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Iván Cepeda, Paloma Valencia, Abelardo de la Espriella.
Poder

Cepeda, Paloma y Abelardo: ¿solo entre ellos está la Presidencia?

Iván Cepeda, Paloma Valencia, Abelardo de la Espriella. Fotoilustración: Kim Vega - CAMBIO

La excanciller María Ángela Holguín expresa sus dudas frente a las encuestas que muestran rezagados a los aspirantes de centro —Sergio Fajardo y Claudia López—, quienes descartan retirarse de la contienda electoral. ¿Qué reflexiones harán en esta Semana Santa aquellos que marcan por debajo del margen de error?

Por: Armando Neira

Se inician días de reflexión decisiva durante esta Semana Santa para varios aspirantes a la Presidencia de la República, especialmente para quienes aparecen en el tarjetón que la Registraduría está a punto de mandar a imprimir, pero que no han logrado convencer a los votantes. La pregunta es inevitable: ¿seguir en competencia o retirarse para apoyar a algunos de los que, según las encuestas, tienen opciones reales de pasar a segunda vuelta?

La coyuntura no podría ser más oportuna. La Semana Santa es un tiempo de conversión y reconciliación, un periodo que invita a la reflexión y a la humildad. No obstante, no es una decisión fácil para cualquier político. Cada aspirante cree tener la capacidad para gobernar el país y confía en que puede lograr el respaldo masivo de los electores porque sus ideas son las mejores.

Sin embargo, aunque con cifras distintas, las encuestas coinciden en que hoy solo tres candidatos tienen opciones reales de llegar a la segunda vuelta: Iván Cepeda (izquierda), Abelardo de la Espriella (ultraderecha) y Paloma Valencia (centroderecha). Las encuestas son fotografías que marcan un instante, pero una campaña también marcan una tendencia.

La analista María Jimena Escandón sostiene que la campaña presidencial ya se decantó y que la disputa se definirá entre estos tres candidatos. Según ella, la consulta del pasado 8 de marzo clarificó el panorama político: la derrota contundente de Roy Barreras y Daniel Quintero allanó el camino al candidato de izquierda, mientras que en la derecha el triunfo de Paloma Valencia la consolidó como la principal contendora frente a quien hasta entonces lideraba la intención de voto en ese espectro ideológico.

Valencia, además, eligió a Juan Daniel Oviedo como su fórmula vicepresidencial con la intención clara de mostrarse como la aspirante que no tiene dudas para acercarse al centro.

La defensa de María Ángela

Frente a esta lectura, María Ángela Holguín, excanciller y pareja de Sergio Fajardo, abandonó este lunes sus retiros para expresar su desacuerdo y a poner en duda los resultados de las encuestas. Para ella, no se puede reducir el centro político a una sola figura, en referencia a Oviedo. Holguín considera que esa interpretación simplifica una corriente política más amplia y diversa.

“El centro no puede reducirse a alguien que siempre ha estado con la derecha”, dijo en Blu Radio. Y añadió: “La voz del centro no es la voz de Oviedo”.

Holguín también defendió la continuidad de la candidatura de Fajardo: “En los últimos días han surgido las mismas voces de siempre, que dicen que debe unirse a Paloma para salvar el país. Les hablo con sinceridad: no conocen a Fajardo”.

Para ella, es en las urnas donde se dictará sentencia. Por eso, insistió en que aún no ha llegado la primera vuelta y que el centro debe tener representación propia. Y en esa señaló a Fajardo, de quien alabó su hoja de vida al destacar la experiencia como alcalde de Medellín, gobernador de Antioquia y docente durante 25 años, así como su respeto por los demás.

Juan Daniel Oviedo y Paloma Valencia. Créditos: Pablo David - CAMBIO
Juan Daniel Oviedo y Paloma Valencia. Créditos: Pablo David - CAMBIO

Holguín, quien fue embajadora en Caracas durante el Gobierno de Álvaro Uribe y canciller en los dos mandatos de Juan Manuel Santos, es la última carta de la estrategia de Fajardo para dejar en claro que su campaña continúa adelante.

