
‘A esta hora, el Pacto Histórico no va a hacer consulta’: Gustavo Bolívar
Gustavo Bolívar, aspirante a la Presidencia de la República
En entrevista con CAMBIO, el precandidato revela las dificultades que tiene la colectividad de izquierda para elegir un candidato a la Presidencia, sugiere una encuesta y advierte que, si gana Daniel Quintero, él no lo apoyará porque está imputado por corrupción.
Por: Armando Neira
Después de haber alcanzado el poder en 2022 con Gustavo Petro, el Pacto Histórico vive sus horas más difíciles en el proceso para escoger a su candidato a la Presidencia en las elecciones de 2026. Según el precandidato Gustavo Bolívar, se han mezclado dos elementos: uno jurídico, por la decisión del Consejo Nacional Electoral que bloqueó la unidad de la colectividad, y otro político, por el ingreso de Daniel Quintero, imputado por corrupción.
“Por decencia y coherencia, yo no votaría por él”, afirma Bolívar, en caso de un hipotético triunfo del exalcalde de Medellín en una consulta o en una encuesta, que es la alternativa que por ahora se discute en la cúpula del primer movimiento de izquierda que ganó las elecciones presidenciales y legislativas en la historia del país.
CAMBIO: En este punto, ¿va a haber consulta o no dentro del Pacto Histórico?
Gustavo Bolívar: Tenemos hasta este viernes para inscribir a los candidatos. Por ahora, no habría consulta porque no tenemos personería jurídica. Y sin ella, no podríamos inscribirnos, salvo que decidamos, como en 2022, ir con los partidos que ya la tienen.
CAMBIO: ¿Lo harían?
G.B.: No, porque eso excluiría, por ejemplo, a la aspirante María José Pizarro, quien está en el partido MAIS, y MAIS ya no hace parte del Pacto.
CAMBIO: ¿Qué van a hacer entonces?
G.B.: Estamos tratando de resolver todas esas incertidumbres jurídicas que se generaron porque el Consejo Nacional Electoral falló apenas dos días antes de la apertura de inscripciones, el miércoles 17 de este mes. Y no nos dio tiempo de subsanar los requisitos que nos pidió para otorgarnos plenamente la personería jurídica.
CAMBIO: ¿Cuánto tiempo tienen entonces para decidir el paso a seguir?
G.B.: De aquí al viernes debemos tomar una decisión.
CAMBIO: Por la información que se conoce hasta ahora, se dice que no hay ninguna sala programada en el CNE de aquí al viernes.
G.B.: Exactamente.
CAMBIO: O sea, en la práctica, si esto es así, ¿no habrá consulta?
G.B.: Sí, claro. Si no hay una reunión extraordinaria, prácticamente nos cierran la puerta a la consulta del Pacto Histórico.
CAMBIO: Entonces, formalmente, ¿el Pacto Histórico no tendría consulta para elegir a su candidato a la Presidencia?
G.B.: Técnicamente no podría haberla, porque no tenemos personería para inscribir a los candidatos. Eso nos obliga a pensar en otro mecanismo de democracia interna. Las bases no quieren que volvamos a hacer una lista “con bolígrafo”, a dedo. Y estas decisiones del CNE, ya sea por lentitud o por la intención de dividir al movimiento al dejar a Colombia Humana por fuera, impiden que funcionemos como queremos: mediante consultas para ordenar la lista.

CAMBIO: Ustedes han criticado la decisión del CNE con el argumento de que buscan bloquear al progresismo. ¿Cómo explican que la decisión de ese organismo haya sido unánime, incluso con los magistrados cercanos al progresismo?
G.B.: Sí, ahí hay algo extraño. Lo que uno nota de fondo es una intención de dividir al Pacto Histórico. Al dejar por fuera a Colombia Humana, excluyen al partido que tuvo más votos entre los cinco. Como había magistrados cercanos al progresismo que también votaron así, entendemos que fue un condicionamiento del resto de la sala: “Aprobamos las personerías, pero de esta manera”.
CAMBIO: ¿Será?
G.B.: Eso creemos. En ese caso, siento que los magistrados que nos representan tuvieron que alinearse para salvar la personería, pero no contaban con que los directivos del Pacto no aceptarían esa división. Han dicho claramente que, o estamos todos los partidos, o no aceptamos esa personería jurídica.
CAMBIO: ¿Y los devolvieron a ustedes al pasado?
G.B.: Naturalmente. Volveríamos al mismo estatus de 2022: cinco partidos con sus respectivas personerías jurídicas, pero con el problema de que ya no podríamos aliarnos legalmente, porque la ley impide coaliciones cuando se sobrepasa el 15 por ciento del censo electoral.
CAMBIO: Eso tiene dos implicaciones: una para la elección presidencial y otra para la lista al Congreso, ¿cierto?
G.B.: Claro. Primero, si no hacemos una lista ordenada mediante una consulta interna, las bases ya no nos siguen y se pueden ir a otros partidos. Tenemos más de 600 personas inscritas en todo el país, entre quienes quieren aspirar a Cámara y Senado. Si permitimos que participen, aunque la mayoría no salga elegida, al menos se les respeta su derecho, y trabajarán con entusiasmo. Pero si les quitamos ese derecho, seguramente buscarán avales en otros partidos y se nos desarma la colectividad desde la base, que es lo más importante.
CAMBIO: Si no hay consulta, ¿los aspirantes irían a la interpartidista de marzo? ¿O no, y por qué?
