
Presupuesto 2026: los escenarios en el Congreso para un debate trascendental
Este lunes se venció el plazo del Congreso para aprobar el monto del Presupuesto de 2026. Entre tanto, los parlamentarios no se pusieron de acuerdo. Por esa razón, los 557 billones de pesos propuestos por el Gobierno se mantienen. Vienen 10 días decisivos. Este es el paso a paso y las fechas claves.
Una vez más, el Congreso no se puso de acuerdo en la votación del monto del Presupuesto. Pero este 2025, contrario a lo que ocurrió el año anterior, fue el Gobierno el que le hizo el quite a la discusión. En el debate del pasado jueves, congresistas aliados del Gobierno en la Comisión Tercera de Cámara se salieron del debate y rompieron el quorum. Por esa razón, no se alcanzó a definir nada. Y este 15 de septiembre se venció la fecha límite que tenía el Congreso para aprobar o negar la cifra que presentó el Gobierno.
Aunque en el pasado esta situación generó incertidumbre, por la experiencia de 2024 los escenarios venideros están mucho más decantados. ¿Qué sigue ahora? ¿El Gobierno tiene vía libre para expedir el decreto desde ya o hay otra fecha límite?
El Congreso pasa a discutir los rubros del Presupuesto
Según el Estatuto Orgánico del Presupuesto Nacional, lo primero que ocurre es que, si las comisiones económicas no llegan a un acuerdo en el monto antes del 15 de septiembre, se entiende por aprobado el del Gobierno. Es decir, un monto de 557 billones de pesos: una cifra que está desfinanciada en 26 billones de pesos, según reconoció el ministro de Hacienda, Germán Ávila.
Esa representa una pequeña victoria para el Gobierno, que confía en sacar adelante el presupuesto que presentaron y con una gran distribución de los sectores sociales. “Pésele a quién le pese. Ayer yo tenía razón: dije que el Presupuesto se iba a discutir con base en los 556 billones de pesos. Y así será”, sentenció el ministro del Interior, Armando Benedetti.
Pésele a quien le pese! pic.twitter.com/zzWz8QXQMh
— Armando Benedetti (@AABenedetti) September 12, 2025
Entonces, con el monto que el Gobierno presentó, arranca la distribución de los rubros del Presupuesto. Es decir, cómo se destinarán los recursos, qué sectores tendrán más dinero y cuáles terminarán castigados. Para este paso, las Comisiones Económicas tienen hasta el 25 de septiembre: la segunda fecha clave porque es el plazo máximo para aprobar el proyecto en primer debate.
“En estos diez días tenemos que aprobar artículo por artículo y hay unos donde se dan facultades al Gobierno y al presidente para hacer movimientos a su antojo en algunos rubros. Así que, de aquí al 25 de septiembre, hay que defender el bolsillo de los colombianos”, dijo la senadora del Partido Verde Angélica Lozano, una de las opositoras del monto que presentó el Gobierno.
¿Qué sigue después? El Estatuto establece que, si las Comisiones Económicas aprueban el proyecto en primer debate, se da el paso a la discusión en las plenarias de Cámara y Senado. Pero si lo niegan, la puerta al decreto se abre. Sin embargo, no tiene efecto inmediato, sino que aplican otras fechas claves.
Así, si el Congreso no aprueba el Presupuesto en segundo debate antes de la medianoche del 20 de octubre, entonces se le da vía libre al Gobierno para expedir el Presupuesto vía decreto. Tal como ocurrió en 2024.
El debate en el Legislativo está ajustado. Primero, porque el presidente Gustavo Petro dejó claro que la relación con los congresistas “sería diferente”. Además, en el Congreso aseguran que el Gobierno se mueve para sacar la ley vía decreto, que les serviría mucho más. Primero, porque se mantiene el monto y la distribución que quiere el presidente y su ministro, así como las facultades extraordinarias que les permitirían, entre otras cosas, utilizar recursos de las vigencias futuras.
Son varias las voces que han criticado que se esté repitiendo lo sucedido con el presupuesto de 2025: que el Congreso niegue el monto y el Gobierno decrete el presupuesto. “Esto oprime una dictadura fiscal, en donde el Estado, consciente de que no lo debe hacer, presenta un presupuesto desfinanciado, y claramente sabe que no va a conseguir los recursos. Me preocupa que se cree la costumbre de presentar de esa manera los presupuestos nacionales”, dijo el exministro de Hacienda y de Comercio José Manuel Restrepo.

Los problemas fiscales
El Gobierno ya conoce la historia del presupuesto por decreto. A finales del año pasado tampoco logró la aprobación de una reforma tributaria para el presupuesto de 2025 y a inicios de este año tuvo que emitir un decreto para aplazar los recursos que no estaban financiados. Como un déjà vu, si en las próximas semanas no se materializa la tributaria, puede que la historia se repita.
Las necesidades de gasto son grandes de cara al último año del gobierno de Gustavo Petro. Aunque desde varios frentes se ha llamado a un ajustarse de cinturón, la agenda del mandatario es ambiciosa y no da luces de dar su brazo a torcer.
Pero el problema con la tributaria no solo viene por el lado del presupuesto. Si el Gobierno no ajusta sus gastos, sin los ingresos previstos por la tributaria también se verían afectadas las proyecciones fiscales de 2026 y el país podría terminar con un déficit mayor al 6,2 por ciento del PIB que estima para el próximo año.
Las próximas semanas serán claves ante el Congreso. Falta ver si el capital político del Gobierno aguanta otra tributaria. Sin embargo, el ambiente no parece favorable.
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