en el Starbucks de la carrera 13 con calle 27 reunidas con Jurgen de Jesús Guerra Arrieta, el mismo que las acompañó al día siguiente a la reunión que quedó grabada.

Poco a poco las jóvenes se fueron acercando hasta que el viernes entraron pisando fuerte y dando órdenes a diestra y siniestra al edificio del moribundo ministerio. La grabación que hoy revela CAMBIO se hizo ese primero de agosto a las 3 y 40 de la tarde. Ese día, Juliana y Verónica hicieron su entrada triunfal a la oficina del Fondo Para la Superación de Brechas de Desigualdad Poblacional e Inequidad Territorial (Fonigualdad), y no perdieron ni un minuto para empezar a dar instrucciones.
En la grabación se evidencia la autoridad que tiene Verónica y el interés particular que le suscita la millonaria contratación del ministerio. La ahora poderosa joven, designada como jefe del empalme, aparece en el audio dando una primera orden para detener de inmediato cualquier proceso de contratación en el ministerio: “Solicitar que ningún contrato laboral sale, ningún contrato, ninguna OPS (Orden de Prestación de Servicios), ni nada de contratación [...] hay que dejar la salvedad que todo se para”, dice Verónica.
Es inexplicable que una familiar de la funcionaria entrante tenga las atribuciones de liderar un empalme y dar órdenes a los funcionarios cuando ni siquiera se había hecho oficial ni la renuncia del ministro Rosero ni el nombramiento de su hermana. No se trata de una simple extralimitación. Lo registrado en el audio es, a todas luces, una irregularidad que debe ser investigada por las autoridades competentes.
En la conversación, a la interlocutora de Verónica —quien se refiere a ella como “Vero”— le queda perfectamente claro que, en adelante, ni un solo proceso de contratación puede moverse en el Ministerio de la Igualdad sin la venia y aprobación de las bachilleres Guerrero.
“Quien va a empezar a articularnos el proceso de este empalme va a ser Verónica [...] sí, ella, Verónica Guerrero [...] yo creería que el lunes a primera hora, Vero”, dice la funcionaria, dejando claro a sus compañeros el nuevo rol de la joven.
En ese cónclave también estuvo Jurgen de Jesús Guerra Arrieta, exfuncionario del Ministerio de la Igualdad, quien llegó con las hermanas a la sede de la cartera. Según los testigos consultados por CAMBIO, los tres tenían una actitud que fue interpretada como amenazante por los trabajadores de esa entidad. Además, en el encuentro habrían estado Dumar Guevara y Eduardo Rojas, asesores del nuevo ministro Florián. Lo anterior refuerza algo que ha sido un secreto a voces: la estrecha relación entre el politólogo y exactor porno con las hermanas Guerrero.

La reunión finalizó con otra instrucción por parte de la funcionaria que lideró el encuentro: comunicarle “al doctor Blandón”. Esa orden fue reforzada por Verónica Guerrero, quien señaló: “le dicen (a Blandón) que aquí estuvo Verónica, él tiene mi contacto”. El “doctor Blandón” es John Jairo Blandón, jefe de gabinete del MinIgualdad y director del Fonigualdad, un botín que las Guerrero han manejado desde la sombra.
Tocando fondo
Con la expresión impávida de quien está siendo reprendido por su jefe en televisión nacional, el ministro Carlos Rosero escuchó cómo el presidente Petro le reclamó por sus decisiones en el Ministerio de la Igualdad. ‘Lo que hay es una pelea interna. Usted me está echando los funcionarios que en la Bogotá Humana demostraron su lucha’, dijo el jefe del Estado en el consejo de ministros del 15 de julio. El mandatario se refería a Juan Carlos Florián, quien dos semanas después se convertiría en el reemplazo de Rosero.