G.B.: La idea de las dos consultas era que eligiéramos un candidato del Pacto Histórico para llegar fuertes al Frente Amplio. Si llegamos por separado, el asunto se vuelve muy vulnerable frente a candidatos como Roy Barreras. Sería una izquierda atomizada, dividida, frente a una sola figura con personería jurídica, que además está recogiendo candidatos por todo el país y avalando alcaldes.
CAMBIO: ¿Le tienen temor a Roy?
G.B.: No entraríamos en condiciones equilibradas de competencia. Llegaríamos más vulnerables y, claro, él aprovecharía.
CAMBIO: Hasta hace poco, el Pacto Histórico era modelo de unidad. Desde que llegó Daniel Quintero, todo cambió y parece haber implosionado. ¿Es así?
G.B.: Así es. Básicamente por tres razones. Esta era la consulta del Pacto, un movimiento progresista, y Daniel Quintero no representa sus principios. Por ejemplo: el respeto por las instituciones; él ha dicho que va a cerrar el Congreso. El respeto por las diversidades sexuales; él no las respeta y se burló en una valla sobre ese tema. La autonomía universitaria; para nosotros es sagrada, y cuando fue alcalde de Medellín ordenó el ingreso del Esmad a la Universidad de Antioquia. Él no puede representar al progresismo.
CAMBIO: Es evidente que a usted le incomoda mucho, ¿cierto?
G.B.: Claro que sí, y lo explico: es una cuestión de coherencia con la ética. Hace tres años hice campaña contra Rodolfo Hernández porque estaba imputado por corrupción. Fue una campaña fuerte. Yo preguntaba todos los días: “¿Van a elegir a un imputado por corrupción?”. Entonces, ¿con qué cara me presento ahora si este señor (Quintero) gana la consulta y me toca apoyarlo?
CAMBIO: ¿Él no debería estar entre los aspirantes del Pacto?
G.B.: No, mientras esté imputado por la justicia y, peor aún, acusado formalmente. El 21 de noviembre tiene que ir a juicio con todo su gabinete. No tiene ninguna presentación su presencia aquí.
CAMBIO: Pero, ¿qué pueden hacer?
G.B.: Por eso, dentro del movimiento se plantea que debería ir al Frente Amplio y no al Pacto. Así le damos tiempo, de aquí a marzo, para ver si logra resolver las acusaciones en su contra.
CAMBIO: ¿Usted cree que todos los aspirantes del Pacto, excepto él, son de izquierda? ¿Daniel Quintero es de izquierda? ¿Por qué está en el Pacto?
G.B.: Lo primero es aclarar que no estamos siendo sectarios. Aceptamos personas de otras procedencias políticas. Quintero estuvo en su juventud en el Partido Conservador y ha pasado por dos o tres partidos más. Eso no lo excluye. El problema es que hay que representar los principios del progresismo, y como ya dije, hay muchas cosas que indican que él no lo representa.
CAMBIO: ¿Qué otras, por ejemplo?
G.B.: Son varias. Por ejemplo: instrumentalizó la bandera de Gaza, cuando nosotros hemos sido claros –el mismo presidente lo ha dicho– en nuestra posición, tanto a nivel mundial como en Colombia. Él, por un lado, se sienta con el embajador de Israel, lo cual es su decisión, pero luego usa la bandera palestina para conseguir “_likes_”. Esas actitudes nos disgustan bastante.
CAMBIO: Y una reflexión personal suya. Usted ha luchado tanto por la unidad de la izquierda. Los colombianos vimos que la izquierda se unió cuando ganó Petro. ¿Por qué ese ADN de pelearse entre sí?
G.B.: Mire, en esta ocasión habíamos logrado una unidad muy fuerte. Estamos y seguimos muy unidos todos. El único elemento perturbador es Daniel Quintero, que además de todo lo anterior está haciendo alianzas con la clase política tradicional en las regiones. Y eso también puede alterar los resultados.
CAMBIO: ¿Por qué?
G.B.: Imagine que la consulta del Pacto la gane el Partido Conservador, porque él está haciendo alianzas con alcaldes, gobernadores y congresistas que no son del Pacto. Eso no se puede permitir. Todo lo demás: estamos cohesionados, estamos unidos y vamos para adelante.
CAMBIO: Si no hay consulta, ¿qué mecanismo sugiere usted para escoger al candidato del Pacto Histórico?
G.B.: Una encuesta. En ella no habría injerencia de casas políticas, que en octubre no están activas. En marzo sí tendrían su maquinaria funcionando para sus propias candidaturas, pero en octubre esa maquinaria no incidiría en el resultado.

CAMBIO: ¿Y si hacen una encuesta y gana Quintero?
G.B.: Yo trataría de hacer todo lo posible para que no pase, pero si ocurre, sería fatal. Yo no votaría por él, y creo que las bases tampoco lo harían. Además, se lo he dicho al presidente que la izquierda no caminaría igual detrás de un Iván Cepeda, una Susana, una María José o un Gustavo Bolívar, que detrás de él. Por decencia y coherencia, yo no votaría por él
CAMBIO: ¿Usted se lo dijo al presidente Petro?
G.B.: Sí. Le dije que la gente se desanimaría mucho. Él no debió llegar a la consulta del Pacto Histórico. Nos prometieron dos consultas. Y él, por sus particularidades, debió estar en el Frente Amplio, que es donde convergen las distintas fuerzas que queremos reforzar para la primera vuelta. Insisto: él no puede estar aquí.
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