¿Hay dudas que muestran lo contrario? Claro que sí. No sólo porque las encuestas los muestran a un abismo de los punteros, sino porque ninguno en concepto de los analistas ha creado un hecho político disruptivo. Escandón dice que Claudia y Fajardo “se diluyeron, sin mayor protagonismo, quedando a la deriva”. Para ella, la llegada de Oviedo a la fórmula de Valencia recoge sectores del centro y abre la puerta a un crecimiento exponencial, de acuerdo con las más recientes encuestas.

Mientras tanto, desde la campaña de Fajardo trabajan en un frente que nadie había previsto hasta hace poco: desmentir rumores sobre un posible retiro. En un comunicado, aseguraron que no contemplan abandonar la contienda ni adherirse a otro proyecto político antes de la primera vuelta. También reiteraron que tanto Fajardo como su fórmula vicepresidencial, Edna Bonilla, seguirán hasta el final.

A pesar de ello, en las encuestas Fajardo ocupa el cuarto lugar, incluso por debajo del voto en blanco. Sus contrincantes lo acusan de soberbia, uno de los ‘pecados’ simbólicos en este contexto de Semana Santa. Él lo niega y dice que su intención es construir mayorías con la ciudadanía. 

Continuar en la batalla

En una situación distinta se encuentra Claudia, también candidata de centro: está obligada por ley a llegar hasta la primera vuelta tras haber participado en una consulta interpartidista junto a su fórmula, Leonardo Huerta. Por eso, aunque todas las encuestas la muestren sin opciones, debe seguir en la campaña.

Para los expertos, no hay dudas. Tras las consultas del pasado 8 de marzo, las encuestas muestran un reacomodo del panorama político que, al menos en estas ‘fotografías del día a día’, parecen haber dictado sentencia: hay tres opciones reales entre los 14 participantes.

Abelardo de la Espriella, división grupos de WhatsApp

Es una certeza que esa jornada marcó un punto de inflexión. La Gran Consulta por Colombia obtuvo más de cinco millones de votos, impulsando a Valencia al ganar con más de 3,2 millones, y sorprendiendo con su fórmula, Oviedo, quien obtuvo cerca de 1,2 millones.

Si bien en todas las encuestas Cepeda promedia entre 30 y 40 puntos de intención de voto, Valencia ronda el 20 por ciento, cifra que ha ido creciendo: hace apenas tres meses no alcanzaba más que cuatro puntos en promedio. De la Espriella aparece también con un 20 por ciento, un resultado notable para un aspirante sin partido, outsider, aunque refleja cierto estancamiento y pérdida del factor sorpresa.

Y así como estos días serán difíciles para Claudia, igual para Roy Barreras. Ambos rondan los cinco puntos, tienen un margen muy difícil de maniobra, por ley, no pueden retirarse, ya que participaron y ganaron sus respectivas consultas, pero deben ir preparando el terreno para saber por dónde moverse a partir del 31 de mayo, día de la primera vuelta.

Barreras, seguramente, mantiene por eso su discurso en redes sociales con mensajes inspirados en el papa Francisco, en el que habla de reconciliación. Es probable que posteriormente se sume al Pacto Histórico, pese a sus críticas.

Iván Cepeda, fijo

El analista Carlos Arias asegura que el escenario ya está definido y augura que él único que tiene hoy un boleto es el aspirante de izquierda: “Estoy convencido de que esto ya se fue así. En mayo se define quién será el adversario de Iván Cepeda en junio. No habrá ganador en primera vuelta y Sergio Fajardo quedará por fuera de la historia”.

Arias es especialmente crítico con Fajardo, a quien señala de haber desperdiciado su última oportunidad presidencial. Según él, su fracaso responde a una combinación de ego y errores estratégicos, “pecados imperdonables en política”.

“Fue invitado a distintas consultas —del centro, de la derecha— e incluso Claudia volvió a tenderle puentes, pero nunca los atendió. Si no era el único ungido, no participaba. Y eso es jugar por fuera de las reglas de la política”.