La desconcertante expresión de cólera presidencial fue el reflejo de lo que ha venido pasando en una cartera que está aprendiendo a caminar. Sí, Petro tiene razón, dentro del MinIgualdad hay una pelea, o varias para ser precisos. Pero lo que no ha mencionado el mandatario es que una de las protagonistas de la guerra interna es la misma persona que ahora hace parte de su círculo más cercano: Juliana Guerrero.
Tanto ella como su hermana han tenido vínculos con esa cartera desde hace varios meses. No solo con el mismo Florián, hasta ahora viceministro de Diversidades, sino con Ricardo Suárez Belmonte, quien ejerció como director del Fonigualdad hasta junio de este año.
Suárez, economista de Valledupar, fue vicerrector administrativo de la Universidad Popular del Cesar (UPC), en donde Juliana Guerrero estudió algunos semestres y es delegada del presidente en el Consejo Superior. Además, antes de su llegada al fondo, Suárez ejerció como subdirector de Estudios y Mercadeo en Colombia Compra Eficiente, entidad en la que también trabajó Verónica.
Tal ha sido la cercanía entre Suarez y las Guerrero, que él fue uno de los anfitriones de las jóvenes cuando llegaron del Cesar a Bogotá en 2022 para ser parte del empalme en el tema de juventudes. Incluso, en sus primeras hojas de vida para trabajar con el Estado, Verónica puso como dirección de residencia un edificio en la capital, ubicado en Chapinero Alto. En esa misma dirección, Suárez es propietario de dos inmuebles.
CAMBIO conoció que la salida de Ricardo Suárez del Fonigualdad fue una prioridad para el ministro Rosero. Según fuentes del ministerio, Suárez habría estado poniendo palos en la rueda a la ejecución de proyectos de la entidad. Ese fondo se creó para administrar millonarios recursos y focalizarlos en programas sociales relacionados con la misionalidad del ministerio.
Según un preocupante informe de la Contraloría conocido por este medio, de los 1,5 billones de pesos asignados para 2024, 1,3 billones se giraron al Fonigualdad. Sin embargo, la ejecución fue mínima el año pasado. La Contraloría concluyó que el porcentaje de inversión del MinIgualdad en 2024 fue de apenas 1,55 por ciento.

A este aparente bloqueo institucional se sumaron mensajes de funcionarios del Ministerio del Interior, también cercanos a las hermanas Guerrero, que mostraron interés en siete proyectos a cambio de destrabar la poca o nula diligencia de la dirección del Fonigualdad. Uno de estos funcionarios sería René Segundo Hernández, quien además es cuñado de Suárez. Ambos acompañaron a las Guerrero en el famoso avión de la Policía que las llevó a Valledupar.

Otro de los actos que prendió las alarmas sobre Suárez fue una directiva del 18 de junio de 2025 con la cual él mismo fijaba las condiciones para subirse el sueldo. De esta manera, el salario mensual del director del Fonigualdad quedaba en poco más de 35 millones de pesos, cifra que aumentaría cada año en la misma proporción que el salario mínimo.
Pero la decisión que rebosó la copa fueron los resultados de un análisis que el propio ministro Carlos Rosero solicitó a su equipo sobre las recientes modificaciones al Reglamento Operativo del Fonigualdad. Según el documento, en poder de CAMBIO, Ricardo Suárez envió, el mismo día de la votación del reglamento, una versión distinta con cambios que no habían sido acordados. Esa nueva edición ampliaba sus facultades, permitiéndole crear y modificar cuentas y subcuentas, mover presupuesto, ampliar causales de contratación directa y cambiar los trámites de soportes técnicos; es decir, unos “superpoderes” que hacían de Suárez, alfil de las Guerrero, el verdadero ministro de Igualdad en la sombra.
Lo más grave del asunto es que Suárez se habría saltado procedimientos para así asignarse funciones reservadas al Consejo Directivo del Fondo.
