
“No podemos permitir los discursos de odio en nuestra contra”: Jael Quiroga, vicepresidenta de la Unión Patriótica
La senadora Jael Quiroga calificó como un mensaje de guerra inaceptable el discurso del expresidente Álvaro Uribe Vélez que apuntó en contra de la UP, señalando que no hubo instigación presidencial contra esa colectividad. “Uribe, en las condiciones en que está de presidiario, aún sigue en esa hostilidad tan grande contra un sector de este país, contra la humanidad”, apuntó.
El expresidente de la República Álvaro Uribe Vélez, hoy condenado en primera instancia a 12 años de prisión domiciliaria, hizo dos afirmaciones cuestionables en su cuenta de Twitter mientras el país asistía a la misa y entierro del asesinado senador Miguel Uribe Turbay: dijo que ningún presidente de Colombia fue instigador del exterminio de los integrantes de Unión Patriótica y que cuando fue gobernador de Antioquia protegió eficazmente a los diputados de esa colectividad.
El mensaje de Uribe, leído en el Congreso por el presidente del Centro Democrático, Gabriel Vallejo, también decía que en momentos como este no se podía traer a colación al genocidio de la UP y que “el mundo debe saber que es inaceptable la tesis socorrida del régimen de recordar el genocidio contra la Unión Patriótica para tapar este magnicidio”.
Su declaraciones fueron rápidamente rechazadas por la UP, una colectividad que fue perseguida políticamente en todo el país al punto que, según la Jurisdicción Especial para la Paz, 4.616 personas fueron asesinadas y otras 1.117 fueron desaparecidas forzadamente. En la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que condenó al Estado colombiano por este caso, hay 6.000 víctimas reconocidas.
Jael Quiroga, senadora y vicepresidenta de la UP, le dijo a CAMBIO que no se puede “seguir permitiendo que los discursos estigmatizantes y de odio en contra de la Unión Patriótica sigan teniendo cabida en nuestro país. Por décadas nos asesinaron, torturaron, desaparecieron, exiliaron y despojaron de nuestra humanidad argumentando que éramos guerrilleros, solo por pensar diferente”.
Para Quiroga, Uribe incurrió en una revictimización contra la UP y logró, además, poner el foco en él cuando se trataba de hacer un homenaje a Miguel Uribe, desconociendo la sentencia de la Corte IDH. “Me llena de conmiseración que un hombre a esa edad no haya tenido un momento de reflexión, sino que sigue en pie de lucha contra los sectores progresistas en este caso contra la oposición política contra este gobierno. No tiene un momento de paz, es un hombre atormentado. Uribe, en las condiciones en que está de presidiario, aún sigue en esa hostilidad tan grande contra un sector de este país, contra la humanidad”, apuntó.
Quiroga dijo que no es cierto que durante el periodo de Uribe Vélez como gobernador (1995-1997) los integrantes de la UP hayan sido efectivamente protegidos y recordó, por ejemplo, la masacre de Remedios perpetrada el 2 de agosto de 1997, en la fue asesinado Carlos Enrique Rojo Uribe, exalcalde de ese municipio; o la masacre de la Junta Directiva de la Cooperativa de Balsamar, ocurrida en septiembre de 1996 en Apartadó.
La senadora recordó el asesinato en junio de 1996 de Arcenio Córdoba Blandón, líder sindical bananero y concejal del municipio de Apartadó elegido por la Unión Patriótica y señaló que la Comisión de la Verdad y la JEP han develado que 1996 y 1997 fueron de los períodos más críticos de la violencia en contra de la Unión Patriótica. Incluso, recordó que la diputada Beatriz Gómez logró exiliarse antes de ser asesinada y quien ha dicho que no recibió protección.
Quiroga, quien es defensora de derechos humanos y antes de llegar al Congreso, lideró el tema de la UP ante la justicia, señaló que mientras Uribe fue presidente las organizaciones no tuvieron garantías. “Los ocho años estuvimos perseguidos por Uribe Vélez. Enviamos a la CIDH 52 discursos en los que hablaba de nosotros, desde los batallones, era una cosa espantosa. Lo lideraba el presidente de la República y Antioquia fue terrible”, señaló.
Según Quiroga, militantes de la UP que vivían en Suecia y personas que formaban parte de la Asociación Jaime Pardo Leal, “fueron víctimas de seguimientos, señalamientos y perfilamientos por agentes de inteligencia del Estado colombiano y por integrantes del cuerpo diplomático, como el primer secretario de la Embajada Colombiana en Estocolmo entre 2003 y 2006. Todo esto fue documentado por la Comisión de la Verdad”.
Quiroga lamentó lo sucedido, al tiempo que se solidarizó con la familia de Miguel Uribe Turbay, señalando que saben, como pocos, las consecuencias de la violencia. Así, la senadora hizo un llamado para no usar el crimen para repetir las acciones con las cuales se quiso justificar la aniquilación de la UP.
“Este gobierno no tiene ninguna responsabilidad (en el crimen). Ellos lo saben. Hemos pasado tanto, sobre todo los sobrevivientes. Este país no conoce la persecución atroz y como lo vivimos, estamos de puertas abiertas para que eso no suceda. Lo que hizo Uribe Vélez fue dar un mensaje de guerra”, dijo.
Además, Quiroga calificó el discurso del expresidente Uribe como el de un hombre que representa “el pasado oscuro de Colombia (…) El país puede avanzar sin perseguir, sin estigmatizar. No estamos en el país en donde acabaron con nosotros, estamos en otro país. El pertenece a otro país, él no está vigente, él está pagando parte de lo que ha hecho”.
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