
La estrategia del presidente Petro para reinar en las redes sociales
Gustavo Petro Urrego, presidente de la República de Colombia
El Gobierno nacional puso en marcha el envío unificado de mensajes para defender su gestión y contrarrestar lo que, según considera, es el silencio de la “prensa hegemónica”. ¿Qué tan efectiva será esta estrategia?
Por: Armando Neira
En el Gobierno y en buena parte de las salas de redacción chocan a diario dos tesis. En el Ejecutivo están convencidos de que existe una conspiración de los periodistas para ocultar sus logros, mientras que en muchos medios creen lo contrario: que hay una sobredimensión en la cobertura de los mensajes del presidente Gustavo Petro, especialmente de lo que afirma en su red social X, lo cual le ha permitido imponer la agenda durante los más de tres años de su mandato.
Por eso, en Palacio justifican la decisión del mandatario de interrumpir la programación de televisión para transmitir alocuciones presidenciales o consejos de ministros. “Me censuran”, dice él. “Hasta me torturaron para que no dijera mis ideas”.
Entre los periodistas se discute si, al terminar las alocuciones, los noticieros deben abrir sus informativos con las declaraciones del jefe de Estado cuando retoman la programación. También se cuestiona si al día siguiente las cadenas de radio deben dedicar sus espacios de análisis y opinión a lo que Petro dijo.
La sobreexposición es tal que se acuñó el término “petrificados” para describir varias situaciones del orden nacional. Petro, por su parte, lo ve al revés. Se queja de que “los medios hegemónicos” —como los llama— ocultan a propósito sus mensajes porque su ideario es progresista y no proviene de “los clubes del dinero”.
Hace unos días, Petro convocó en Palacio a los jefes de comunicación de las entidades del Estado para informarles el paso a seguir.
Según reveló el periodista Daniel Coronell en La W Radio, los jefes de comunicación de las entidades públicas fueron citados obligatoriamente a un encuentro con el presidente, en el que este manifestó su inconformidad con la labor de los departamentos de prensa oficiales.
El mandatario recordó que, aunque semanas atrás había ordenado usar el presupuesto de comunicación de las entidades públicas para patrocinar lo que llamó “medios digitales”, la instrucción no se había cumplido.
De acuerdo con Coronell, Petro dijo a los comunicadores que para su gobierno es crítico fortalecer la imagen en redes sociales y contrarrestar a los llamados “medios hegemónicos”, con el fin de que su partido se mantenga en el poder en 2026. Incluso advirtió: “Si no se ponen las pilas, el fascismo llegará al poder”.
Los jefes de comunicación escucharon la orden presidencial de “radicalizar el lenguaje” y destinar los presupuestos públicos al patrocinio de “medios digitales”. La instrucción también se dio a los altos funcionarios del Estado, pues lamentó que, incluso sus ministros, no replicaran sus mensajes y que, la mayoría de las veces, tuviera que librar en solitario las discusiones.
La forma y el fondo de la estrategia
Petro se mostró crítico en el fondo y en la forma. Como ejemplo, señaló deficiencias en las transmisiones oficiales, ya que las cámaras se concentraban en grabar su rostro durante las giras en lugar de mostrar al público que lo escuchaba con interés.
En ese encuentro, el presidente lanzó un ultimátum: si el miércoles 10 de septiembre no se habían trasladado los recursos de difusión a los “medios alternativos”, empezaría a reemplazarlos. La advertencia fue reforzada por el asesor presidencial en comunicaciones digitales, Andrés López, quien, según Coronell, resumió: “Trabajan poco y no saben nada del mundo digital”.
La orden de Petro empezó a cumplirse el fin de semana. Tras otra alocución en cadena nacional, las redes oficiales de 77 entidades del Gobierno se convirtieron en “una bodega de mensajes políticos”, como los denominó La Silla Vacía en un artículo en el que hizo una radiografía de la iniciativa.
Durante ese fin de semana, los usuarios de redes sociales se sorprendieron al ver mensajes como el del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC): “La salud fue convertida en un negocio. El resultado: citas que llegaban cuando ya era tarde. Millones lo vivieron. Miles murieron”.
También el de Artesanías de Colombia, que reposteó un mensaje en el que se leía: “No podemos seguir llamando sistema de salud a una red de intermediarios que se enriquecen con el dolor. Las EPS pueden tener una función, sí. Pero no pueden seguir manejando el dinero público. Porque lo convierten en negocio. Yo no propongo destruir. Propongo cambiarlo todo”.
O el del Servicio Geológico Colombiano: “La salud no puede seguir financiando campañas. Ni llenando bolsillos. Tiene que volver a ser un derecho”. Un mensaje inesperado en una entidad cuya premisa es: “Generamos conocimiento geocientífico y nuclear para la toma de decisiones en beneficio de las personas y el ambiente”.
Estos mensajes respondieron a la orden presidencial tras su alocución, en la que resumió su postura con una frase que luego se convirtió en etiqueta viral: #SeRobaronLaSalud.

Según La Silla, en total fueron 77 cuentas las que publicaron 307 mensajes: un promedio de casi cuatro por entidad, muchos de ellos sobre temas distintos a la salud. La activación fue inmediata. Entre las 7 y 8 p. m. del viernes —mientras el presidente hablaba— ya habían salido 60 de esas publicaciones.