El exgobernador de Antioquia y aspirante a la presidencia Fajardo
“(De la Espriella) es un fantoche, no tiene idea de lo que es la democracia. Agredir, insultar, payasear: un show. Pero respetar y construir, no tiene ni idea. Es un peligro para Colombia”: Sergio Fajardo. Foto: José Báez / CAMBIO

A su juicio, Fajardo será recordado como “el candidato del ego”, incapaz de entender la necesidad de aglutinar fuerzas cercanas, ya fueran de centroizquierda o de centroderecha. Un pecado venial, eso sí.

Pero ¿qué explica la caída de Claudia quien se llegó a creer sería la sorpresa? Arias considera que su bajón tiene varias razones: una gestión en Bogotá mal valorada, falta de coherencia política y ambivalencia ideológica. “Se vio ambivalente: apoyó a Petro, luego giró hacia Iván Duque, después volvió hacia Petro e intentó ubicarse en un centro que exige equilibrio, pero también consistencia ideológica, algo que no logró transmitir”, señala.

Para este experto, Claudia también falló en el inicio de su campaña con contenidos digitales poco sustanciales que opacaron su imagen pública combativa. En este escenario, dice que si bien por estos días todos los aspirantes estarán fuera de Bogotá, tras la Semana Santa volverán porque es una plaza definitiva.

“Bogotá dejó de ser un bastión del centro político. Aunque Carlos Fernando Galán ganó la Alcaldía, su gestión tampoco cumplió del todo las expectativas, debilitando ese espacio político”, dice Arias. De ahí que la romería de los aspirantes por la capital será intensa,

En cuanto a Roy Barreras, Arias lo define como un político de maquinaria y clientelismo, sin capacidad de generar fervor popular. “La gente desconfía de él y lo percibe como un ‘camaleón’. Daniel Quintero, por su parte, queda fuera de la contienda debido a sus líos judiciales”.

¿Gastar o retirarse?

En el tarjetón hay otros candidatos, como Clara López, Miguel Uribe, Sondra Macollins y Luis G. Murillo, tienen un horizonte más complicado, ubicándose por debajo del margen de error. Continuar en la contienda podría resultar costoso no solo en términos políticos sino económicos: en Colombia, para acceder a la reposición de gastos de campaña, los candidatos deben obtener al menos el 4 por ciento de los votos válidos. Un desafío, casi imposible, según las encuestas.

¿Por qué tras una campaña en la que había un centenar de aspirantes se decantó todo de manera tan vertiginosa? El analista Pedro Viveros coincide en que tras la Gran Consulta por Colombia se produjo un reacomodamiento del escenario político.

Claudia López gana la Consulta de las Soluciones
Claudia López gana la Consulta de las Soluciones. | Crédito: Pablo David - CAMBIO

Destaca dos factores: el volumen de participación y la irrupción de los votos de Oviedo, hoy candidato vicepresidencial. Esto permitió la consolidación de la fórmula Paloma–Oviedo y abrió un nuevo espacio de competencia frente a las opciones más radicales: la izquierda de Cepeda y la derecha dura de De la Espriella.

Candidaturas como las de Fajardo y López quedaron por fuera del imaginario electoral, ya sea por no participar en las consultas interpartidistas o por sus pobres resultados en ellas, dice él. Con todo, Viveros introduce un matiz: aunque hoy el escenario parece reducido a tres opciones, en una eventual segunda vuelta —que se prevé reñida— los apoyos de sectores como Fajardo, López o Barreras podrían resultar decisivos. “Lo único cierto en política es lo que ya ocurrió”, concluye.

Finalmente, algunos aspirantes parecen aferrarse a sus candidaturas pese a las bajas probabilidades, lo que, en tono simbólico con la Semana Santa, podría interpretarse como un ‘pecado venial’: una falta menor que no rompe del todo el equilibrio, pero sí refleja un error de cálculo político. Por eso, esta semana sus reflexiones serán trascendentales.

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