
Gobernar al estilo De la Espriella: prioridades, logros y desafíos de su primer mes en el poder
Un terremoto, tres bombardeos, 46 viajes por el país y más de un centenar de decretos marcaron los primeros 30 días de De la Espriella en la Presidencia. CAMBIO reconstruyó sus recorridos por el país y revisó el alcance de las medidas con las que busca trazar el rumbo de sus promesas de campaña.
Abelardo de la Espriella rompió el protocolo desde el primer día de su mandato. Se posesionó a 460 kilómetros de la Plaza de Bolívar, incorporó en la ceremonia un acto de invocación y alabanza, y dio su primer discurso como presidente desde un batallón militar. El ritmo frenético de aquella jornada fue apenas el preludio del primer mes de una agenda marcada por emergencias, operaciones militares y decisiones con las que comenzó a imprimirle su propio sello al poder.
La primera semana de un nuevo Gobierno suele transcurrir entre saludos amistosos, encuentros con representantes de las demás ramas del poder y la instalación de los funcionarios en sus nuevos despachos. Para De la Espriella, ese libreto duró menos de 72 horas: un sismo de 7.4 grados sacudió al país y provocó profundas grietas en el plan con el que el líder de Defensores de la Patria pretendía iniciar su cuatrienio.
En su itinerario, el jefe de Estado tenía previsto pasar sus primeros días lejos de la capital como parte de su apuesta por acabar con el “bogocentrismo”. Después de dos jornadas en Cali, Barranquilla era la siguiente parada, pero el terremoto más fuerte del siglo en Colombia lo obligó a viajar a la sede de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) para atender la emergencia.

El terremoto no solo sacudió la Tierra, sino que también puso presión sobre un Estado con las cuentas en rojo y que tendrá que financiar la reconstrucción en 498 municipios afectados. En medio de un escenario de déficit fiscal, la olla raspada que recibe esta administración pone en aprietos su ambicioso presupuesto de 643 billones de pesos para 2027, casi 60 billones más que la propuesta del Gobierno de Gustavo Petro.
Al cierre de su primer mes, De la Espriella logró armar una amplia coalición oficialista: 11 partidos y una mayoría de escaños aliados en Cámara y Senado. Sin embargo, las derrotas que sufrió el Gobierno en el Capitolio son las primeras señales de “no pase” que tendrá que interpretar si quiere sacar adelante iniciativas como el Plan Nacional de Desarrollo, el Presupuesto de 2027 y el paquete de contrarreformas que prometió durante la campaña.
De la campaña al poder: las prioridades de De la Espriella
Más allá de la emergencia que alteró sus primeros días, De la Espriella llegó al poder con prioridades definidas desde la campaña y reafirmadas en su discurso de posesión. Las promesas de 'Patria Milagro y seguridad nacional' comenzaron a tomar forma en las decisiones de un Gobierno que prometió acudir a su 'Banco de Talentos', pero que en su mayoría está integrado por casas políticas cercanas a su campaña.
CAMBIO analizó la comunicación del nuevo Gobierno, desde Presidencia y el movimiento Defensores de la Patria, y encontró cómo el terremoto copó los primeros días de la recién posesionada administración. Con muchos de sus funcionarios aún sin posesionar, el jefe de Estado tuvo que hacer frente a una tragedia que lo llevó incluso a solicitar apoyo de sus aliados internacionales.

Sin embargo, a medida que avanzó el primer mes, la comunicación del presidente empezó a revelar las prioridades del nuevo Gobierno. La seguridad ocupó el primer lugar después del terremoto: anuncios como el fin de “la falsa Paz Total”, sus discursos ante la fuerza pública y los primeros resultados operativos comenzaron a marcar el rumbo de su agenda.
En este mes, además de la seguridad y el terremoto, el presidente se ha dedicado a usar el espejo retrovisor. La mayor parte de la comunicación registrada en la página oficial de su partido político se ha dedicado a denunciar irregularidades y posibles casos de corrupción en el gobierno de Gustavo Petro, que recopiló en las 185 páginas de su Libro de la verdad.