La coordinación también se evidenció en el contenido: de los 300 mensajes, 35 repetían de forma idéntica el mismo texto y otros replicaban frases del mandatario. Un miembro de comunicaciones, que pidió no ser citado, explicó: “Siempre enviaban mensajes para difusión, pero no hacían caso; ahora piden más seguimiento”.
Naturalmente, los mensajes iban en dirección contraria a la exclusiva de CAMBIO, publicada el domingo en la mañana, en la que se reveló un informe de la Contraloría sobre la situación de la Nueva EPS.
La revista informó que la crisis es dramática y más profunda que antes de la intervención del gobierno Petro. La deuda y el déficit se duplicaron y, según la auditoría, de mantenerse la tendencia, en diciembre de este año la entidad no podría seguir operando: 11,5 millones de afiliados quedarían desamparados.
Petro en X: 8,3 millones de seguidores
Ese día, miles de usuarios discutieron dos asuntos principales. Desde su cuenta oficial de X, con 8,3 millones de seguidores, Petro respondió a Coronell que no se trataba de radicalizar el discurso: “La radicalización del gobierno es cumplir su programa al máximo, porque es el programa del cambio”. A La Silla le dijo que estaban “aterrorizados porque el gobierno está unido”.
El presidente insistió en su relato: “El gobierno está unido y es poder de comunicación cuando se trata de lo público. Lo público es del gobierno y de la gente que es propietaria del gobierno. Ningún dueño de medio tiene derecho a encapsular la información ni a manipularla. Permitirlo es privatizar lo público: un robo más al pueblo. Lo público es repúblico, dos veces público. Por eso Colombia es república democrática, y no oligarquía ni monarquía constitucional”.
Además, Petro señaló: “Las redes mías no son de 77, son como de 3.000 personas que saben que hay que ganar una batalla de comunicación, porque estamos bajo un ataque comunicacional permanente de mentiras y calumnias”.
Es decir, la estrategia ya está en marcha y va más allá, pues el presidente le da rango de “batalla de comunicación”. ¿Qué impacto tendrá? El analista de medios Omar Rincón no vacila en afirmar que se quita el sombrero ante la propuesta. “Petro es un genio, porque logra que su mayor derrota, la reforma a la salud, se vuelva tema viral. Que todos hablemos de eso demuestra su habilidad comunicativa: consigue que periodistas y columnistas discutan lo que él quiere, aunque con poca incidencia en la vida real”.
Según su tesis, Petro, sin una política pública tangible en materia de salud, lanza una avalancha de publicaciones que llegan a la gente y, además, escalan a los columnistas, que las toman para sus opiniones hasta que todo el mundo termina hablando del tema. Hasta el cansancio. Luego pasa a otro asunto, que puede ser tan polémico como “Los Brayan son hombres vampiros codiciosos” o sorprendente como “una mujer libre hace lo que se le da la gana con su clítoris y con su cerebro y si sabe acompasarlo, será una gran mujer”.
Así, cuando otro problema le explota en las manos, tiene la habilidad para que tanto usuarios como medios cambien de rumbo y retomen su nuevo mensaje.
Entre lo positivo de esta dinámica, los analistas destacan que por fin el gobierno decidió unificar sus mensajes, lo que permite ver una línea de acción coordinada y una propuesta gubernamental en la que todos navegan en la misma dirección.
Lariza Pizano, periodista con experiencia en comunicación política, considera que las sinergias son habituales en los gobiernos para respaldar posturas presidenciales y mostrarlas como unificadas.
Sin embargo, advierte: “El gobierno es más que el presidente, y este tipo de actuaciones coordinadas en el ámbito digital deslegitiman la construcción de narrativas sectoriales. Terminan poniendo al Ministerio de Vivienda a hablar de salud y al de Agricultura a opinar sobre las EPS, lo que confunde a la ciudadanía y dificulta seguir las políticas específicas”.
¿Por qué Petro ha decidido poner el énfasis en las redes sociales? Alexander Velásquez, analista de medios y bloguero de El Espectador, considera que estas han demostrado ser un medio eficaz para comunicarse con los ciudadanos y que buena parte de la información que circula en la prensa nace en esas plataformas.
“No es bueno ni malo, simplemente es necesario en una sociedad que tiene derecho a recibir información oficial sobre lo que hace, piensa o planea el Ejecutivo. No olvidemos que la reforma de la salud fue una de las banderas de campaña del presidente Gustavo Petro, y por tanto, está siendo consecuente con su plan de gobierno”, apuntó Velásquez.
Entre muchos usuarios hubo críticas por el uso de instituciones técnicas, como el Instituto Geológico, cuya cuenta se había distinguido por su rigor en temas especializados. Velásquez, sin embargo, se mostró comprensivo: “Mientras las cuentas oficiales del Estado no se utilicen para promover candidaturas o hacer proselitismo, es legítimo que el Gobierno las use para dar alcance a su gestión”.
De hecho, considera que esa es una de las ventajas de que el monopolio de la información ya no esté en manos de unos pocos. “Eso sí, corresponde a la sociedad —y en especial a la prensa— vigilar la actuación del gobierno y la veracidad de los contenidos que difunde”.
En esta misma línea final está Catalina Botero, directora de la Cátedra UNESCO en Libertad de Expresión en la Universidad de Los Andes y experta asociada de la Iniciativa Global de Libertad de Expresión de la Universidad de Columbia, quien sostiene que “a este tipo de comunicación hay que aplicarle las mismas reglas que se aplican al discurso político o incluso a la publicidad oficial”. Esto es, rigor y apego a la verdad.
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