Sin embargo, la decisión del ministro Rosero, con la que se esperaba que el ministerio saliera del rezago en la ejecución, pareció generar una tormenta peor. Dos semanas después de la salida de Suárez ocurrió el reclamo televisado del presidente al ministro Rosero que sentenció su salida.
Pareciera que a Rosero, líder respetado por las comunidades afro del país, le hubiera tocado la misma suerte que al exdirector de Colombia Compra Eficiente, Stalin Ballesteros. Ambos fueron removidos de sus cargos después de haber tomado decisiones en contra de las poderosas hermanas Guerrero.
Joven, rebelde y….viceministra
Mientras en la Casa de Nariño se ajustaban los detalles para la llegada de Juan Carlos Florián al Ministerio de la Igualdad, se empezó el proceso para cambiar el manual de funciones de esa cartera. El objetivo no es otro que permitirle a Juliana Guerrero ser viceministra de Juventudes, a pesar de su escasa formación académica y modesta experiencia laboral.
Actualmente, para ser viceministro se necesita título profesional. El plan es ajustar la normatividad del MinIgualdad para permitir que este requerimiento se pueda suplir con experiencia laboral. De esta manera el manual de esa cartera quedaría similar al del Ministerio del Interior, específicamente para el cargo de secretaria del ministro, puesto que ocupa Juliana Guerrero desde febrero de 2025.
Fuentes del MinIgualdad le dijeron a CAMBIO que Juliana ha venido ambientando su llegada al despacho de Juventudes con varias comunicaciones dirigidas a altos funcionarios, incluído el viceministro actual, Pablo Mateo Zabala, también cercano a las hermanas, especialmente a Verónica.
Dentro de la cartera de la Igualdad es bien sabido que el Viceministerio de las Juventudes es uno de los más estratégicos y codiciados porque tiene a su cargo el programa Jóvenes en Paz, que maneja millonarios recursos para la entrega de subsidios. El presidente Petro ha criticado el lento avance del programa y su instrucción es que se llegue, como mínimo, a los 100.000 beneficiarios, es decir, triplicar los actuales.
Sin embargo, este programa ha enfrentado una profunda crisis en los últimos meses por la falta de pagos a cientos de jóvenes. Las fallas fueron reconocidas por el mismo viceministerio, que decidió finalizar el contrato para operar el programa a cargo de la Unión Temporal Territorio y Paz, conformada por la Fundación Universitaria Claretiana, la Corporación Claretiana Norman Pérez Bello y la Promoción Claretiana para el Desarrollo. El convenio finalizó en junio y el programa está en un “periodo de transición”.
Esta fase no solo incluye la reestructuración de Jóvenes en Paz a través de un decreto que ya está en borrador, sino también la contratación de un nuevo operador. El contrato pasado ascendió a los 173.511 millones de pesos, pero podría ser mayor para el nuevo convenio atendiendo a la presión de la Casa de Nariño de aumentar los resultados.
Fuentes del alto Gobierno y del Ministerio de la Igualdad le dijeron a CAMBIO que hay preocupación porque la adjudicación del millonario contrato se haría justo después de que Juliana Guerrero llegue como viceministra. Esto ha generado especulaciones sobre un posible direccionamiento a favor de aliados de las hermanas, como la Universidad Popular del Cesar y Comfacesar, la caja de compensación de ese departamento que ha sido relacionada con el representante Ape Cuello y el desfalco a los recursos del OCAD Paz.
Esta nueva entrega sobre los tentáculos en el Gobierno de las hermanas Guerrero es apenas el comienzo de la cruzada emprendida por ellas para tomarse el poder en varias entidades del Estado en plena época electoral. A pesar de las revelaciones de CAMBIO, ha quedado demostrado que el presidente, en lugar de ponerles freno a las ambiciosas jóvenes Guerrero, decidió darles más alas. El cielo es el límite.
*Si usted tiene información sobre este o más temas de interés, puede escribir a denuncias@cambiocolombia.com.
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