Las prioridades de un Gobierno se conocen, también, por las carteras que reciben mayor atención. En el caso de De la Espriella, su comunicación muestra prioridades claras. El ministerio más mencionado en su comunicación es el de Vivienda, clave para la reconstrucción tras el terremoto y protagonista del escándalo por el viaje del ministro Jaime Andrés Beltrán a Santa Marta en plena emergencia.
Después de la de Vivienda, la de Comercio y la Vicepresidencia y Salud son las carteras y dependencias que más espacio ocupan en la comunicación presidencial. El lugar del de Comercio en ese listado apunta a otra de las apuestas de este primer mes: recomponer la relación con el sector privado. Su apuesta por construir alianzas con los empresarios, sin embargo, ha tenido tropiezos como las críticas por la injerencia de su administración en la caída del nombramiento de Carolina Soto en la Cámara Colombiana de Infraestructura.

Tras los pasos de De la Espriella: el país que recorrió durante su primer mes
Desde que se puso la banda presidencial, Abelardo de la Espriella ha recorrido el país a bordo del avión presidencial y de aeronaves de la fuerza pública. Su itinerario por el aire comenzó el 7 de agosto, cuando abordó el helicóptero FAC 002 para trasladarse de la Universidad Santiago de Cali al Batallón Pichincha, un trayecto que por tierra toma menos de 15 minutos.
CAMBIO rastreó los recorridos de De la Espriella durante su primer mes de mandato y encontró que su agenda territorial tuvo tres grandes puntos de concentración: Bogotá (11 días), Barranquilla (7) y Cali (6). En total, el presidente de la República por 18 ciudades y municipios del país, a un ritmo de un nuevo destino cada 40 horas.

El Valle del Cauca fue el departamento que más tiempo ocupó en el recorrido presidencial. Además de Cali, De la Espriella pasó por Buenaventura, Buga, El Cairo y Toro. Chocó, por su parte, apareció cuatro veces en su itinerario como parte de la respuesta a la emergencia. En Quibdó se reunió con los empresarios más ricos del país para impulsar la financiación de un paquete de infraestructura por 500.000 millones de pesos, a través del mecanismo de obras por impuestos.
El tercer departamento que más visitó durante sus primeros 30 días en el poder fue el Atlántico. En Barranquilla construyó una Casa de Nariño criolla, financiada con donaciones de ocho empresarios por 858 millones de pesos, desde donde recibió al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. Su agenda en esa ciudad ha estado marcada por anuncios sobre la cúpula militar, resultados de operativos y directrices para sus ministros.
En Bogotá, sus visitas se concentraron en entidades del Gobierno y asuntos institucionales. Pese a su promesa de gobernar lejos de la ciudad, la capital ocupó la tercera parte de su agenda y en apenas un mes tuvo que dar marcha atrás a su idea de despachar desde el Palacio de San Carlos. “Es lo más coherente por logística, seguridad y agilidad. Gobernar desde allí sería un capricho costoso políticamente”, explicó a CAMBIO el exministro del Interior Alfonso Prada.
En total, De la Espriella realizó cerca de 40 viajes por el país durante su primer mes. Ante la atención de la emergencia y sus compromisos institucionales, el primer mandatario ha pisado poco o nada regiones que fueron fundamentales para su histórica votación en las elecciones, como los Llanos Orientales, Santander, Norte de Santander y Antioquia.
El privilegio de pocos gobiernos: empezar con presupuesto propio
En Colombia, los gobiernos suelen gobernar su primer año con el presupuesto que le hereda el gobierno anterior, pero Abelardo de la Espriella es la excepción. El Congreso le devolvió el presupuesto al nuevo Gobierno para que revisara las cuentas en medio de la crisis por el terremoto. En su primer mes, el gobierno aprovechó esta oportunidad y presentó su “presupuesto de la verdad”.
Contrario a las expectativas de muchos Abelardo de la Espriella presentó un presupuesto más abultado que el de Petro, que fue rechazado por las comisiones económicas, pese a su promesa de austeridad y de reducir el Estado en una cuarta parte. El crecimiento se explica principalmente por un mayor pago a la deuda y un mayor gasto de funcionamiento.

