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Discusión de la reforma a la salud en Cámara.
Poder

Reforma a la salud: críticos del proyecto no le apostarán a hundirlo para contener la ira del Gobierno

Esta semana arranca la discusión de una de las reformas más importantes y, quizá, la que mayor costo político ha tenido para el Gobierno de Gustavo Petro. Aunque la oposición tiene los votos para negarla, no le van a apostar a ese camino, porque le temen a la apelación o a una respuesta más agresiva. Mientras tanto, el Gobierno se mueve para revertir las posturas.

Por: Claudia Quintero

La tantas veces mencionada reforma a la salud comenzará a discutirse esta semana después de cinco meses varada en la Comisión Séptima del Senado, uno de los pasos más difíciles para los proyectos del Gobierno. Aunque el presidente Gustavo Petro y el ministro del interior, Armando Benedetti, son conscientes de la dificultad de esta reforma, se han movido para revertir las mayorías opositoras que hundieron el proyecto en 2024.

El primer mandatario ha insistido en que es imperativo que se discuta su articulado: “Señores de la Comisión Séptima del Senado, pueden decidir. Porque mientras ustedes lo hacen, las Empresas Promotoras de Salud (EPS) seguirán quebrándose una tras otra. No las voy a salvar, porque yo me dedicaré a salvar la salud de la gente”, dijo. Así, el presidente calentó la discusión que, según la agenda del Senado, arranca este miércoles, 17 de septiembre. ¿Cómo está la discusión? ¿A qué le apuestan el Gobierno y la oposición?

Apelaciones, consultas y la precampaña: el ambiente de la discusión

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Reforma a la salud 2.0. Foto: Colprensa.

Una de las certezas en la previa del debate es que el Gobierno está en desventaja. Primero, porque el actual presidente de la Comisión Séptima del Senado es el liberal Miguel Ángel Pinto, opositor a algunas reformas del Gobierno, en especial de la reforma a la salud. Además, Pinto fue uno de los firmantes de la ponencia de archivo el año pasado.

Su llegada a ese cargo fue clave. Primero, porque rompió con los acuerdos de 2022. Además, porque los presidentes de las comisiones son quienes definen en qué orden se discutirán los proyectos de ley. Una muestra es que la de salud, por ejemplo, no se ha discutido desde abril de este año, cuando llegó la reforma 2.0 a esa comisión.

Además de tener al presidente liberal y lejano del Gobierno, la oposición cuenta con los ocho votos necesarios para hundir la reforma a la salud. Es decir, el camino es complicado por todos lados.

Sin embargo, tres congresistas de las comisiones coinciden en que no quieren un nuevo enfrentamiento directo con el Gobierno. Así que no votarán el archivo directamente. Como le dijo a CAMBIO una senadora de la comisión, “no queremos que el presidente amenace otra vez con una consulta popular”.

Además, el senador Fabián Díaz, del partido Alianza Verde, aseguró que si se aprueba el archivo, él va a radicar una apelación. ¿Qué significa esto? Que la plenaria del Senado tendría que discutir si se aprueba o no esa medida y, en caso de que pase, la reforma a la salud pasaría a discutirse en otra comisión. En otras palabras, perderían la oportunidad de hacer cambios y el protagonismo.

La incertidumbre y los cálculos políticos se han hecho palpables en las últimas horas porque a la mesa directiva de la comisión solo ha llegado la ponencia positiva. Es decir, no se han radicado la de archivo y la alternativa. Sin embargo, el Centro Democrático confirmó que presentará la ponencia a favor del hundimiento. El plazo que se tiene para radicar las ponencias es máximo en la mañana de este miércoles, justo antes de que inicie el debate.

Según conoció este medio, el camino que está tomando fuerza en la Comisión Séptima es el de discutir primero la ponencia alternativa, que está preparando el equipo de la senadora Norma Hurtado, del Partido de La U.

La discusión central de esa ponencia alternativa estará en si contempla o no los puntos que son esenciales para el Gobierno, como la eliminación de la intermediación financiera, la integración vertical y la transformación de las EPS en Entidades Gestoras de Salud y Vida.

“Nosotros vamos a buscar que las proposiciones que quieren cambiar esos ejes no se voten en la comisión, sino que queden como constancias y se discutan en la plenaria del Senado. Pero si nos vencen en votos, el escenario es que el Gobierno retire y busque, a través de una consulta, sacar esta norma”, le dijo a CAMBIO el senador Fabián Díaz.

Sin embargo, el camino de una consulta popular es incierto por la complejidad del proyecto y el ambiente caldeado de precampaña presidencial y crisis en el sistema. Además, el Consejo de Estado ya sentó un precedente al tumbar el decreto con el que el presidente convocó a la consulta pasada luego del archivo de la reforma laboral.

Los votos cristianos en la Comisión Séptima y las coincidencias

El Gobierno también intenta moverse para lograr los votos que permitan dejar los intentos de modificaciones sensibles al proyecto como constancias que se discutan en la plenaria del Senado. En esa apuesta, los votos de las dos congresistas cristianas (Lorena Ríos y Ana Paola Agudelo) son claves para sumar en favor de la ponencia oficialista o determinar el hundimiento de la reforma. 

Hace menos de un mes, el Gobierno ejerció presión a la bancada del Pacto Histórico para retirar dos proyectos de ley que buscaban ejercer control sobre las iglesias y permitir que la cosmología de las comunidades indígenas y étnicas fueran reconocidas como concepción religiosa. Una de las congresistas que celebró la decisión fue Lorena Ríos, de Colombia Justa Libres.

Además, contrario a ese control que buscaban ejercer, el Ministerio del Interior publicó un borrador de decreto que pretende darle mayor injerencia a las organizaciones religiosas en la construcción de políticas públicas.

A todo esto se suma que el pasado 11 de septiembre, la hoja de vida de Jhoan Steven Londoño, yerno de la senadora Berenice Bedoya (de la Alianza Social Independiente, ASI), fue publicada en el portal de Aspirantes de la Presidencia para el cargo de subgerente del Fondo de Adaptación. Esto es clave porque Bedoya también firmó la ponencia de archivo de la reforma a la salud en 2024.

Así, la discusión de la reforma, pese al mal ambiente que ha tenido en el pasado y a la crisis explícita del sistema de salud, parece que no enfrentará una negativa directa. Habrá que ver qué si la Comisión Séptima le da vía libre a la ponencia alternativa y si el Gobierno decide avalar las modificaciones o termina retirando el proyecto.

Lo cierto es que el Ejecutivo ya avanza en su ‘plan B’, como lo dijo el mismo presidente, que es sacar la reforma a la salud vía decreto. Ya lo hicieron con el modelo preventivo de salud y la territorialización de la atención, que son dos ejes de su apuesta. Sin embargo, esas normativas ya tienen demandas.

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