El presupuesto es el primer gran reto del Gobierno en el Legislativo, que ya pone la lupa sobre la nueva propuesta. En esta discusión, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, ha defendido el proyecto diciendo que el anterior Gobierno “dejaba obligaciones esenciales y constitucionales sin financiación” y ha propuesto una “ley de ajuste fiscal”. Sin embargo, se mantienen las dudas de dónde saldrá la plata para pagar el ambicioso presupuesto y que pasará con la propuesta de recorte del Gobierno.
De la Espriella espera que las mayorías que logró consolidar en el Congreso le permitan sacar adelante su primer presupuesto propio y ajustar las cuentas de cara a su segundo año en el poder. Las bancadas de derecha más numerosas ya se declararon como de Gobierno, una señal favorable para el Ejecutivo, aunque sus primeros pulsos en el Capitolio han dejado claro que tener mayorías no garantiza un camino despejado para sus principales proyectos.
El balance de su primer mes: De la Espriella frente a sus promesas
Un mes es poco tiempo para convertir en realidad las propuestas de cualquier gobierno. Por eso, en su promesómetro, CAMBIO siguió el avance de los principales compromisos de la nueva administración y encontró dos apuestas que ya empezaron a moverse: los planes de choque de 90 días en salud y seguridad. El primero contempla una inyección de 10 billones de pesos al sistema de salud, que enfrenta un complejo escenario ante la falta de recursos.

Por el contrario, el plan de choque en seguridad ha sido uno de los frentes más visibles del inicio del Gobierno. Los bombardeos, las capturas y el acercamiento con la administración de Donald Trump para ejecutar acciones conjuntas han puesto esta apuesta en el centro de la agenda y, a diferencia de otras promesas, De la Espriella ya tiene resultados que mostrar.
Según cifras del Ejército Nacional, durante el primer mes fueron incautadas 320 armas, 846 kilos de explosivos y 7.972 kilos de cocaína, además de la neutralización de 545 minas antipersonal. El gobierno también presentó, con bombos y platillos, la cifra de 12.575 capturas entre el 7 de agosto y el 1° de septiembre. Sin embargo, son cifras similares a las registradas para ese mismo mes durante el cuatrienio de Petro.
Sin embargo, el regreso de una política de mano dura también ha dejado cuestionamientos provenientes incluso desde la bancada oficialista. Los bombardeos contra grupos armados desataron denuncias por civiles heridos y seis menores de edad muertos, una situación que llevó a una jueza a ordenar la suspensión temporal de estas operaciones.

Las críticas no se han limitado a los resultados de la ofensiva militar, sino que también han recaído sobre la forma en que el Gobierno exhibe sus victorias. Un video en el que el presidente camina entre cuerpos tras un bombardeo provocó cuestionamientos incluso de la defensora del Pueblo, Iris Marín. “El Gobierno no puede entrar en una competencia para demostrar quién es más cruel. (...) Incluso en la guerra hay límites”, advirtió.
El fin de la Paz Total, la reactivación de órdenes de captura y el aumento de la cooperación en inteligencia con Estados Unidos también comenzaron a tomar forma desde el pasado 7 de agosto. En contraste, De la Espriella ha tenido que matizar otras promesas, como la construcción de 'megacárceles' al estilo de Nayib Bukele, que exigirían una inversión billonaria en un Gobierno que recibió las cuentas apretadas.

El Gobierno nacional proyecta realizar 15 bombardeos durante los primeros 100 días y ya busca alternativas para mantener estas operaciones ante las decisiones judiciales que las han frenado. El golpe más importante hasta ahora fue la operación en las que las autoridades dieron de baja a alias Bendito Menor en La Guajira, pero todavía quedan cuatro objetivos de alto valor para alcanzar la meta fijada para los primeros tres meses.
La promesa que cumplió al cierre de su primer mes de gobierno fue la de levantar la suspensión al porte de armas de fuego, una medida que defendió durante toda su campaña electoral. La decisión quedó en firme en uno de los más de cien decretos que ha expedido hasta el 8 de septiembre y da luz verde para que quienes tienen un permiso vigente puedan volver a portar armas de fuego bajo las condiciones establecidas por la normativa.
A De la Espriella todavía le quedan 47 meses en el poder. Sin sondeos de favorabilidad, encarecidos por la nueva Ley de Encuestas, el Gobierno avanzará en su primera etapa sin uno de los principales termómetros para medir el pulso del país y con el reto de profundizar sus apuestas, corregir el rumbo y demostrar si sus promesas resisten el paso del tiempo.
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